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Mujeres catalanas piden «un nacionalismo feminista» contra el «machismo» de España

Activistas rubrican un manifiesto donde piden al Govern un plan «orgullosamente nacionalista» contra el «proyecto depredador» del Estado

Mujeres catalanas piden «un nacionalismo feminista» contra el «machismo» de España

Manifestación independentista. | Europa Press

Tres mujeres de la órbita del independentismo catalán han rubricado un manifiesto que aboga por instaurar un «nacionalismo feminista» en Cataluña que se contraponga al «proyecto depredador» del «nacionalismo español». Con el título Por un nacionalismo feminista, no dudan en reivindicar la fusión de estas dos ideologías. Se trata de una de las escasas veces que desde sectores del independentismo contemporáneo se reivindica de forma abierta y sin eufemismos el «nacionalismo» como algo positivo pese a ser una ideología con connotaciones negativas en toda Europa.

Las tres activistas que han difundido su manifiesto a través de los medios y redes sociales son la investigadora y crítica literaria Júlia Ojeda, la periodista Anna Punsoda, que trabajó en la Fundació Catalunya Oberta, think tank cercano a los postulados de la extinta Convergència; y la «consultora feminista» Marta Roqueta.

Su propuesta se inspira en las teorías posmodernas de la perspectiva de género que interpretan el mundo como un serie de luchas estructurales que determinan a los colectivos y a los individuos, sin considerar otras variables como es el papel de la biología.

Esta teoría, como en su momento lo fueron las teorías constructivistas que perciben al hombre como una tabula rasa, han sido muy cuestionadas por científicos y psicólogos evolucionistas de renombre como Steven Pinker. Sin embargo, siguen teniendo gran predicamento entre las corrientes académicas que abogan por el identitarismo y el relativismo cultural.

España, «proyecto depredador»

En su manifiesto, ven «imprescindible» en el «caso catalán» una «perspectiva que combine la opresión nacional con las violencias estructurales que el patriarcado y el capitalismo global ejercen contra los individuos subalternos». Y tachan al «nacionalismo español» de ser un «proyecto depredador».

«En el ámbito cultural, atenta contra el catalán y el aranés en todos los aspectos de la vida, desde la escuela a la sanidad, y en todas las edades de la persona. En el ámbito económico, se sustenta sobre dinámicas extractivistas y de expoliación que no tienen ningún tipo de retorno social y que además destrozan de forma irreversible nuestra tierra. En el ámbito político, nos afecta a todos, marcándonos claramente los límites de qué podemos decir y pensar. En el ámbito democrático, nos niega la condición de sujeto político capacitado para autodeterminarse», abundan como ejemplo de este «proyecto depredador».

«Contra las mujeres independentistas»

En su texto circunscriben la condición de víctima a las «mujeres independentistas», pese que en Cataluña sigue habiendo una mayoría -de hombres y mujeres- que no se consideran independentistas y que son susceptibles de sufrir también episodios de machismo: «Si defendemos la necesidad de un feminismo nacionalista es porque tanto el Estado como los hombres independentistas pueden ser reproductores conscientes o inconscientes de las lógicas que ejercen machismo contra las mujeres independentistas».

Con todo, instan a las autoridades catalanes a defender un «proyecto orgullosamente nacionalista y claramente feminista, que sea capaz de plantar cara al dominio político, económico y cultural español».

Nacionalismos en lucha

El manifiesto es representativo de las teorías del nacionalismo catalán que ven las relaciones con el resto de España como una lucha entre «nacionalismos». Es decir, alejadas del principio de ciudadanía que rige las democracias liberales. El filósofo Fernando Savater desmontaba esta interpretación del mundo consistente en la creencia de nacionalismos enfrentados como tener apéndice (identidad) o sufrir apendicitis (politizar esta identidad). Es decir, con el objetivo de negar la máxima de que todos los proyectos nacionales sean nacionalistas.

El hecho de las tres activistas reivindiquen, con motivo del Día Internacional de la Mujer, el «nacionalismo» también se aleja de los postulados del nacionalismo hegemónico y de cariz más izquierdista, como el que representa ERC. El partido de Oriol Junqueras, por ejemplo, evita emplear el término «nacionalista» y se remite a los conceptos de «soberanía», «independencia» o «derecho de autodeterminación». En la misma línea, otros sectores siempre han restringido el término «nacionalista» como un mal menor o fase intermedia hasta lograr la independencia de Cataluña. Estas tres activistas, en cambio, lo reivindican con orgullo y como aliado a la lucha feminista.

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