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Diego Torres: "Cuando se ama se sufre, pero amar aunque duela siempre es bueno"

Foto: Carola Melguizo | The Objective

En una mesa de una de las terrazas del céntrico hotel ME Madrid Reina Victoria, todo tipo de snacks, aperitivos y dulces. Tampoco faltan los refrescos y un par de botellas de champán en una cubitera. Diego Torres nos recibe sonriente y energético. Sonrisa y actitud positiva es algo que le caracterizan. La conversación, ¡cómo no!, comienza hablando de comida. “Qué bien se come en España, ayer estuve cenando por Chueca y no podía parar de comer”.

-¿Qué comiste? –le pregunto mientras una chica le quita los brillos y le coloca el pelo.

–¡Buah, de todo! Me gusta la diversidad de la comida española. La tortilla, el pescaíto, el cordero, el vino… La gente va a pensar que soy un gordo, que me la paso comiendo, pero lo cierto es que no está lejos de la realidad (risas).

El argentino ha pasado varios días en nuestro país, Sevilla, Tenerife, Barcelona y Madrid, para promocionar su nueva canción, Esa mujer, demostrando que hay vida después de Color esperanza, y actuar, además, en el concierto La Noche de Cadena 100. Y es que si en su principal éxito suma ya casi 200 millones de reproducciones, su penúltimo single, Un poquito, junto a Carlos Vives, va camino de los 150 millones.

“Para finales de 2019 presentaré nuevo disco. Es algo renovado, que tiene que ver con mi manera de escribir y cantar, pero con toques diferentes porque me gusta hacer cosas nuevas. Es un trabajo interesante”, nos adelanta el artista, que compuso, recuerda, su primera canción en los 90, y hablaba de la camarera de un bar al que siempre iba.

Enamoradizo y de “relaciones largas”, dice que se enamoró por primera vez con 7 u 8 años de su vecina. En aquella época aún no sabía que enamorarse pasaría de moda y que la seducción sería un juego de pantallas.

Diego Torres:

Foto: Carola Melguizo | The Objective

Sueles hablar mucho de la mujer en tus canciones, de la conquista, del coqueteo… ¿Se ha perdido la seducción?

Ojalá que no se pierda la seducción. Está bueno ponerla de moda, y está bueno enamorarse, por más que dure una noche, un verano, o toda la vida, que es más difícil. El arte de seducir, de coquetear, de ser galante y elegante me parece que hay que ponerlo de moda en un momento en el que la mujer lucha por sus derechos y debemos acompañarla.

¿No está de moda enamorarse, como dices en Un poquito?

Yo creo que las nuevas tecnologías han afectado a las relaciones. La vida de hoy es más rápida, más dinámica. Por eso está bueno que también volvamos a poner de moda el enamoramiento.

Y con qué facilidad dejamos de amar a personas que hemos querido tanto… ¿En esto también han hecho mucho daño las redes sociales?

Sí, totalmente. Me sorprenden amigos míos que no comparten vida con nadie. Yo les pregunto si no tienen ganas de compartir aunque sea su vida una semana, dos… No sé, no duran nada… Yo soy todo lo contrario. Noviero, de relaciones, sentimental, de compartir, viajar juntos… El complementarse está bueno… Y de ahí la canción. ¡No tengan miedo, está bueno enamorarse! (risas)

¿Eres enamoradizo?

Más que enamoradizo soy un tipo que le gustan las relaciones, y que cuando me ha gustado una mujer no he tenido problema en decirlo y vivirlo. Por lo general he tenido más relaciones largas, que cortas. Y creo profundamente en el amor de nuestra vida.

¿No crees que esos clichés sobre el amor como que ‘si encuentras al amor de tu vida serás feliz’ son peligrosos?

No, creo que no. Cuando se ama se sufre, pero amar aunque te duela siempre es bueno. Mi mamá me dejó la enseñanza de vivir una vida intensa, con lo que eso significa. Es decir, con grandes momentos pero también con momentos difíciles y complicados. Por eso compuse La vida es un vals, que habla de que a veces avanzamos y otras también damos un paso atrás. Pero es parte del vivir. ¡Entonces, entreguémonos, hay que sufrir a veces!

Lo que si está de moda hoy es el poliamor. ¿Crees en él? ¿Podrías tener una relación poliamorosa?

No, en mí no cuadra el poliamor. Cuando amo a alguien de verdad me resulta raro exponer a la persona a la que amo a otra persona. Estar con una persona tiene un valor y un cuidado, y eso debe ser así y está bueno.

¿Qué sabe Diego Torres ahora del amor que no sabía con 18 años?

Tengo un máster en cariño, en afecto, en amor… (Risas) Creo que con el paso del tiempo y de los años las vivencias te van marcando y aprendiendo. Aunque en el amor no puedes estar prevenido, te invade, y está buenísimo que sea así, por eso me preocupan los amigos a los que no les pasa nunca. No me imagino una vida sin vendavales de amor, sin huracanes de cariño. ¡Qué lindo, que inspirado estoy! (risas)

¿Y del sexo? ¿Qué sabes ahora que con 18 años no sabías?

Bueno… Los kilómetros, los años, todo cuenta… El manejo de los tiempos, de las situaciones… ¡Parezco un técnico, parezco un míster hablando del partido…! (risas) ¿Pero realmente estamos hablando de sexo? (risas)

Diego Torres:

Diego Torres durante un momento de la entrevista. | Foto: Carola Melguizo | The Objective

Hablemos mejor de música. El último disco que sacaste fue en 2015, Buena vida. ¿Por qué no se sacan tantos discos ya? En la era del streaming, ¿ya no es productivo encerrarte durante 6 meses a preparar un álbum cuando puedes generar el mismo impacto e incluso mayores ganancias con una canción?

Sí se sacan discos, lo que pasa es que tienen un proceso de elaboración muy largo hasta que salen. Es diferente la manera en la que se va mostrando al público. Está bueno que la gente vaya conociendo canción a canción, y que luego encuentre el porqué de esa obra. Yo ahora lo que estoy haciendo es dar a conocer el disco poco a poco.

¿Está encasillado el pop en el amor?

No, en mi caso no. Yo he hablado en mis canciones de muchas cosas, de pensamientos, de aspectos sociales, de cosas que uno ve y que a veces tiene que ver con los sentimientos y a veces con cosas de la vida real.

¿Qué opinas de esos nuevos artistas que no dejan en muy buen lugar a la mujer en sus canciones? ¿Hay conciencia en la elección de palabra?

No sé si hay conciencia, habría que preguntárselo a ellos. La coherencia y la cordura no es fácil. Cada uno tiene la libertad de escribir lo que quiera y también de ser esclavo de lo que escribe, porque cuidado que las canciones quedan para toda la vida. Hay una contradicción en ciertos personajes que dicen una cosa y luego hacen otra dejando mal a la mujer en sus canciones. Sinceramente, me gustaría escuchar una canción que diga “vete con él que él es mejor que yo, tiene dinero, tiene plata y tiene algo que yo no tengo…”. Estaría bueno, es una idea, espero que no me la quemen.

¿Y crees que los jóvenes están preparados para recibir esos mensajes?

No, como padre ya te digo que no. Que hay letras que no son para cierta edad. Los contenidos hay que cambiarlos, la tecnología hace que los chicos puedan tener acceso a cualquier tipo de contenido y eso es delicado, porque una personita en formación no sé si está capacitada para recibir ciertas imágenes o contenidos. Hay que tener cuidado con ese tema.

Diego Torres:

Foto: Carola Melguizo | The Objective

¿En qué te inspiras a la hora de componer?

En la vida; la vida a veces nos nutre de muchas cosas… Me gusta reflexionar mucho. Cuando voy a escribir una canción construyo la estructura sabiendo lo que voy a contar.

Los artistas tenéis que vivir mucho para poder escribir canciones, ¿eso no agobia? ¿El confort puede matar al artista?

(Risas) Eso es como la película el Big Fish cuando se encuentra con el escritor que está en el pueblo donde no pasa nada, todos están felices, todo es perfecto… La verdad es que sí, hay que vivir y meterse un poquito en el barro. Para escribir hay que sentarse a observar, y vivir, y de todo eso nos nutrimos a la hora de escribir. Hay cosas que son muy personales, muy biográficas, que a veces explicarlas no tiene sentido, porque la gente tiene que hacer propias las canciones. No puedes condicionar a la gente porque rompes esa conexión. Es como cuando alguien te da un libro y te dice el final. Oye, pues no, déjame que yo lo lea y lo vibre. Las canciones una vez que salen tienen vida propia y está bueno que la gente las adopte y las lleve a su vida en ese momento, sea bueno o malo.

Actuaste en el Venezuela Aid Live, donde cantaste Color esperanza. ¿Qué lectura haces de la situación del país?

La situación en Venezuela es muy delicada. Hay un pueblo que se está manifestando. Deseo que los venezolanos puedan resolver el tema en calma, en paz, sin violencia. No estoy de acuerdo con ninguna intervención militar ni de Estados Unidos, ni de Rusia, ni de China. Este concierto se arma como un disparador entre productores de show y entre artistas. Fuimos sin ninguna bandera política, porque las canciones son del pueblo no de la política, y fue hermoso estar ahí y ver una cantidad de venezolanos cruzando la frontera, un montón de colombianos ayudándose mútuamente, un montón de ciudadanos de diversos países que estábamos ahí, había una energía muy especial. Así que realmente sentí que tenía que estar ahí sobre todo porque la gente se abrazó mucho a Color esperanza como una canción de bandera y humana.

El autor de la canción, Coti, mostró su desacuerdo a que la cantases en ese concierto… ¿Qué opinas?

Yo leí lo de Coti y fue raro porque escribió lo mismo que te estoy diciendo yo. Entonces me sonó como muy particular su comentario. Habría que preguntarle a él qué es lo que piensa. Pero él está en su derecho de decir lo que piensa.

¿Hay realmente esperanza en Venezuela?

Sí, hay mucha esperanza y cuando uno se encuentra con los venezolanos lo siente. Por eso lo que deseo es que todo esto se haga en paz y con tranquilidad y de una manera democrática. Hay que cuidar la democracia en el mundo y en Latinoamérica.

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