Cuando las revistas contraculturales hicieron creer que todo era posible
Foto: Imagen de 'Todo era posible'| Libros Walden

Cultura

Cuando las revistas contraculturales hicieron creer que todo era posible

Revistas como Ozono, Ajoblanco o Star tuvieron una gran importancia en la vida de muchos jóvenes que vivieron el tardofranquismo y el estreno de la democracia

por Carlos Madrid

Curiosamente, los años en los que la dictadura estaba dando sus últimos coletazos y la democracia comenzaba a aterrizar en España fue la época en la que todo era posible en nuestro país. O más bien la época en la que parecía que todo era posible, tal como relatan muchos de los que vivieron esos años. Por desgracia, nuestra historia más reciente nos ha demostrado lo contrario. Pero no adelantemos momentos y vayamos poco a poco.

En esos años se vivió un proceso de evolución en la sociedad en el que las revistas underground tuvieron mucho que decir. Así, entre el 68 y el 83 se crearon en España diferentes publicaciones que traían nuevas reflexiones y temas que supusieron una nueva forma de entender la realidad para muchos jóvenes. Unas revistas que han sido recopiladas por Manuel Moreno y Abel Cuevas en el libro Todo era posible (Libros Walden).

En estas publicaciones, que fueron un espacio libre más allá de los medios de comunicación, se podían leer las últimas tendencias y los diferentes intereses contraculturales que nada tenían que ver con los temas mayoritarios de la España de ese momento, más anticuada. ¿Las materias? Música, cine, literatura, libertades, sexo, drogas, “incluso grupos terroristas”, apunta Manuel Moreno. “Todo el mundo hacía revistas como medios de expresión”.

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Portada de ‘Todo era posible’ vía Libros Walden.

Las primeras ideas se fueron sembrando

En 1962, Manuel Fraga “abrió” un poco la censura con la aprobación de Ley de Prensa, que supuso el fin de la censura previa. A partir de ese año cada director era quien ponía el límite a su publicación, que luego podría ser secuestrada o multada a posteriori. Esto supuso que muchos periodistas comenzaran a ganar ciertas cotas de libertad y a arriesgar con sus publicaciones. Tanto es así que, como sostiene Manuel Moreno, “entre el 68 al 75 hay muchos contenidos que son muy atrevidos, incluso para hoy en día”.

Y es en esos años, entre el 68 y el 72, cuando se empezó a fraguar la auténtica cultura underground en nuestro país. Revistas generalistas, de literatura, y cine, como Cuadernos para el Diálogo, Triunfo o Índice, llegaban a los kioskos españoles para despertar a España. “Se comenzó a tratar temas underground en ese momento como el movimiento Pánico o aparecían entre sus páginas personalidades ahora reconocidas como Arrabal o Andy Warhol”. Las primeras ideas se iban sembrando.

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Imagen de ‘Todo era posible’ vía Libros Walden.

Pero hubo que esperar hasta el 74 para vivir la gran eclosión de revistas contraculturales. En este año aparecieron a la vez Star, Ozono y Ajoblanco. Remarquemos que era el año 74, antes de la muerte de Franco. “Star empezó como cómic, Ozono se dedicaba principalmente a la música y Ajoblanco como forma de pensar, como alternativas de vida”, apunta Manuel Moreno.

Sin embargo, todas ellas se enfocaban al mismo punto: aunque hablaran de música, de cine o de literatura, realmente estaban dirigidas a reflejar qué ocurría en el mundo y a transmitirlo a sus lectores. Y esas primeras ideas que aparecían en un principio más encubiertas, esas formas de pensar y de estar, monopolizaron las revistas.

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Imagen de ‘Todo era posible’ vía Libros Walden.

¿Te suenan estos nombres?

Es curioso que muchos de los que comenzaron en estas revistas hoy son periodistas de renombre. Todo el movimiento que se creó alrededor de estas publicaciones sirvió como cantera para redactores tan reconocidos a día de hoy como Diego A. Manrique o Juan de Pablos. “Todos estaban allí”, sostiene Manuel Moreno, “eran gente que tenía muchas inquietudes y que estiraron sus carreras porque fueron auténticos pioneros”.

También aparecen en el libro algunos nombres propios que sorprenden por su pasado contracultural; nombres como Federico Jiménez Losantos o Karmele Marchante. “Es gracioso por la cantidad de gente que va circulando por estas revistas. También Constantino Romero, por ejemplo. Gente que choca que a día de hoy se le relacione con el underground”, matiza Moreno.

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Imagen de ‘Todo era posible’ vía Libros Walden.

Estos periodistas comenzaron escribiendo sobre temas que en su momento eran alternativos, pero que a día de hoy se han vuelto mainstream. Así, apunta Manuel Moreno, «asuntos como la ecología o el feminismo, pero también personajes como David Bowie o grupos como Velvet Underground, aparecen ahora en todos los medios y nadie se sorprende”.

Esta evolución que se dio en los periodistas también se dio en las diferentes publicaciones. Así, cabeceras tan conocidas a día de hoy como Ruta 66, El Jueves o la recientemente cerrada Rockdelux son las hijas todas de esta época. “Rockdelux o Ruta 66 vienen de Rock Especial, que a su vez venía de Vibraciones, que a su vez venía de Disco Express. Continúan una línea que viene desde el 68. No son la misma gente, pero sí que tienen el mismo espíritu. Igual que El Jueves, que viene de revistas como Hermano Lobo, por ejemplo”, resume.

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Imagen de ‘Todo era posible’ vía Libros Walden.

Un pasado que fue

Al igual que la noción de que «todo era posible» murió, también ha perdido mucha fuerza el kiosko como representante de la nueva cultura. Como apunta Manuel Moreno en el prólogo del libro, “en aquellos años el kiosko era un espacio cultural. Hoy en día no es así. Cada vez hay menos kioskos y en ellos cada vez hay menos cultura. Hay coleccionables, regalos absurdos y revistas infantiles temáticas. Si los niños no tienen un punto de partida, no pueden iniciar su camino”. Un fin que ha venido propiciado por internet, ese mundo infinito sin mapas que seguir.

Una auténtica pérdida, ya que si de algo sirvieron esas revistas, fue para consolidar esas ideas que propiciaron los cambios en una España muy atrasada. “En esos años se quería que España fuera como el extranjero, europea y no un caso aislado de dictadura nacional-católica. Ese espíritu que se vivía fuera se trajo aquí sobre todo en revistas underground. Aquí no había cine ni grupos que reprodujeran esto. Las revistas eran mucho más libres. Desde finales de los 60 hasta los 80 estas revistas forjaron un periodo muy libre y contracultural”. Pero, como todo, esa época también tuvo su final. La llegada del PSOE al poder y su intento por mostrar al mundo que España era un país moderno hizo que todo se derrumbara. “A partir de ahí, se empezó a apagar esa sensación de que todo era posible”, concluye Moreno.

Carlos Madrid

Terminé periodismo allá por 2013, pero, no sintiéndome suficientemente formado, me matriculé en lector insaciable, perpetuo viajero, musicodependiente, aprendelenguas. Difundo lo que me agita por dentro en aquellos lugares donde me toleran. También lucho en mis ratos libres para que le devuelvan la tilde a ‘sólo'.