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16 películas con las que celebrar el Día de la Animación o para ver cualquier otro día

Foto: Sony Pictures | Sony Pictures

Es una disciplina que puede con todo, la imaginación es el límite. Aquí las que tendrías que ver si quieres celebrar el día de la animación haciendo honor a todas sus posibilidades.

 

Sí, el cine es mágico. Relata historias, se permite saltarse las normas de la lógica o de la física, inventa mundos en que existen criaturas completamente ficticias… pero si hay una disciplina audiovisual que se gana el premio a la mayor cantidad de magia por hora de trabajo esa sería la animación. Si el cine live action tiene la ventaja de los efectos especiales, ellos tienen como límite los de la imaginación… pocos más.

16 películas con las que celebrar el Día de la Animación 1

¿Quién mató a Roger Rabbit? | Imagen vía: Touchstone Pictures

 

El 28 de octubre se celebra el Día Internacional de la Animación y queremos celebrarlo. Así que decidimos hacer una lista de películas que deberías ver para celebrar esta vertiente del cine que, como hemos establecido muchas veces, es de todo menos sólo para niños.

La animación tiene muchas versiones, muchas interpretaciones… básicamente cada autor y cada historia puede contarse de infinitas formas y la elección del diseño de los personajes y el espacio es parte importante de la narración en sí. En esta lista hay de todo tipo de animación: dibujada, 3D, stop-motion; y de todo tipo de historias: las más clásicas de Disney, las geniales de Estudio Ghibli, unas psicodélicas, otras novedosas, otras inmortales… es larga pero vale la pena. Prepara palomitas y dedica esta semana a sumergirte en mundos más especiales que cualquiera otros.

Blancanieves (1937)

La película que inició el reinado de Walt Disney fue considerada, antes de su estreno, una catástrofe. Tomó años y millones de dólares terminarla y en ese tiempo sentarse en el cine ante una película de dibujos animados de una hora y algo más parecía descabellado. Sabemos lo que pasó. Blancanieves revolucionó el cine animado y la industria en general. Inauguró lo que se conocería como “los clásicos de Disney”. En 1938 fue la primera película de dibujos animados en participar en los Óscar, donde se llevó el premio a la Mejor Banda Sonora.

Actualmente una de las copias originales está en el National Film Registry en EEUU y es considerada por mucho expertos del cine como el primer largometraje animado.

El submarino amarillo (1968)

Basada en las canciones de los Beatles, la película fue un éxito con público y crítica. Con un estilo muy de la época, y que se convirtió en mito tras su estreno, Yellow Submarine incluía canciones de la banda británica, pero no sus voces: otros actores los interpretaron. Los Beatles sólo grabaron la escena final. El responsable de la dirección y la animación es George Dunning, que pasó a la historia por este largometraje. Se le reconoce a la película haber colaborado con que la animación se tomase más en serio como forma de arte… y es muy divertida, eso sin duda.

¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988)

La primera de su especie. Esta película, un film noir muy especial, mezcló con maestría animación y personajes reales. De hecho, su co-protagonista, el detective Eddie Valiant, y el juez Doom, son los personajes humanos con más preponderancia, los demás: Roger Rabbit, Jessica Rabbit y una larga lista de otros habitantes de Toontown, son dibujos. La historia, que se desarrolla en los cuarenta en Hollywood, relata el asesinato del poderoso ejecutivo Acme y la investigación que tiene al conejo-actor Roger Rabbit como principal sospechoso. La película es un logro impresionante de efectos especiales -la mezcla de objetos reales manipulados por dibujos es infalible hasta el día de hoy- y le dio al cine personajes tan memorables como Jessica Rabbit y su línea: “No soy mala, solo me dibujaron así”.

Akira (1988)

Este largo de anime es un clásico de culto desde su estreno en los ochenta. La historia de ciencia ficción fue dibujada y dirigida por Katsuhiro Otomo, autor del manga en que se basa la película. Con su historia distópica, Akira marcó un hito en la animación, no sólo japonesa sino universal. Tuvo un altísimo presupuesto, impensable en la época en que en Japón se recurría a la animación reducida (sólo mover las bocas de los personajes, por ejemplo), y largas secuencias detalladas, una banda sonora de diálogos pre-grabados y acabados en ordenador. En muchos círculos de crítica se considera una de los mejores largometrajes animados de la historia, así como una de las mejores películas del género de ciencia ficción.

Toy Story (1995)

Llegó y cambió la animación para siempre. La primera película animada en su totalidad en un ordenador, la historia de los juguetes de Andy fue la primera producida por Pixar, el estudio que se convertiría en el nuevo dios del género sin mucha dificultad. Una mezcla de humor y corazón, además de una historia tan universal que es difícil imaginar cómo no se había llevado antes al cine (¿o qué niño puede decir que no se imaginó que sus juguetes vivían cuando no los veía?), Toy Story es una obra maestra no sólo de técnica sino de narración, una película que se merece su estatus.

Princesa Mononoke (1997)

Hayao Miyazaki es de esos nombres que saltan cuando se habla de cineastas, de verdaderos autores. El japonés tiene una amplia cinematografía, toda excelente y exquisita, pero Princesa Mononoke podría considerarse la mejor de una larga lista de muy buenas películas. Delicada, arriesgada, única, la película no sólo tiene un siempre vigente mensaje ambientalista y pacifista, sino que es uno de los mayores éxitos internacionales de Miyazaki. La realidad es que ver a Mononoke sólo dará ganas de buscar sus demás obras… y sí, todas deberían estar en esta lista.

La sirenita (1989)

Fue la mayor película en la historia de Disney tras Blancanieves. Estuvo estrenándose alrededor del mundo durante dos años y ganó millones de dólares, la primera en una década en ser un éxito y la responsable de resucitar las películas animadas de la compañía. Originalmente, Walt Disney pretendía dirigirla y de hecho se comenzó a desarrollar la historia junto con Blancanieves, pero cuando esta resultó ser complicada se dejó de lado. La animación fue una hazaña como pocas para el momento. Se estima que se dibujaron más de un millón de burbujas, su banda sonora se considera digna de Broadway y fue la última película de la compañía en animarse de la manera tradicional, con serigrafía.

Persépolis (2007)

Basado en la novela gráfica del mismo nombre, este filme relata la vida de su autora, la iraní-francesa Marjane Satrapi. Parte su historia de crecimiento como mujer, parte historia de su familia y parte historia de su país, Persépolis fue también dirigida por Satrapi para la pantalla. La película ganó el premio del jurado en Cannes y compitió por un Óscar a Mejor Película Animada. Conmovedora y a la vez llena de humor, Persépolis es un canto a la libertad que merece ser visto.

Coraline (2009)

Esta historia puede parecer para niños, pero tiene un lado oscuro. Basada en un relato de Neil Gaiman, Coraline se centra en una niña que, harta de su vida familiar, se alegra al descubrir una puerta a otro mundo en su nueva casa. Una nueva madre y un nuevo padre, nuevos vecinos… algo como un mundo espejo del suyo…en que todos tienen botones por ojos. Lo que pasa luego no es especialmente enternecedor, más bien pertenece a una película de miedo, pero Coraline triunfa como fábula y como obra de arte. La animación en claymation es delicada y detallada y el 3D -utilizado sólo para generar profundidad- le da una sustancia casi horrorífica a este mundo. La cinta logró hacer más de 100 millones de dólares en taquilla y fue adorada por la crítica. Y fue nominada al Óscar como Mejor Película Animada.

Waltz with Bashir (2008)

Este drama biográfico relata la experiencia de su director, Ari Folman, rastreando sus recuerdos y experiencias en la Guerra con Líbano de 1982. La historia sigue a Folman que, tras reencontrarse con un compañero del ejército de los tiempos de la guerra -que no para de tener pesadillas sobre sus acciones-, se da cuenta que no tiene recuerdos sobre situaciones en las que participó. Así que decide ir en busca de la verdad y descubrir qué pasó la noche de las masacres de Sabra y Shatila y cuál fue su papel. La película compitió por la Palma de Oro en Cannes y como Mejor Película Extranjera en el Oscar.

Lego Movie (2014)

No era la primera vez que un juguete intentaba crear un mundo cinematográfico (ya lo había hecho Transformers, con dudosos resultados; o Battleship con terribles resultados) pero sí fue la primera que el producto final trascendió al producto en venta y se convirtió en una de las mejores películas del año. Lego Movie sigue los pasos de toda fábula animada: héroe reticente descubre que tiene el poder de lograr lo que desea si cree en sí mismo. A esto se agrega una creencia fiel en que el trabajo colectivo ayuda al colectivo. Se le llegó a acusar de comunista en EEUU… pueden imaginar quiénes. En fin, la película utiliza los legos visualmente con inteligencia y aprovecha el hecho de que Lego paga derechos por reproducir las figuras de personajes como Batman, Superman, Lincoln, Linterna Verde, La Mujer Maravilla y pare de contar, y los convierte en parte fundamental de la historia. Y el humor… Batman ganó tantos puntos como un ególatra malcriado obsesionado con ser oscuro que este año estrenó su propia película de Lego. Es divertida e ingeniosa a partes iguales.

Anomalisa (2015)

Tras dirigir Synechdoche New York y escribir Adaptation y Being John Malkovich, Charlie Kaufman dio un paso más en su exploración del cine como medio para contar historias. Eligió hacerlo con una animación en stop motion, exclusivamente adulta (es R-Rated), sobre un experto en experiencia del consumidor que percibe a todas las personas como iguales, salvo a una mujer excepcional. La película, basada en una obra de teatro que había escrito, enamoró a la crítica y aunque tuvo poca distribución logró obtener una nominación a Mejor Película Animada, la primera para una con ese rating.

Fantastic Mr. Fox (2009)

Basada en los cuentos de Roald Dahl, esta película de stop motion es una de las mejores de su director: Wes Anderson. Sin romper con su estilo Anderson se deleita retratando la vida de Mr. Fox y su familia, así como su lucha entre establecerse y preservar su esencia animal. Lucha entre la domesticación y el instinto, este relato sirve como una gran fábula del hombre moderno y es tan detallista y tiene tal sentido del humor que le costará, incluso a quienes no disfrutan a Anderson, no pasarlo bien viéndola.

Las trillizas de Belleville (2003)

Una extraña animación, suma de melancolía y humor, llena de una opresiva sensación de pérdida, pero de una gran esperanza… y claro, también repleta de canciones excepcionales y una extraña trama. Madame Souza es una anciana que decide salir de su casa en busca de su nieto, un ciclista profesional secuestrado en medio de una carrera. Su viaje la lleva a conocer a las trillizas de Belleville. Y lo demás… es mejor verlo. La película, la primera de Sylvain Chomet, se proyectó en Cannes y compitió por el Óscar a Mejor Película a Animada y Mejor Canción.

Mary and Max (2009)

Dramedia australiana sobre la relación de amistad entre una solitaria y melancólica niña en Australia y un judío cuarentón con Asperger en Nueva York. Dispares pero capaces de entenderse, estos dos seres se acompañan a través de los momentos más felices y más devastadores de sus vidas. No es una película para niños, no realmente. El peso de los dolores de la vida, de las malas partes de la humanidad, y de los propios errores, es demasiado para eso. Pero sí es, con su tono agridulce, la bella historia de una amistad. Y Philip Seymour Hoffman interpreta al co-protagonista, y eso siempre vale la pena escucharlo.

Fantasía (1940)

La tercera película de Disney y un fracaso de taquilla es este invento que merece ser repasado más de una vez. La historia se resume en ocho viñetas con diferentes historias y tipos de animación, que se desarrollan al ritmo de piezas de música clásica de compositores como Bach o Tchaikovski. La orquesta fue dirigida por Leopold Stokowski y es la primera película en estrenarse que tuvo sonido estereofónico. Muchas de sus imágenes se han incrustado en el inconsciente colectivo, incluso este año sirvieron de estampados en la colección de otoño/invierno de Mary Katrantzou.

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