David Beriain y Roberto Fraile, más allá de Burkina Faso
Foto: Collage The Objective| EFE

Política y conflictos

David Beriain y Roberto Fraile, más allá de Burkina Faso

David Beriain y Roberto Fraile, periodistas españoles especializados en conflictos armados, fueron asesinados mientras grababan un documental sobre caza furtiva en Burkina Faso

por The Objective

España –y el mundo– se despertaban este martes con un eco atronador que resuena por doquier: los dos periodistas españoles que fueron secuestrados este lunes tras sufrir un ataque en el este de Burkina Faso han sido asesinados. Así lo confirmaba la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, quien también ha añadido que se trata de una zona peligrosa, en la que actúan grupos terroristas, furtivos y bandidos, además de redes yihadistas. De este modo, la palabra «secuestro» se ha transformado con pronta rapidez en la de «asesinato» y, como consecuencia, el periodismo está de luto.

David Beriain y Roberto Fraile estaban especializados en conflictos armados y su muerte ha tenido lugar mientras grababan un documental sobre caza furtiva, uno de sus trabajos bajo la productora 93metros. Repentinamente, en la zona de Pama, varios individuos armados emboscaron a una patrulla de unos cuarenta efectivos burkineses, en la que iban empotrados los periodistas españoles y, tras un periodo breve de confusión en el que se certificó su desaparición, finalmente se ha confirmado su muerte.

«Hacían los reportajes más difíciles de todos. Ya ves dónde les ha pillado esto. Se metían hasta en la boca del lobo para conseguir lo que no conseguía nadie más», ha comentado a Efe el director de de la productora, Adriano Morán. Sus voces documentaron grandes historias y ahora se transforman en eco, dejando tras de sí proyectos de renombre como lo son El Ejército Perdido de la CIA, La Vida en Llamas, Amazonas Clandestino o Yasuní, Genocidio en la Selva, y como ha destacado Morán, Clandestino, una serie que emitió el canal Discovery.

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Imagen: David Beriain | Discovery Max

Natural de Artajona, en Navarra, David Beriain ha dejado una obra documental extraordinaria. Creador de la serie El Palmar de Troya y la recién estrenada Palomares, estaba trabajando, también para Movistar+, en Espías, una serie que nos acercará al mundo del espionaje internacional de una manera nunca antes vista en televisión.

Por su parte, Roberto Fraile, de 47 años y nativo de Barakaldo (Bilbao), estaba afincando desde hacía más de 25 años en Salamanca y trabajó hasta fechas recientes en la Televisión Castilla y León, un empleo que compaginaba con la grabación de documentales. Era «la mano derecha de David», según ha dicho Morán, «pues era cámara, pero también periodista de conflictos, y los dos habían estado en todos».

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Imagen: J.M García | EFE

La tragedia les sorprendió preparando un documental para preservar la naturaleza y denunciar la caza furtiva, pero antes de ello habían estado en situaciones tan variadas como peligrosas, pues su trabajo requería tratar con narcotraficantes internacionales, sicarios, guerrilleros de las FARC, talibanes… Fraile incluso resultó herido en Alepo, en el año 2012, cuando cubría el conflicto de Siria, por lo que tuvo que ser evacuado a Turquía.

En este sentido, ninguno era desconocedor de las consecuencias o las desavenencias de su trabajo. La más directa y evidente de ellas ha sido la que han sufrido en Burkina Faso y de la que no han sido las únicas víctimas, pues iban acompañados de otro reportero irlandés. El decano del Colegio de Periodistas de Navarra, Miguel Ángel Barón, tras lamentar su muerte, ha comentado que «seguro que David contaba con que esto podía ocurrir y la pena es que ha ocurrido».

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Imagen: Sia KAMBOU | AFP

Una gran pérdida para el periodismo

El trabajo de estos profesionales no es valorado y reconocido en su medida, apunta Barón, quien precisa que, en el caso de Beriain «si no le hubiera ocurrido esto todos seguiríamos siendo conscientes del gran periodista que es y los grandes reportajes que estaba haciendo, porque consiguió que su trabajo tuviera eco social, pero hay muchos periodistas que, como él, en todo el mundo se dedican a lo mismo y no los conocemos más que el día en que nos llega la noticia de que los han asesinado».

La comunidad de periodismo ya se ha manifestado al respecto, así como los usuarios de redes sociales, que se han inundado de «pésames», recuerdos y agradecimientos. La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y Reporteros sin Fronteras (RSF) han lamentado «profundamente» la muerte de ambos en «este día tan negro para una profesión que dignificaban».

Alfonso Armada, presidente de Reporteros Sin Fronteras-España, ha expresado en un comunicado que «RSF no descansará hasta que sus asesinos sean llevados ante la justicia. Exigimos una investigación independiente y exhaustiva, para que estos crímenes no acaben en la impunidad, como ocurre en el 90% de los casos». En su cuenta de Twitter han concluido que «pese a nuestra tristeza, nuestro orgullo por su compromiso con las realidades más difíciles y olvidadas. Que la tierra os sea leve, compañeros».

La FAPE también ha lamentado la muerte de Beriain y Fraile, y su presidente, Nemesio Rodríguez, ha mostrado su «más sentido pésame» por el «asesinato». «Urge que Gobiernos y Naciones Unidas refuercen la protección a periodistas. El periodismo de investigación es fundamental para dar a conocer hechos que se quieren ocultar», ha apuntado en la misma línea.

Igualmente, las esferas oficiales se han pronunciado al respecto y Pedro Sánchez ha lamentado que «se confirma la peor de las noticias. Todo el cariño para los familiares y allegados de David Beriain y Roberto Fraile, asesinados en Burkina Faso. Y nuestro reconocimiento a quienes, como ellos, realizan a diario un periodismo valiente y esencial desde las zonas de conflicto», según ha afirmado en su cuenta de Twitter.

Una profesión de vida o muerte

El asesinato de los periodistas en Burkina Faso notificado este martes eleva a doce el número de informadores españoles que han muerto desde 1980 mientras ejercían su profesión en zonas de conflicto. En este sentido, el último periodista español fallecido antes de este suceso mientras realizaba su trabajo fue el corresponsal de Antena 3, Ricardo Ortega, quien en 2004 perdió la vida en Puerto Príncipe (Haití) tras recibir dos disparos de presuntos partidarios del expresidente Jean-Bertrand Aristide.