Estos son los tuits y el vídeo por los que ha sido condenado Pablo Hasél
Foto: Ramón Gabriel| EFE

Sociedad

Estos son los tuits y el vídeo por los que ha sido condenado Pablo Hasél

Pablo Hasél fue detenido e ingresado en la prisión Ponent por delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona

por The Objective

Pablo Hasél fue detenido e ingresado en la prisión Ponent de Lleida el 16 de febrero para cumplir una condena de nueve meses por delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona. También ha sido condenado a seis años de inhabilitación y a casi 30.000 euros de multa. La pena de prisión no ha sido suspendida por no cumplir el requisito de no reincidir, ya que cuenta con una condena en firme, del año 2014, por enaltecimiento al terrorismo, por la que no entró en la cárcel debido a no ser reincidente, a pesar de ser inferior a dos años, como la actual.

Desde su detención, se han producido tres noches consecutivas de protestas –no comunicadas ni autorizadas– y altercados con decenas de detenidos y heridos en Madrid y Cataluña.

Estos hechos, que el autor, según el ente judicial, cometió a través de sus redes sociales y sus propias canciones, han sido condenados por hacer referencias al terrorismo de ETA, los Grapo o A lQaeda. En total, son más de 60 tuits los que el Tribunal Supremo ha tenido en consideración para juzgar al artista.

El propio rapero difundió antes de su detención algunos de los tuits que lo han llevado a prisión. «Tuits por los que van a encarcelarme en unos minutos u horas. Literalmente por explicar la realidad. Mañana puedes ser tú», escribía Hasél en su Twitter el pasado martes.

Entre ellos, destacan algunas frases, como: «Policías que con Franco encarcelaban y que ahora encarcelan como jueces de la Audiencia Nazi-onal» o «¿Matas a un policía? Te buscan hasta debajo de las piedras. ¿Asesina la policía? Ni se investiga bien».

La fiscalía ha recogido 1.915 tuits pero toma como centrales 64 de ellos, en los que fiscal señaló que Hasél se dirigió a la monarquía y a Juan Carlos I con los calificativos de «parásitos», «mafioso», «ladrón», «mafiosa y medieval monarquía» o «banda criminal». Estos son algunos de ellos reproducidos textualmente:

-«El mafioso del rey dando lecciones desde el palacio, millonario a costa de la miseria ajena. Marca España»

-«Si tanta monarquía quiere el pueblo como dicen los tertulianos mercenarios, que suelten a la familia real sin escoltas por nuestras calles»

-«Un año más con la mafiosa y medieval monarquía, insultando a la inteligencia y a la divinidad con dinero público. Parece mentira»

-«La policía trata con racismo a los inmigrantes y cuando reciben una hostia en respuesta se hacen las víctimas. El cuento de siempre»

-«Por más millones que inviertan en manipulación, por más que sean intocables, la monarquía pasará a la historia como los parásitos que son»

-«Los amigos del reino español bombardeando hospitales mientras Juan Carlos se va de putas con ellos»

El rapero también se enfrenta a esta condena por una canción que lanzó en el año 2016 en referencia al rey emérito Juan Carlos I y la Casa Real. La letra habla de «los millones saqueados por la monarquía» o «la historia de Juan Carlos que el Bobón que quieren ocultar. Contar quién es y qué hace es delito, apuntaba maneras cuando apuntó a su hermano Alfonsito; ¿quién se cree que fue un accidente?».

Más de un centenar de escritores y periodistas han firmado un manifiesto en el que recuerdan que «nadie debería ser condenado penalmente por tuitear o cantar algo desagradable o escandaloso» y solicitan la libertad para el rapero Pablo Hasél.

En un comunicado de prensa Almudena Grandes, Jordí Évole, Rosa María CalafJuan José MillásManuel RivasMaruja Torres o Ignacio Ramonet, representantes de las revistas de humor Mongolia y el Jueves, la Unió de Periodistes Valencians, así como guionistas e ilustradores solicitan la libertad de Hasél, condenado a nueve meses de cárcel por injurias a la monarquía y enaltecimiento del terrorismo.

Los firmantes señalan que «rapear no es delito, aunque no te gusten las letras de quien rapea» y añaden que «como han recordado estos días varias organizaciones defensoras de los derechos humanos, nadie debería ser condenado penalmente por tuitear o cantar algo desagradable o escandaloso». Denuncian que «nuestro país es uno de los que más artistas ha represaliado en los últimos años por el contenido de sus canciones».