Hyperloop, el transporte del futuro
Foto: RRSS

Futuro

Hyperloop, el transporte del futuro

Lo que en principio parecía un sueño futurista, ha logrado desarrollarse hasta convertirse en una propuesta totalmente factible

por Clara Paolini

El transporte supersónico del futuro que desafía espacio y tiempo ya está aquí. Capaz de viajar por tierra a más de 1.200 kilómetros por hora, Hyperloop viene a revolucionar de forma drástica la manera de realizar desplazamientos. No es un sueño utópico ni ciencia ficción, Hyperloop está a un paso de hacerse realidad.

En una definición simplista, Hyperloop es un tren que vuela, literalmente y en todos los sentidos. Para hacernos una idea, este innovador medio de transporte se asemeja a un concorde terrestre, pero su funcionamiento se basa en la levitación magnética de cápsulas que transportan personas y mercancías a través de enormes tubos subterráneos.

 

Corte transversal de cómo luciría el Hyperloop. Via BBC.

Corte transversal de cómo luciría el Hyperloop. Via BBC.

Muchos han comparado el sistema con los tubos transportadores de la serie Futurama o los utilizados por los personajes de los dibujos Los Supérsonicos, aunque a diferencia de estos sistemas imaginados, en los que la gente se ve propulsada como pelotas de pinball, en el caso de Hyperloop, afortunadamente, las personas que viajen a través de los tubos lo harán en cómodas cápsulas con asientos, sistemas de seguridad, compartimentos para equipaje y pantallas de entretenimiento.

 

Aunque la idea de encapsularse bajo tierra a más de 1.200 km por hora no resulte del todo tentadora, los diseños propuestos intentan eliminar la sensación de claustrofobia incluyendo ventanas con paisajes falsos; sin duda una opción más placentera que la de ver pasar la estructura del tubo a toda velocidad.

¿Pero cómo es posible que las cápsulas alcancen una velocidad casi supersónica? La clave está en que dentro de los tubos se dan unas condiciones donde la resistencia del aire es casi nula, lo que sería equivalente a volar a 45.700 metros de altitud.  Las cápsulas levitan dentro del tubo, y al contener aire a baja presión, la propulsión eléctrica consigue ponerlas en marcha alcanzando una velocidad inusitada.

Su inventor, Elon Musk, ideólogo y fundador de empresas como PayPal y Tesla Motors (los de los coches autopilotados), presentó por primera vez el concepto en julio de 2012, planteando su construcción para viajar entre Los Ángeles y San Francisco (unos 600km) en media hora. Desde entonces, lo que en principio parecía un sueño futurista, ha logrado desarrollarse hasta convertirse en una propuesta totalmente factible, cerca de iniciar su andadura como quinto medio de transporte, en gran medida gracias al trabajo colaborativo de diferentes universidades y centros de investigación.

 

Una imagen bien futurista del Hyperloop junto al Golden Gate en San Francisco. Via Wired.

Una imagen de cómo sería el Hyperloop de llevarse a cabo junto al Golden Gate en San Francisco. Via Wired.

Musk, ocupado con otros proyectos como la elaboración de cohetes desechables o nuevas formas de transporte para llegar a Marte a través de su empresa SpaceX, favoreció el desarrollo de Hyperloop al basar el proyecto en concepto de diseño abierto similar al de Linux. De esta manera, se incentivó la participación de la comunidad a la hora de realizar nuevos aportes. El inventor aseguró que el coste de este tipo de infraestructuras sería diez veces menor que el proyecto de un tren de alta velocidad, es medioambientalmente sostenible y sobre todo, mucho más seguro que el resto de medios de transporte, por lo que a pesar de que algunos lo tacharan de irrealizable, lo cierto es que consiguió despertar el interés de muchos ingenieros e investigadores.

Por ejemplo, en España, un grupo de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) está participando en la parte de diseño, y en poco tiempo, veremos de qué manera diferentes entidades de la comunidad internacional se ponen manos a la obra para la realización final de la idea.

Ángel Benedicto, Daniel Orient, David Pistoni, Germán Torres y Juan Vicén, componentes del equipo valenciano bajo el nombre Makers UPV, empezaron construyendo impresoras 3D y drones, pero decidieron involucrarse en la mejora del Hyperloop porque tal y como comentan “necesitábamos algo más práctico, por ello decidimos ponernos en marcha (…) ¿Por qué no hacerlo? Vamos a dar una lección al mundo». Bajo el lema It’s transportation. It’s attraction. It’s future, los valencianos presentaron su innovador diseño al otro lado del charco ofreciendo una nueva configuración de levitación que maximiza la eficiencia energética y mejora la escalabilidad, consiguiendo por ello ganar dos trofeos firmados por el mismísimo Musk. 

Tras el éxito cosechado en la competición donde participaban las mejores universidades del mundo, los estudiantes esperan que el Gobierno de España empiece a mostrar un mayor apoyo a estudiantes como ellos,  con la motivación y conocimientos necesarios como para codearse con la nueva generación de cerebros que marcará el camino hacia nuevas innovaciones. Y según comentan los valencianos el apoyo gubernamental no se refiere únicamente al plano  económico:  “Lo que necesitamos es un sistema universitario flexible que ofrezca a los estudiantes mayor libertad en la participación de eventos como este, que generan valor».

¿Cuándo lo veremos convertido en realidad? Hace unos meses, Hyperloop recibía una importante inversión de 80 millones de dólares en la que han participado entre otros, SNCF, equivalente a la Renfe francesa, o Shervin Pishevar, que financió exitosos proyectos como Uber o Airbnb. Aunque en mayo de 2016 ya se realizaron con éxito pruebas del prototipo en el desierto de Nevada,  la fecha y lugar para la construcción del primer sistema de transporte del futuro aún está por confirmar.

hyperloop-construccion

Construcción del circuito de pruebas en el desierto de Nevada, vía Hyperloop One.

Por ahora, los rusos parecen ser los más entusiastas con el proyecto. Según la agencia Bloomberg, el pasado mes de julio Vladimir Putin mostró gran interés en el proyecto y prometió apoyo gubernamental para establecerlo en la ruta Moscú-San Petesburgo. Por otro lado, según informa Tech Crunch Hyperloop podría instalarse en una fecha muy próxima en Dubai, aunque sólo para transportar mercancías. El Gobierno de Eslovaquia ya firmó en marzo del 2016 un acuerdo para estudiar el uso de Hyperloop conectando Bratislava con Viena, y para el resto de Europa, a comienzos de este año se hicieron varias propuestas de estudio, conectando París con Ámsterdam y las ciudades polacas de Cracovia y Gdansk. Desde julio de 2016, se empezó la planificación para una ruta que cruza el mar entre Helsinki, Finlandia y Suecia, y cabe esperar que si el resultado de las primeras instalaciones obtiene el éxito esperado, pronto veamos Hyperloops conectando rutas en todo el mundo.