Curso 6 y 7 de mayo

Cristina Casabón: «Están atacando los valores occidentales por lo que representan»

La ensayista y columnista de la casa imparte el curso 'La fiesta de las identidades. Ideología identitaria e intolerancia en nuestras sociedades'

Cristina Casabón es periodista, analista y ensayista –no dejen de leer sus columnas en este casa–, y también la profesora de un curso interesantísimo, que aquí presentamos, sobre el debate cultural más crítico en estos momentos: se llama ‘La fiesta de las identidades. Ideología identitaria e intolerancia en nuestras sociedades’. Tendrá lugar durante dos días, el 6 y el 7 de mayo. Cada vez hay más grupos agraviados, más políticos conduciendo sus discursos hacia lo identitario –creando minorías, dinamitando mayorías–, y tenemos como resultado sociedades más y más fragmentadas. Justo cuando debemos encaminarnos hacia lo contrario. Casabón explora en el curso el origen de esta deriva y se pregunta dónde desemboca: «Hay que poner el foco en cómo afecta a nuestras democracias liberales».

¿De dónde surge la idea?

Surge de un interés personal. Pero me parece un problema transversal, que afecta a diferentes países y que tiene unas dinámicas que se extrapolan a muchos ámbitos. Vengo a revindicar los viejos valores liberales. Nos movemos en sociedades cada vez más complejas, más multiculturales, y estamos viendo una serie de teorías críticas que surgieron con mucha fuerza en Estados Unidos, y cada vez más en Europa. Están subvirtiendo los valores del orden liberal desde dentro.

¿Qué está en riesgo?

Están atacando los valores de la cultura occidental por lo que representan. Vemos que hay una especie de sentimiento de agravio identitario bastante fuerte entre algunos colectivos, que pueden ser en base a estándares de clase, género o etnia. Básicamente, crean unas dinámicas de yuxtaposición entre diferentes grupos que hacen que nuestras sociedades se fragmenten. Necesitamos ser capaces de ver los problemas desde diferentes perspectivas y, por así decirlo, ser más tolerantes con las visiones que son distintas a las nuestras.

¿Dónde vemos reflejada esta deriva?

Se ve mucho en las redes sociales. Hay un ambiente político bastante sentimental. Me parece arcaico eso de estar todo el rato encasillando a los ciudadanos en base a su identidad, a su género, a su nacionalidad. Tenemos el problema de los posmodernos: la izquierda ha ido abandonando sus planteamientos marxistas, ya no se preocupa por lo material, para arrastrarse hacia las identidades.

Y tienen su contrarréplica.

Han recibido el inevitable contragolpe de la derecha. Lo vemos con Vox. Hay una especie de guerras identitarias que se van enrocando. Y tenemos el problema de los nacionalismos, que también son de tipo indentitario. Vamos a ver un deterioro de todo lo común, de las políticas que beneficiarían al 95% de la población. En lugar de poner el foco en aquello que nos une, los partidos van dirigiendo su atención a fomentar el sentimiento identitario de sus votantes y de sus colectivos.

¿Es esto síntoma de algo?

Estoy acabando un ensayo donde expongo que representa la decadencia de los valores culturales de los grandes referentes de la cultura europea. Vemos que, cuando se pierde ese interés y esos referentes, es más fácil dejarnos arrastrar por cualquier movimiento político. Los que pensábamos erróneamente que había llegado el fin de las ideologías no vimos venir la llegada de las ideologías identitarias.

¿Qué habría que reivindicar?

Los valores ilustrados. El racionalismo. Sobre todo, nuestras raíces. De este modo podemos blindarnos de estos experimentos políticos que van arrastrando nuestras sociedades, que nos van dividiendo.

Y el curso, ¿a quién le puede interesar?

Le puede interesar a cualquier analista, cualquier periodista o cualquier persona que quiera añadir a su perspectiva social o política el problema de lo identitario, de la pérdida de los referentes de la cultura occidental.