The objective

Today

Información verificada al momento

Información verificada al momento

Israel

La empresa de espías que contrató Weinstein se disculpa y asegura que donará el dinero

Redacción TO
Foto: Richard Shotwell | AP

La empresa israelí de inteligencia Black Cube, compuesta por exagentes del Mosad, se ha disculpado por dar servicios al productor de Hollywood, Harvey Weinstein, para parar las denuncias de abusos sexuales en contra de este, y se ha comprometido a donar los honorarios recibidos a organizaciones de mujeres.

"Por supuesto, pedimos disculpas a quien se haya sentido herido por esto", ha declarado Asher Tishler, miembro de la junta asesora de Black Cube, al Canal 2 de noticias israelí. Además, se ha comprometido a donar a asociaciones que trabajan con mujeres la cantidad que recibieron de Weinstein por los servicios prestados, que según The Times of Israel ascendería a 1,3 millones de dólares.

"Cuando recibimos el trabajo, no sabíamos de qué se trataba. Es un caso que ha herido a mujeres y, de haberlo sabido, obviamente no lo hubiéramos aceptado", ha agregado ante las preguntas del periodista. Sobre la mediación del exprimer ministro israelí, Ehud Barak, el alto cargo ha dicho que el exmandatario no tuvo nada que ver en el asunto, ya que se limitó a conectar a la empresa con Weinstein, sin saber de qué se le acusaba.

La revista estadounidense The New Yorker fue la primera en desvelar la contratación de abogados, detectives privados y exespías israelíes, para intentar parar las informaciones sobre las acusaciones de abusos sexuales contra el poderoso productor de Hollywood. Entre estos, consta un contrato firmado por el abogado de Weinstein, David Boeis, y la firma de investigadores privados Black Cube para "parar completamente los nuevos artículos negativos" que preparaba The New York Times.

Los investigadores privados se habrían reunido, con identidad falsa, con actrices como Rose McGowan, una de las decenas de mujeres que han denunciado diferentes casos de agresión sexual por parte de Weinstein. El medio desvela que una exespía israelí se hizo pasar primero por Diana Filip, supuestamente defensora de los derechos de la mujer, y posteriormente utilizó el nombre de Anna para ganarse la amistad de las denunciantes y conseguir información de los reportajes que se iban a publicar.

La firma de investigadores Black Cube llegó a utilizar al menos una empresa fantasma radicada en Londres para obtener su información, según The New Yorker.