'El gran gorrito', la campaña que trae de vuelta la ilusión a los ancianos tras el coronavirus
Foto: Innocent| Innocent

Sociedad

'El gran gorrito', la campaña que trae de vuelta la ilusión a los ancianos tras el coronavirus

El número de víctimas mortales que el coronavirus ha dejado en las residencias de ancianos españolas supera las 23.000 personas

por Inés Bertrán

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El número de víctimas mortales que el coronavirus ha dejado en las aproximadamente 5.457 residencias de ancianos españolas -ya sean públicas, concertadas o privadas- supera las 23.000 personas nueve meses después del estallido de la pandemia en España.

Fue la generación que sufrió la guerra, el racionamiento y ahora también es la más afectada por el coronavirus. Y no solo están sufriendo por el miedo a ser positivos en la COVID-19, sufren la soledad y el temor a contagiar a sus familias. Y es que esta pandemia no solo afecta a nivel físico, uno de los grandes problemas es la depresión y el sentimiento de abandono que trae con ella. «¿Algo bueno de la pandemia? Nada, no hay absolutamente nada bueno», cuenta a The Objective Margarita, una extremeña de 96 años que está viviendo esta época en una residencia.

Margarita nació en Guareña, Badajoz, donde vivió sus primeros años, para después viajar a Alemania y establecerse finalmente en Madrid. En un año muy complicado para los ancianos que viven en residencias como ella, Innocent, la marca de smoothies de fruta 100% naturales presenta por segundo año consecutivo en España su iniciativa solidaria «el gran gorrito».

Campaña Gran Gorrito 1

Margarita en un evente de Innocent. Foto: Innocent

«El gran gorrito»

La campaña es una acción creada para contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas mayores, en colaboración con la asociación Adopta Un Abuelo, que realiza programas de acompañamiento intergeneracionales para la tercera edad, haciendo que las personas que viven en residencias o que estén en situación de soledad se sientan escuchadas, acompañadas y queridas.

«Nos mandan la lana y las agujas a la residencia y nosotros decidimos cada uno que colores y que patrón queremos utilizar. Yo llevo cosiendo desde que era una niña, a los siete años ya me hacía cosas de punto. Me enseñó a coser mi madre, que tuvo 12 hijos, lo que me obligó a aprender a tejer para hacer la ropa de mis hermanos pequeños. Yo siempre he cosido gorros de adulto para mi familia, a mis sobrinos y a mis hermanos, y ahora utilizo los patrones que utilizaba haciéndolos más pequeños para adornar las botellas de los smoothies», nos cuenta Margarita.

Campaña Gran Gorrito

Foto: Innocent

Con la venta de cada smoothie con gorrito, Innocent donará 20 céntimos a Adopta Un Abuelo, una asociación en la que su principal objetivo es mejorar la vida de los ancianos. La cantidad de gorritos tejidos ya es de 26.970 hasta el momento. En España, la primera edición de «el gran gorrito» se impulsó en 2019 y colocó un total de 70.000 gorritos en sus smoothies, consiguiendo una donación de 14.000 euros para la asociación Adopta Un Abuelo.

La campaña ha sido todo un éxito en varios países de Europa. Nació en 2004, y desde entonces esta iniciativa se ha llevado a cabo en países como Reino Unido, Francia o Bélgica, Países Bajos o Luxemburgo, además de España. En 2019 la campaña consiguió recopilar 1.5 millones de gorritos y donar 2.7 millones de euros en Reino Unido, 553.648 gorros y 110.739 euros en Francia y 162.074 gorros y 32.414 euros en Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo.

Para muchas mujeres como Margarita este proyecto les ha traído de vuelta la ilusión. «Yo siempre he sido muy activa, mi madre era muy trabajadora y me decía que en lugar de jugar a la pelota fuera a hacer punto. Y lo que yo hacíaa le encantaba, se lo enseñaba a todas las vecinas. Y este proyecto me ha traído de vuelta esa ilusión como cuando era niña».

Y antes de acabar quiere dar un consejo a la juventud, «que sean fieles a ellas mismas, y que no se dejen engañar. Yo nunca me he dejado engañar por nadie, he tenido dos maridos, con uno estuve casada 19 años, me quede viuda, y me volví a casar y he estado 24 años, y jamás me dejé engañar, ni me engañé a mi misma. No le temáis a nada, yo no temo a nada más que a la muerte».