3 beneficios de dormir con tu perro que están respaldados por la ciencia
Foto: Brooke Cagle

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3 beneficios de dormir con tu perro que están respaldados por la ciencia

Te explicamos tres de los beneficios de dormir con tu perro que están respaldados por la ciencia.

por Carola Melguizo

Muchas de las personas que conviven con un perro duermen con él. Otras, en cambio, consideran que un animal que ha estado en la calle, jugando con otros perros, no debe, por cuestiones de higiene, subirse a la cama. Sea cual sea tu caso, seguro que en algún punto de la convivencia has cuestionado tu decisión. Es lo que suele suceder cuando no hay solo una forma correcta de hacer las cosas. Pero tranquilo, psicológica y etológicamente hablando, lo mejor será siempre lo que funcione para ti, para tu perro y para la dinámica familiar en general. Si todos en casa dormís bien, no hay nada que discutir. Pero, ¿qué dice la ciencia? Dormir con tu perro… ¿sí o no? 

Algunos estudios muestran que dormir con un perro puede interrumpir los patrones de sueño. Otros, destacan los múltiples beneficios. Es probable que haya tantas opiniones como científicos estudiando el tema. La información parece contradictoria, pero no lo es. Los beneficios son innegables, están demostrados científicamente. Pero, como casi todo en esta vida, tiene algunos aspectos negativos también. Al final todo es cuestión de compatibilidad. Por ejemplo, perros que roncan mucho o que suben y bajan de la cama varias veces durante la noche, no son evidentemente compatibles con humanos de sueño liviano. 

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¿Dormir con perro sí o no? | Foto: Kristina Petrick | Unsplash.

Si no sabes bien qué hacer, lo mejor es evaluar si los beneficios, en tu caso particular, superan o no a los posibles aspectos negativos. Para facilitarte el trabajo, te explicamos tres de los beneficios de dormir con tu perro que están respaldados por la ciencia.

Aumenta el flujo de oxitocina

La oxitocina, también conocida como la hormona del amor, es, en gran parte, la responsable de nuestra felicidad. Es la que hace que la conexión que se establece entre un perro y su humano sea tan fuerte como la que se crea a nivel biológico entre padres e hijos. Es la que nos ayuda a combatir el estrés y la ansiedad. Y la que nos permite incluso dormir más profundamente al promover ondas cerebrales Theta, que son las que se registran durante la fase de sueño REM. De ahí que se recomiende cada vez más el uso de perros de asistencia para disminuir las pesadillas y otros trastornos relacionados con el sueño en personas que padecen trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Promueve la sensación de seguridad

Para muchos, la soledad resulta aterradora. Especialmente durante la noche. Está demostrado que los perros pueden ayudar, y mucho, a reducir el miedo y la ansiedad. Tienen un efecto calmante sobre nosotros. Nos ayudan a conseguir un estado emocional más equilibrado y nos aportan seguridad. Incluso en los casos más extremos. Los perros de protección (PEPPOS) son un excelente ejemplo. Con el adiestramiento adecuado, un perro puede ayudar a una mujer que haya sido víctima de violencia de género a vivir más segura. Dentro y fuera de casa. Durante el día y durante la noche. Pero no se trata solo de los perros de asistencia. La compañía de nuestro perro, sea cual sea su raza, su edad o su tamaño, puede aportarnos la sensación de protección. Todos pueden ayudarnos. Nos hacen compañía. Su sola presencia es suficiente. Es más, hay estudios que aseguran que un perro en el hogar puede ayudar a compensar emocionalmente momentos de cambios importantes, como cuando los hijos se van de casa.

Disminuye la presión arterial

Numerosos estudios demuestran que convivir con un perro se asocia con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. Nos proporcionan apoyo emocional, nos ayudan a interactuar con otras personas y nos motivan a realizar más actividad física. Pero la relación va más allá. A pesar de latir a ritmos diferentes, los latidos de un perro y su humano siguen un mismo patrón cuando están juntos. Sí, los latidos se sincronizan. Estudios sobre la interacción humano-perro sugieren que hablar con un  perro o acariciarlo durante un rato pueden disminuir la presión arterial en el humano. El aspecto cognitivo es importante, pero la clave parece estar en el tacto. Acariciar a tu perro justo antes de dormir puede, por lo tanto, generarte importantes beneficios. 

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Foto: Claudia Manas | Unsplash.

Eso sin contar que la respiración rítmica del perro, y su propio estado de relajación cuando se acuesta a tu lado, pueden ayudarte a conciliar el sueño más rápidamente. Además, por supuesto, de fortalecer el vínculo que existe entre ambos.

Por cierto, ¿te has preguntado alguna vez con qué sueña tu perro?