Desde mi ventana: Esperanza
Foto: Paz Juristo

Cultura

Desde mi ventana: Esperanza

Delirios, aforismos y microrrelatos inspirados por el confinamiento

por Álvaro del Castaño

Actualizado:

En The Objective tenemos el placer de publicar en exclusiva los primeros capítulos del nuevo proyecto literario del novelista Álvaro del Castaño, Desde mi ventana, escritos en Londres durante los días de cuarentena.

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Desde mi ventana: Esperanza

 

Indómita esperanza, cuajada en nuestro código genético desde el homo sapiens. Es la creencia profunda que nos hace humanos, es lo que nos distingue de los animales. 

Dios es esperanza, la fe es esperanza, y el amor, también. 

Los ideales sin embargo, son la dictadura de la propia conciencia sobre la de los demás. Son la imposición del sistema que corta las alas a la libertad individual.

Es como cocer un rana a fuego lento, lo último que pierde en su lenta cocción es la esperanza. Sube la temperatura del agua, calentándose poco a poco, hasta que hierve y finalmente se cuece la rana. Cuando podría haberse liberado de un simple salto. Muerta nadando en la esperanza de un futuro mejor. ¿Suicidio o crimen esperanzado?

¿Es la esperanza el engaño genético que nos inspira a seguir viviendo? ¿Son los versos que balbucea el destino a nuestros corazones inocentes?

Sin esperanza, las vistas desde mi ventana estarían muertas, serían material inerte, tiempo detenido. La esperanza es la cuerda del tiempo, la canción que acuna el quehacer de las manillas de un reloj.

Ahora la esperanza es el dínamo que nos mantiene a todos cuerdos, el gran nivelador. Ricos y pobres, guapos y feos, listos y tontos, todos esperan. Independientemente de nuestra religión, de nuestra ideología, es la esperanza la que nos priva por ahora de la gran revolución que se está incubando. Esta insurrección silenciosa crece acunada por el eco de nuestras frustraciones.

Decía John F. Kennedy que los que hacen la revolución pacifica imposible, harán inevitable la revolución  violenta. Cuando le robas la esperanza al pueblo, cuando le privas de sus derechos y necesidades, conduces a la gente irremediablemente. La única opción que les queda: alzamiento violento. 

Será una violencia sin derramamiento de sangre, por supuesto. Será un relámpago virulento y estrepitoso, profundamente democrático, maduro y espontáneo que conducirá al desalojo del poder de la casta progre.

Ya nos avisó la vampírica Richelle Mead: las más grandes y más poderosas revoluciones comienzan a menudo muy silenciosamente, ocultas en las sombras.

¡No somos rana!

 

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ÍNDICE

Capítulo 1: Tempus Fugit

Capítulo 2: Mi casa es mi castillo

Capítulo 3: La belleza de la amistad se encuentra levemente implícita

Capítulo 4: Mirada furtiva. Un cuento

Capítulo 5: El gran desnivel

Capítulo 6: Inés

Capítulo 7: Una idea original

Capítulo 8: Morir solo

Capítulo 9: Atroz

Capítulo 10: Ángeles

Capítulo 11: Miedo

Capítulo 12: Los Errantes

Capítulo 13: Distopía. Un cuento

Capítulo 14: Esperanza

Álvaro del Castaño

Vivo en Londres y trabajo en un banco de inversión. Soy novelista, pero mis novelas no nacen de una vocación literaria, sino de una necesidad vital. Observo la realidad con distanciamiento.