Coronavirus y tabaco: ¿cómo afecta el COVID-19 a los fumadores?
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Sociedad

Coronavirus y tabaco: ¿cómo afecta el COVID-19 a los fumadores?

"El consumo de tabaco puede aumentar el riesgo de sufrir síntomas graves debidos a la enfermedad COVID-19", alerta la OMS

por The Objective

«El consumo de tabaco puede aumentar el riesgo de sufrir síntomas graves debidos a la enfermedad COVID-19«, alerta la Organización Mundial de la Salud acerca de la relación entre el tabaco y el coronavirus. «La investigación preliminar muestra que, en comparación con los no fumadores, tener un historial de tabaquismo puede aumentar sustancialmente el riesgo de resultados negativos para la salud de los pacientes de COVID-19, incluyendo el ingreso en cuidados intensivos, el requerimiento de respiración mecánica y el padecimiento de graves consecuencias de salud».

Aunque el coronavirus apareció a finales del año pasado, ya hay estudios que alertan de que los fumadores corren más riesgo de sufrir cuadros graves de COVID-19 que los no fumadores. Eso sí, la propia OMS advierte de que, al tratarse de una enfermedad tan nueva, «el nexo entre el consumo de tabaco y la enfermedad necesita más documentación e investigación». Precisamente sobre este tema ha investigado el Chinese Medical Journal, que realizó un estudio de seguimiento a 78 pacientes con coronavirus. Una evaluación a las dos semanas del ingreso en el hospital mostraba que 11 pacientes habían empeorado, mientras que los 67 restantes habían mejorado o se mantenían estables. «El grupo en el que la enfermedad avanzaba tenía una proporción significativamente más alta de pacientes con historial de consumo de tabaco que el grupo de mejora/estabilizazación», concluye el estudio.

Lo que ya se sabe desde hace tiempo del tabaco es que es un factor de riesgo para muchas otras enfermedades que afectan al sistema respiratorio, desde un simple resfriado o una gripe hasta una neumonía e incluso la tuberculosis. Fumar implica no solo un mayor riesgo de contraer estas enfermedades, sino que los cuadros sean más graves que en los pacientes no fumadores. «Fumar también está asociado a un mayor desarrollo del síndrome de dificultad respiratoria aguda, una complicación clave en los casos graves de COVID-19». Es decir, contraer COVID-19 es más peligroso para pacientes que ya tienen complicaciones respiratorias provocadas por el tabaco. Es por ello que la propia OMS ha llamado a la población a intentar dejar de fumar durante esta época de pandemia.

Tratar de dejar de fumar es «especialmente importante en estos momentos para reducir el daño causado por el COVID-19», aconseja la OMS. Más allá de los evidentes daños que ocasiona al sistema respiratorio, «el no fumar ayuda a reducir tocarse la boca con los dedos», lo cual es importante por que llevarse las manos a la cara es uno de los factores de riesgo para contraer la enfermedad. Además, «dejar de fumar tiene un impacto positivo casi inmediato en las funciones pulmonares y cardiovasculares y estas mejoras se incrementan a medida que pasa el tiempo».

Pero eso no significa que los fumadores estén tomando nota de estas advertencias. Si bien la demanda de productos como papel higiénico ha aumentado durante la pandemia, la de otros productos ha bajado drásticamente, pero el tabaco ha conseguido mantenerse estable en Estados Unidos, según informa Bloomberg, que apunta como causas el hecho de que la pandemia está aumentando los niveles de ansiedad de la población y que los estancos siguen abiertos, algo que también ocurre en España.

¿Qué ocurre con el vapeo?

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Un joven, vapeando. | Foto: Itay Kabalo | Unsplash

El cigarrillo electrónico es, desde hace años, una alternativa al tabaco, pero su uso también parece tener condicionantes para pacientes con coronavirus, según la OMS. «Dada la creciente evidencia de que el uso de cigarrillos electrónicos podría estar asociado con enfermedades pulmonares y, recientemente, con el brote de una lesión pulmonar en Estados Unidos», el organismo señala que el coronavirus «puede tener implicaciones para los usuarios de cigarrillos electrónicos, tanto los que contienen nicotina como los que no, ya que, en ambos casos, tienen sustancias tóxicas».

Además, aquí vuelve a jugar un papel importante la acción de llevarse la mano a la boca. Y la OMS advierte: «Si los cigarrillos electrónicos se comparten, es probable que el riesgo de transmisión también aumente. Dado que algunos países se encuentran en confinamiento y que el acceso a los cigarrillos electrónicos puede ser limitado, especialmente para los jóvenes, compartir estos aparatos puede ser más común en estas circunstancias».