La familia del opositor acusado por Maduro de participar en el presunto atentado denuncia torturas

Política y conflictos

La familia del opositor acusado por Maduro de participar en el presunto atentado denuncia torturas
Foto: Ariana Cubillos

La familia del diputado opositor Juan Requesens, acusado por el presidente Nicolás Maduro de haber participado en el presunto atentado en su contra, denuncia que ha sido torturado.

“El que conoce a Juan sabe que él no habla así”, ha dicho Rafaela Requesens, hermana del líder opositor y dirigente estudiantil. Además de su familia, otros dirigentes opositores y defensores de derechos humanos han afirmado que el joven tuvo que ser coaccionado o drogado para inculparse en el vídeo publicado por el mismo Gobierno en el que dice que supuestamente participó en el complot contra Maduro a solicitud del parlamentario Julio Borges, exiliado en Colombia.

Este viernes el ministro de Comunicación chavista, Jorge Rodríguez, publicó un vídeo en el que el diputado dice: «Hace varias semanas fui contactado por Julio Borges, quien me pidió el favor de pasar a una persona de Venezuela a Colombia, se trata de Juan Monasterio”. Juan Monasterios Vanegas es uno de los acusados de estar implicado en la supuesta explosión de dos drones cuyo objetivo, según el Gobierno, era matar a Maduro.

Por su parte, Monasterio Vanegas, quien según la versión oficial fue detenido por transeúntes el día del incidente, culpó a Requesens en un vídeo hecho público el martes.

Se desconocen las condiciones en la que fue grabado el vídeo difundido por Rodríguez pero, poco después, también trascendió otro vídeo, supuestamente filtrado por agentes de seguridad de la prisión que manifestaron así su descauerdo en la forma en cómo fue tratado el diputado, en el que se ve a Requesens en calzoncillos y lleno de excremento. Según El Estímulo, tuvo fallas en su esfínter por haber sido presuntamente obligado a consumir estupefacientes y posteriormente amenazado por los funcionarios.

La hermana de Requesens también ha denunciado que han pasado más de 80 horas del “secuestro por parte del Gobierno” y que el político sigue aislado.  La audiencia de presentación ante la justicia fue diferida después de que, tras 72 horas de la detención, el parlamentario fuese llevado desde la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) –cárcel donde se encuentran otros presos políticos– hasta el Palacio de Justicia, lugar donde se ubican los tribunales penales en Caracas en operativo de seguridad que incluyó siete vehículos de la policía política (Sebin) y dos motos.

La Fiscal General en el exilio, Luisa Ortega Díaz, en unas declaraciones a El Venezolano TV, ha señalado que no se está llevando a cabo el debido proceso de detención. De hecho, el político al ser un diputado electo cuenta con inmunidad parlamentaria pero el Ejecutivo de Maduro se valió de la todopoderosa Asamblea Nacional Constituyente para quitarle esa inmunidad de manera ilegal un día después de la detención.

Ortega Díaz ha añadido que es una violación a sus derechos fundamentales que “lo exhiban públicamente” dando una “confesión” en la que, según ella, la “incriminación es producto de la tortura psicológica y física”. También ha cuestionado que el diputado no diera la declaración en presencia de abogados defensores, lo que estaría “violando los estándares internacionales y nacionales”.

El diputado de 29 años de edad y su hermana de 26 fueron sacados de su casa la noche del martes por funcionarios armados y llevados a la cárcel política, sin órdenes judiciales ni explicación sobre los motivos de la detención. Ella fue liberada a las horas pero Requesens sigue preso. La oposición ha convocado para este sábado una manifestación para denunciar el caso.