Este es Mário Centeno, el nuevo presidente del Eurogrupo
Foto: YVES HERMAN| Reuters

Economía y capital

Este es Mário Centeno, el nuevo presidente del Eurogrupo

El portugués Mário Centeno, elegido el lunes presidente del Eurogrupo solo dos años después de sus inicios en política, ha demostrado su potencial dentro de un gobierno socialista que presume de haber sabido conciliar crecimiento y disciplina presupuestaria. Su nombramiento no solo supone un espaldarazo al gobierno de António costa, sino también al Sur de Europa, más castigado por las políticas de austeridad de Bruselas.

por The Objective

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El portugués Mário Centeno, elegido el lunes presidente del Eurogrupo solo dos años después de sus inicios en política, ha demostrado su potencial dentro de un gobierno socialista que presume de haber sabido conciliar crecimiento y disciplina presupuestaria. Su nombramiento no solo supone un espaldarazo al gobierno de António Costa, sino también al Sur de Europa, más castigado por las políticas de austeridad de Bruselas.

Las cualidades de este profesor de economía de 50 años, un hombre «culturalmente de izquierda» pero a menudo tildado de «liberal», han sido aplaudidas incluso por el exministro de Finanzas alemán Wolfgang Schäuble, adalid de la ortodoxia financiera europea, que lo describía en mayo pasado como «el Cristiano Ronaldo del Ecofin», el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros en Europa. La anécdota, ampliamente retomada en los medios de comunicación, contribuye a erigirle en el rostro de la recuperación de Portugal, uno de los eslabones débiles de la zona euro que tuvo que recurrir a un rescate internacional para superar la crisis de la deuda.

Dos años después de la llegada al poder de los socialistas, gracias a una alianza inédita con el Partido Comunista de Portugal (PCP) y con los marxistas del Bloque de Izquierda, el país presenta el déficit público en su nivel más bajo en 43 años de democracia, su mayor crecimiento desde 2000 y una tasa de desempleo al nivel que tenía antes de la crisis. «La experiencia reciente de Portugal muestra que es posible en Europa conciliar objetivos de ajuste presupuestario y de crecimiento», afirmó Mário Centeno el jueves pasado, citado por AFP, anunciando su candidatura para suceder al neerlandés Jeroen Dijsselbloem, que precisamente protagonizó una polémica con los países del Sur de Europa hace unos meses. Centeno tomará posesión del cargo el próximo 13 de enero de 2018.

«Contribuir al consenso»

El objetivo de Mário Centeno es «contribuir a la creación de los consensos necesarios para completar la Unión Económica y Monetaria» y hacer del euro «un instrumento de promoción de convergencia económica y social». Hijo de un empleado de banco y de una funcionaria de correos, este aficionado al rugby y a la gastronomía creció en la turística región del Algarve (en el Sur de Portugal) antes de mudarse a Lisboa con 15 años para cursar sus estudios.

Diplomado de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, hizo su tesis doctoral sobre la economía del trabajo. El portugués admite que esos años de formación, durante los cuales se interesó por la microeconomía, le dejaron huella. «Me volví mucho más sensible a los vínculos entre la economía y las personas», explica. «A veces, la macroeconomía olvida que hay gente al otro lado», matiza.

De vuelta a Lisboa con su esposa y sus tres hijos, entró como economista en el Banco de Portugal, para convertirse después en subdirector del departamento de estudios económicos. «Era un joven tranquilo, afable, inteligente y técnicamente bien preparado», recuerda Luis Campos e Cunha, exvicegobernador del Banco Central.

Nada le predestinaba a una carrera política hasta que el actual primer ministro, António Costa, le pidió que redactara el programa económico del Partido Socialista y se presentara a las elecciones legislativas de 2015, algo que hizo sin renunciar a su etiqueta de independiente. Inicialmente, Europa lo veía de reojo por sus posturas de izquierdas, pero sus pasos hacia el consenso y el diálogo y su priorización de los compromisos con Bruselas han logrado que se ganara el respeto del bloque. Ese cambio de percepción es el que ha permitido que se impusiera, en las elecciones a la presidencia del Eurogrupo, al resto de candidatos para el puesto: el ministro de Luxemburgo Pierre Gramegna, su homóloga letona Dana Reizniece-Ozola y el ministro eslovaco Peter Kazimír.

Ideología «de fusión»

Completamente desconocido para el público cuando entró en el gobierno, Mário Centeno era considerado un liberal en los círculos académicos, debido a sus posiciones favorables a una mayor flexibilidad del mercado de trabajo. Pero él se niega a posicionarse en las divisiones ideológicas tradicionales y aboga por un pensamiento económico «de fusión». «Lo único que me define es mi familia y el Benfica», el club de fútbol más popular de Portugal, bromea.

Centeno, conciliador y pragmático, abandonó, por ejemplo, la idea de un contrato único, una de sus medidas emblemáticas que recomendaba para combatir la precariedad en el empleo, a fin de no ofender a los partidos de izquierda antiliberal de los que depende la supervivencia del gobierno. Capaz de subsanar rápidamente su falta de experiencia política, se convirtió en uno de los pilares del gobierno mostrándose capaz de reducir los déficits a la vez que «pasaba página» de la austeridad impuesta por el gobierno de derecha anterior.