Wisconsin: un espejo para deprimirnos a todos
Foto: Morry Gash

Política y conflictos

Wisconsin: un espejo para deprimirnos a todos

A nadie parece importarle quién ganó ayer en Wisconsin sino cuántos nuevos contagiados habrá después de que los políticos locales no lograran un acuerdo para aplazar los comicios.

por Borja Bauzá

Hace un par de días el portavoz de Salud Pública del gobierno federal, Jerome Adams, declaró que la semana que estamos atravesando marcará a toda una generación de estadounidenses. “Este va a ser nuestro momento Pearl Harbor”, dijo durante una entrevista en Fox News. Su intención era advertir al público conservador de la gravedad de la situación. Y es que la primera potencia del mundo va camino del medio millón de infectados por coronavirus y arrastra, ya, más de 10.000 cadáveres. Cifras oficiales, claro. Las reales, cabe sospechar, son mucho más deprimentes.

Frente demócrata

Precisamente, esa gravedad de la situación es la que ha obligado al Partido Demócrata a interrumpir todas las elecciones primarias que tenía pendientes esta primavera. ¿Todas? Bueno, todas, lo que se dice todas… no. Todas menos una.

Ayer martes Wisconsin celebró comicios. Lo más curioso es que los celebró en contra de la voluntad del gobernador, Tony Evers, del mismo Partido Demócrata, que ya el 23 de marzo, y al ver que la crisis vírica comenzaba a hacer mella en la región, emitió una orden para que la ciudadanía no saliera de casa más de lo imprescindible. De hecho, Evers ha intentado que la Asamblea Legislativa de Wisconsin aplazara las elecciones planeadas para el 7 de abril. Pero la Asamblea Legislativa de Wisconsin, pese a la gravedad de la situación, no ha querido conceder el deseo.

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Los votantes de la secundaria en Milwaukee hace fila para votar guardando la distancia social. | Foto: Morry Gash | AP Photo.

En consecuencia ayer las calles de Wisconsin, y en particular las de su ciudad más poblada, Milwaukee, amanecieron con colas enormes que desembocaban en los pocos colegios electorales que pudieron abrir gracias a la Guardia Nacional. El estado, en fin, es el único territorio de los Estados Unidos que ha celebrado elecciones en medio de la pandemia. Los que saben del tema sanitario coinciden a la hora de señalar que la cita electoral tendrá consecuencias funestas en un lugar que ya cuenta con más de 3.000 infectados y un centenar de muertos. Al tiempo.

Frente republicano

Para entender por qué la Asamblea Legislativa de Wisconsin se ha comportado así hay que entender las dinámicas internas del estado. Una tarea difícil porque, como sucede en cualquier otra región del país, Wisconsin cuenta con sus particularidades. Pero, en resumen, conviene tener dos factores en cuenta. El primero es que la Asamblea Legislativa está controlada por el Partido Republicano y el segundo es que la jornada electoral no se limitaba a las primarias del Partido Demócrata; ayer, en los colegios electorales de Wisconsin, también se celebraban 400 elecciones municipales y se votaba la reelección de un juez de la Corte Suprema estatal llamado Daniel Kelly. Kelly es un juez conservador y, por lo visto, amigo de Donald Trump. Es más: el presidente le dedicó un tuit y animó a los wisconsinitas a votar por su compadre.

En algunos círculos del Partido Demócrata han acusado a los Republicanos de no querer alterar el calendario porque una baja participación –y pese a las largas colas registradas en las calles de Milwaukee muchos votantes no acudieron a las urnas por miedo al virus– les beneficia. Los conservadores han contestado que nada de eso, que lo que pasa es que Evers es un chapuzas. Al parecer, explican los Republicanos, el gobernador primero propuso una jornada electoral en remoto –una votación masiva por correo– y cuando entendió que la infraestructura de Wisconsin no estaba preparada para lidiar con semejante entramado intentó asumir un poder que no tiene para anunciar el aplazamiento de las elecciones. Y eso, concluyen los Republicanos, no se puede tolerar. Los poderes de cada uno son los poderes de cada uno.

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En el cartel se lee: «Gracias por arriesgar tu vida para votar. Esto no está bien y espero que quienes votan hoy promuevan un cambio positivo.» | Foto: Daniel Acker | Reuters.

En cualquier caso la jornada electoral celebrada en Wisconsin no ha sido, como dicen los cursis, una fiesta de la democracia sino una performance caótica (gente que solicitó votar por correo nunca vio aparecer ninguna papeleta en el buzón) y que traerá consecuencias. En última instancia, ha demostrado que el coronavirus tampoco es tan poderoso como se cree; el bicho, a fin de cuentas, no ha logrado limar la polarización existente en la primera potencia del mundo pese a la llamada telefónica que mantuvieron Trump y Joe Biden con motivo de la pandemia. Duró un cuarto de hora y ninguno de los dos ha querido dar detalles. Correcto: suena a paripé.

En cuanto a los resultados de lo votado ayer, se darán a conocer el 13 de abril. Sin embargo, a nadie parecen importarle demasiado.

Borja Bauzá

Licenciado en Historia. Ha publicado en The Objective, Jot Down, Letras Libres, Panenka, El Confidencial, El Español y en la revista norteamericana Jacobin.