Camela: "Ahora se nos está dando el reconocimiento que se nos tenía que haber dado hace 20 años"
Foto: Rodrigo Isasi| The Objective

Cultura

Camela: "Ahora se nos está dando el reconocimiento que se nos tenía que haber dado hace 20 años"

por Lidia Ramírez

Si tengo que poner un hilo musical a mi infancia, sin duda, en él sonaría Camela. Mi madre coleccionaba todos los casetes de ese grupo con el cual se empezaría a hablar de la tecno-rumba. A todo lo que podía dar su enorme radiograbadora Panasonic cada mañana me despertaba con esos registros vocales aflamencados enmarcados en estructuras de pop con las voces de Dioni, Ángeles y Miguel Ángel cantándole al amor y al desamor.

‘Lágrimas de amor’, ‘Sueña mi corazón’, ‘Estrellas de mil colores’, ‘Te quiero a morir’ y, por supuesto, ‘Me gustan tus ojos’ –con la cual me iniciaría en las cuatro coplas del baile folclórico más popular de España– eran los mantras que día sí y día también recitaba la madre que me parió.

De eso hace ya 26 años, un cuarto de siglo desde que Dioni –que por aquel entonces trabajaba como transportista y vendiendo en los mercadillos– y Ángeles –que trabajaba en una imprenta– reuniesen 200.000 pesetas con ayuda de amigos y familiares para hacer una maqueta. «No lo hicimos para mandarla a una discográfica, sino por hobby», nos cuenta Ángeles mientras nos tomamos un café con hielo en una cafetería cerca del Paseo de la Castellana. Son las 17.00 de la tarde y el calor no puede ser más sofocante.

«Ángeles es mi cuñada, y cuando su hermana y yo empezamos a vivir juntos ella se venía y cantaba conmigo. Nos dio por ir a un estudio y grabar, pero no lo hacíamos para mandarlo a una discográfica», recuerda Dioni, que nos saluda con un choque de codos con el humor y la cercanía que le caracteriza. «Nuestro primer concierto fue en la Línea de la Concepción, en una discoteca que se llamaba Bad Boy, era 1994», cuenta entre risas haciendo hincapié en el nombre del local. «Nos pagaban 250.000 pesetas, unos 1.500 euros, y de ahí teníamos que pagar nosotros todos los gastos. Nos quedaron libres unas 5o.000 pesetas, que son como 300 euros. Yo no había ganado eso en mi vida, lo máximo que había sacado en un mercadillo en un día habían sido 12.000 pesetas».

Y desde entonces, 16 álbumes de estudio, millones de copias vendidas y cientos de conciertos. Su último sencillo ‘Su locura, mi placer’, producido por Dioni y escrito por su hijo Rubén. Un single acompañado de una grabación audiovisual salpicado de referencias cinematográficas que evoca escenas míticas de la historia del séptimo arte, como ‘Casablanca’ y ‘Thelma y Louise’.

Sobre la evolución en su música, la salida del grupo hace siete años de Miguel Ángel Cabrera –compositor de muchos de sus éxitos– y sobre la crítica y el rechazo que durante todo este tiempo han sufrido por parte de críticos, medios y la industria musical hablamos con Dioni y Ángeles, que también acaban de sacar libro, ‘Camela por Camela’, donde revelan los peores momentos de su trayectoria, la traición y los abusos, los menosprecios, los desencuentros y las reconciliaciones.

Acabáis de sacar nuevo single, ‘Su locura, mi placer’, donde cantáis al amor, como en la mayoría de vuestros temas. La idea del amor puro y romántico parece que se ha ido perdiendo con el paso de los años, pero sigue siendo la principal temática de vuestras canciones…
Ángeles: Somos así, no nos saldría ser de otra forma. Es verdad que las canciones de ahora son más atrevidas, porque la gente mira menos el corazón y más a otras cosas, como el físico. El romanticismo, como mujer, va dentro de mí, soy muy romántica.
Dioni: Yo llevo con mi mujer 35 años, todavía perdura el amor, la confianza y el cariño, y hay que estar acorde con las historias de amor y desamor de hoy día. Mi hijo Rubén empezó a componer hace 14 años para nosotros, y nos traía ese aire fresco, las cosas que pasaban en la calle, a su alrededor, nos ha venido muy bien en nuestra carrera.
Como comentáis, ahora es Rubén y Ángeles los que componen para Camela desde que Miguel Ángel Cabrera abandonase el grupo hace seis años, ¿qué pasó? 
D: Para mí Miguel Ángel no se fue hace seis años, se fue hace 14 ó 15, que fue cuando él decidió dejar de componer para Camela. Sí es cierto que estuvo 12 años más pero su aportación al grupo ya no era nada, y hace seis años decidió irse. Yo hable con él y quise llegar a un acuerdo, pero él decidió marcharse.
¿Pero por qué tomó esa decisión después de tantos años?
D: Dejó de componer porque en su día hubo un disco que necesitaba la compañía y tuvimos que componerlo deprisa. Se compuso entre Ángeles, mi hijo y él, y a la hora de la selección de los temas él no estaba contento, no estaba de acuerdo en la proporción de temas elegidos de unos y otros, así que pilló un rebote y dijo que no cedía sus canciones. Entonces, la compañía nos propuso un disco completo a nosotros, ‘Por siempre tú y yo’, que salió con canciones de Ángeles y de mi hijo, y funcionó. Y así hemos continuado.
A: Miguel Ángel fue una persona que estuvo muchos años con nosotros, que hizo canciones muy bonitas y que las seguimos cantando con todo el cariño, pero ya pasó hace muchos años y seguimos adelante.
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Imagen: Rodrigo Isasi | The Objective

¿Con qué os quedáis en estos 26 años de carrera musical? 
A: Sin duda con el cariño de la gente. Te voy a contar dos anécdotas muy bonitas que hacen que todo haya merecido la pena. Una vez se me acerca una mujer y me dice: «Escuchando vuestras canciones he hecho el amor más de 500 veces». Por aquella época había salido la viagra, y dijimos, somos más efectivos que la viagra y con menos efectos secundarios. Y la otra anécdota es muy bonita. Unos padres me contaron que su hija era sorda y que por las vibraciones del disman sabía cuándo cantaba Camela. Un día la pudimos conocer en un concierto, fue muy emotivo y emocionante para todos.
D:  Yo me quedo con lo bonito de todas las alegrías que nos han dado nuestros seguidores. Los tres últimos años han sido maravillosos, porque se nos están abriendo muchas puertas. Ahora se nos está dando el reconocimiento que se nos tenía que haber dado hace 20 años.  
Tuvisteis unos inicios muy difíciles, sin el apoyo ni la aceptación de la crítica ni de los medios. Muchas radios vetaron vuestra música. ¿Creéis que se os ha estigmatizado o minusvalorado? 
A: Se nos ha machacado mucho, pero no hemos sufrido. No nos ha hecho ningún daño, porque 26 años después seguimos aquí, de hecho, están perdonados, no le guardamos ningún rencor.
D: Los tiempos van cambiando, ahora hay distintos profesionales en los medios, aquellos que tenían algún prejuicio a la hora de apoyar nuestra música o entrevistarnos ya no están, ahora hay gente nueva, y gracias a Dios se nos han abierto muchas puertas.
¿Consideráis que han sido clasistas con vosotros?
A: Algunos sí, pero no todos, ha habido mucha gente que nos ha apoyado siempre, como Nieves Herrero, otros no nos quisieron valorar. No sabemos por qué, no le gustaría nuestra música…
D: Con miles de conciertos a nuestras espaldas y millones de discos vendidos aún así se mostraban reacios, les costaba reconocernos, pero no sabemos por qué,  gracias a Dios los tiempos van cambiando.
También habéis sufrido cierto ostracismo por parte de la industria musical en general. ¿Os habéis sentido menospreciados?
D: No menospreciados, pero sí no reconocidos en su día. El año pasado de hecho tuvimos la fortuna de ser nominados por los Premios Odeón, que son los antiguos Premios Amigo de la música, el hecho de estar ahí nominados ya era un premio en sí porque nunca nos había pasado.
A: Al principio de los Premios Amigo, veíamos a todo el mundo recogiendo premios y, nosotros, con millones de copias vendidas, no estábamos ni nominados. Ahí fue cuando nos dimos cuenta de que algo pasaba. Pero no guardamos rencor a nadie, en la vida no se puede vivir con rencor, porque eso no te hace ser feliz. Nosotros estamos aquí por nuestros seguidores que son los que han decidido que estemos aquí después de 26 años.

Además de la crítica y de los medios, por parte del público también ha habido un rechazo a la hora de reconocer que escuchaban a Camela. ¿Por qué alguna gente se avergüenza de decir que os escucha?
A: Pues porque uno decía ‘a mi me gusta Camela’ y otro le decía ‘y a ti como te puede gustar eso’. Eso ha existido. Por eso mucha gente se ha callado, por vergüenza. Pero Camela no ha matado a nadie y no tienes que esconder tus gustos, ni esconder como tú eres.
D: En algunos ámbitos sociales estaba muy mal visto decir que te gustaba Camela, pero gracias a Dios los tiempos han cambiado, las mentes están mas abiertas, y esa gente que antes no decía que le gustaba nuestra música, ahora han dado un paso adelante y han dicho ‘pues sí yo escucho a Camela, ¿y qué?
Por primera vez el año pasado pudisteis actuar en el Palau Sant Jordi de Barcelona, en el Wizink Center de Madrid, habéis tocado en Sonorama… ¿Se puede decir que Camela está ahora en su mejor momento y que por fin se os está reconociendo?

D: Sí, desde hace tres años para acá. Mucha gente que no reconocía nuestro trabajo ha tenido que claudicar y reconocer que estamos aquí por algo. Desde hace tres años para acá se nos esta dando el reconocimiento que se nos tenía que haber dado 20 años antes.

A: Yo creo que mucha gente ha dicho ya, sí, mira, nos rendimos, enhorabuena.

Lidia Ramírez

De la tierra de los cinco Califas. Tras años viviendo en directo en la pequeña pantalla, ahora escribo sobre cambio climático y derechos humanos en The Objective. Siempre a compás.