Así es como Trump gana
Foto: Kamil Krzaczynski| Reuters

Política y conflictos

Así es como Trump gana

Trump ha decidido visitar Kenosha, nuevo epicentro de las tensiones de la sociedad estadounidense, para sumar unos puntos que Biden, incomprensiblemente, le ha regalado

por Borja Bauzá

Actualizado:

Hace un par de años sucedió algo poco habitual en el mundillo periodístico: uno de los reporteros de la prestigiosa The New Yorker, George Packer, decidió mudarse a otra revista llamada The Atlantic. The Atlantic no es una publicación menor. Al contrario. Hablamos de un magazine con unos cuantos premios a sus espaldas y con otros tantos por llegar (los artículos de Ed Yong sobre la pandemia bien merecen el pago de la suscripción). No obstante, cuando tuvieron noticia de la mudanza muchos periodistas jóvenes se echaron las manos a la cabeza. El problema, decían, no era currar en The Atlantic. ¡Ya les gustaría a ellos! El problema era dejar la New Yorker. A quién se le ocurre.

Pero entre los púberes del gremio circuló, también, una lectura alternativa de los acontecimientos. A saber: que quien perdía con el cambio no era el reportero sino la revista que dejaba atrás. Esta lectura alternativa explicaba que Packer, autor de un libro monumental sobre el declive de los Estados Unidos y uno de los pocos cronistas que examinó a la clase obrera blanca antes de las elecciones del 2016, es de los mejores radiólogos que existen en el periodismo gringo y prescindir de él, por tanto, un error.

Con esa fama no es de extrañar que el último artículo de Packer haya causado preocupación en esa parte del público que quiere ver a Donald Trump recogiendo sus bártulos y apagando la luz al salir. Titulado This Is How Biden Loses (Así es como Biden pierde), el texto dice que al candidato del Partido Demócrata se le está yendo de las manos. Que situaciones como la de Kenosha, una ciudad de Wisconsin que ha descendido a los infiernos tras un arresto fallido que terminó con un negro inconsciente en el hospital, exigen algo memorable por su parte.

Así es como Trump gana 3

Un quisqui frente un negocio protegido con tablones en los que se lee ‘Los negocios de los negros importan’. | Foto: Leah Millis | Reuters.

Y algo memorable, escribe Packer, no es soltar cuatro declaraciones en remoto condenando “la violencia”. Algo memorable es plantarse en Kenosha y ponerse a hablar con todo quisqui: los familiares del chico abatido por la policía, los comerciantes cuyos negocios han sido saqueados en las protestas posteriores, los agentes de policía de la ciudad, etcétera. Con. Todo. Quisqui. Y luego, si quiere, que condene lo que considere oportuno. Pero es vital –termina Packer– darse una vuelta por la zona y demostrar, así, una preocupación genuina por lo sucedido. Esa es la forma de convencer a cualquier votante indeciso de que el Partido Demócrata no se pone de perfil ante asuntos que le incomodan.

Frente republicano

No sabemos si alguno de los asesores de Trump leyó el artículo de Packer, pero el caso es que, siguiendo la sugerencia que el reportero le hacía a su rival, el Donald se plantó ayer en Kenosha.

Así es como Trump gana

Personas protestando la visita de Trump ante sus seguidores. | Foto: Kamil Krzaczynski | Reuters.

Ni el gobernador de Wisconsin ni el alcalde de la ciudad –ambos del Partido Demócrata– querían su visita. De hecho, pidieron la cancelación del Trump Tour alegando que podía generar más disturbios. Sin embargo, el presidente dijo que a otro con la monserga y que a ver si ahora un Jefe de Estado no va a poder visitar el lugar de una tragedia para empatizar con los vecinos. Sobre todo si quedan dos meses para las elecciones y hay medio país mirando, je.

En Kenosha el Donald visitó una zona llena de comercios saqueados, se reunió con sus dueños y también con policías locales. Cuando le pusieron un micro delante declaró que los agentes que cometen abusos contra ciudadanos negros son, simplemente, “manzanas podridas” dentro de un cuerpo por lo general sin tacha y que lo del racismo sistémico, o estructural, es un rollo macabeo con el que los progres se entretienen en sus flamantes universidades costeñas. En su opinión, blancos y negros quieren lo mismo: vivir en paz. Es decir: quieren ley y orden. Algo que él promete imponer si vuelve a salir elegido. Aunque si las buenas gentes de Kenosha, o de cualquier otra ciudad estadounidense, prefieren a ese títere de anarquistas y saqueadores llamado Joe Biden pues oye, cosas de la libertad de elección. Cómo se va a meter él con lo que quiere la gente. Dios le libre.

Así es como Trump gana 1

Veni, vidi… ¿vici? | Foto: Leah Millis. | Reuters.

Trump abandonó la pequeña ciudad de Wisconsin sin reunirse con la familia de Jacob Blake, el chico negro tiroteado por policías blancos tras resistirse al arresto, y sin condenar la actuación de Kyle Rittenhouse, el adolescente que viajó hasta Kenosha con un rifle para detener los saqueos posteriores y se cargó a dos personas. Era de esperar.

Frente demócrata

Mientras Trump hizo lo que se esperaba de Biden, el candidato del Partido Demócrata dijo que todavía no es momento de visitar Wisconsin. “Muy pronto”, explicaron desde su campaña a cualquier periodista que preguntó al respecto. “Las aguas siguen muy revueltas y nada más lejos de nuestra intención querer removerlas todavía más”. Ajá.

De modo que a fecha de hoy lo que ha ofrecido son declaraciones. Y no son malas declaraciones, ojo, porque en ellas subraya una gran verdad: que Trump prometió hace cuatro años convertir este país en un lugar más seguro y lo que tenemos, en cambio, es algo más parecido al Salvaje Oeste que al 2015. (El Donald suele responder a esta acusación diciendo que los disturbios tienen lugar en ciudades gobernadas por el Partido Demócrata.) Pero no dejan de ser, como decía Packer en su pieza, declaraciones emitidas en remoto y eso, cuando tanto manifestantes como contra-manifestantes han empezado a tomarse la justicia por su mano dejando tres muertos en el proceso, no es suficiente.

Así es como Trump gana 4

Biden, el remoto. | Foto: Alan Freed | Reuters.

La recta final de la carrera electoral, en fin, ha empezado fuerte. Ahora habrá que ver si las próximas encuestas confirman el temor de todos aquellos que piensan que Trump está venciendo a Biden en la batalla por el relato y, en segundo lugar, qué pasará en los tres debates, cuatro si contamos el de Kamala Harris y Mike Pence, programados para este otoño.

Borja Bauzá

Licenciado en Historia. Ha publicado en The Objective, Jot Down, Letras Libres, Panenka, El Confidencial, El Español y en la revista norteamericana Jacobin.