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El pene: mito vs. realidad

¿Cómo romper los tabúes sexuales masculinos?

El pene: mito vs. realidad
Foto: | Platanomelón

Desde tiempos inmemorables se ha asociado un pene grande con la fuerza, el poder y el placer. A mayor tamaño de tu miembro, más gusto para la persona con pene y su pareja. ¡Meeecc! ¡Falso! ¡Error!

Los mitos alrededor del miembro viril que, por cierto, es el órgano del cuerpo humano más buscado en Google, se remontan a cientos de años atrás. El culto a la fecundidad ha sido siempre representado con un miembro masculino gigante –excepto en la Antigua Grecia, cuyos artistas apostaban más por el micropene–. Solo tenemos que echar un ojo, por ejemplo, a como Miguel Ángel esculpió el pene de su David: un miembro de nada más y nada menos de 30 centímetros y medio en estado de reposo. El caballo grande ande o no ande, que se suele decir. 

El caso es que hasta el psicoanalista Sigmund Freud escribió su teoría sobre la omnipresencia del miembro viril y su relación con el poder masculino. Y esta omnipresencia nos persigue hasta fecha de hoy, ya que en revistas, televisión y, por supuesto, también en el cine adulto, la máxima de «en el tamaño, está el poder» la vemos más que presente.

Estrangulación de pene, punto P, ....: XXXXXX 1

Imagen cedida por Platanomelón

 

Pero, ¡stop!, dejemos ya de endiosar falsamente el tamaño del pene. Es preciso decir que el placer de un hombre y una mujer no tienen absolutamente nada que ver con esto por una sencilla razón que nos recuerdan desde la marca de juguetes eróticos Platanomelón: «Sabemos -con seguridad- que el área de mayor sensibilidad femenina es el clítoris y la entrada del conducto vaginal. Entonces, todo órgano masculino capaz de rozar firmemente la zona inicial de la vagina estará tocando directa o indirectamente el clítoris y la parte anterior vaginal. Con eso es suficiente».

Así que, queridos amigos con pene, repetimos: no es una cuestión de tamaño.

Llegados a este punto, es hora de quitarle la careta a los mitos, darle visibilidad a todo lo que rodea a la sexualidad masculina, desde el placer anal hasta los juguetes sexuales masculinos.

Junto con Platanomelón, comencemos a derribar tabúes con estas tres técnicas que harán que suba la temperatura para disfrutar de unos orgasmos masculinos más intensos y duraderos.

Uso de juguetes eróticos

«Mastúrbate como siempre, siente como nunca». Ese es el lema de Lola, el masturbador para pene que mejor se adapta a ti. Sus paredes son de silicona, lo que hace que se adapte a la perfección a la mano y al pene. Además, como tiene forma de U, el movimiento que se hace cuando se utiliza es tan natural como cuando te masturbas con la mano. Es como una segunda mano/piel.

Estrangulación de pene

¡No sufras! Nadie va a hacer daño a tu pene con esto de la estrangulación del miembro, más bien se trata de todo lo contrario. La estrangulación de pene es una práctica que consigue mejorar las relaciones sexuales en pareja y elevar el placer a otro nivel. ¿Y que en qué consiste? Pues muy fácil: para comenzar, rodea y ejerce la presión justa en el miembro erecto de tu pareja con el dedo índice y el pulgar, como si estuvieras haciendo el símbolo del OK :ok_hand:. Esta presión la deberás hacer en la base/raíz si lo que quieres es que la erección sea más potente y duradera. Pero, ojo, que aquí no acaba la cosa, porque si lo que buscas es intensificar su placer, entonces recula la posición de tus dedos hasta llegar al prepucio. Desde esta posición estimularás el glande, que cuenta con 4.000 terminaciones nerviosas, lo que lo convierte en una de las zonas erógenas más potentes de los genitales masculinos.

Pero tranquilo/a, que si no acabas de pillarle el truquito a esto de estrangular el pene con tus dedos, déjalo en manos de los expertos: los juguetitos sexuales.

El pene: mito vs. realidad (borrador 2) 1

Imagen cedida por Platanomelón

En Platanomelón te puedes hacer con la anilla estranguladora ULA para conseguir erecciones y orgasmos más potentes. ULA está formada por tres anillos para el pene que te proporcionarán unos momentos de excitación impagables.

Pero espera, porque si quieres seguir explorando y disfrutando de esto del estrangulamiento del pene en pareja, Platanomelón tiene otro juguete en el que ella también podrá disfrutar. Se trata de anillo vibrador Todo lo mío, el compañero ideal en relaciones heterosexuales ya que es capaz de estimular el pene y el clítoris ¡a la vez!. El 76% de las mujeres y personas con vulva necesitamos la estimulación del clítoris para llegar al orgasmo, y a los hombres y las personas con pene les encanta la estrechez. Así que Todo lo mío es el juguete perfecto para, por fin, disfrutar al máximo de tus relaciones con penetración.

Estimulación del punto P

No, estimular el punto P no es algo exclusivo de personas gays. Es ese puntito mágico que tiene el tamaño de una castaña y que se encuentra situado a unos centímetros de la entrada del ano, en la pared intestinal anterior. Para comenzar a sentir sensaciones excitantes bastarán unos suaves toques sobre él, aunque antes comienza estimulando la zona del ano para posteriormente ir introduciendo tus dedos poco a poco hasta dar justo en el clavo, es decir, justo con esa castañita que te abrirá la puerta de par en par al placer. Una vez encontrada, imita el movimiento de ‘Ven aquí’ :point_up_2: con tu dedo índice, haciendo toques suaves encima del punto P.

Estrangulación del pene, punto P, ....: XXXXXX

Imagen cedida por Platanomelón.

Y cómo no, si no te basta con los dedos o quieres probar sensaciones nuevas, Platanomelón te presenta a Luke, un estimulador prostático que con sus nuevos modos de vibración y los 30º de inclinación de su punta conseguirán estimular la zona a la perfección.

Y es que, según la psicóloga y sexóloga de Platanomelón, Monica Branni “La sexualidad de los hombres y personas con pene está repleta de estereotipos y prejuicios, que limitan el disfrute y la libre expresión de cada persona. El reto está en descubrirse y redibujar la sexualidad, sintiéndose cómodxs y a gusto consigo mismxs, ¡en lugar que conformándose con expectativas culturales!” Dicho esto, ¿a qué estás esperando para sentirlo? ¡No querrás parar!