General

Iris Azquinezer: «Bach nos dio a los violonchelistas la capacidad de hablar por nosotros mismos»

La violonchelista y compositora es la profesora del curso 'Taller de apreciación musical. Sobre las suites para violoncello solo de J.S. Bach'

por The Objective

Iris Azquinezer es música, violonchelista, compositora y pedagoga. Desde los tres años toca el chelo, y a los nueve ya hizo su propia interpretación de la primera suite de J.S. Bach. En el próximo curso impartido por The Objective, que tendrá lugar los días 22, 23 y 24 de abril, la chelista impartirá el ‘Taller de apreciación musical. Sobre las suites para violoncello solo de J.S. Bach’. En este curso, Azquinezer intentará enseñar a tomar conciencia de los tres elementos básicos para la existencia de la música: creador, intérprete y oyente a través de las obras de J.S. Bach para cello solo. Además, al cierre de cada día la violonchelista dará un micro concierto. 

¿Cuál es la intención del curso?

Yo empecé los talleres para poder compartir lo que yo hacía. Amamos lo que conocemos, por lo que cuanto más conozcas la música más la vas a amar. Y creo que la música la construimos todos, se hace en ese momento, no es solo el que la está tocando sino también el que está escuchando. Por lo que varía dependiendo del receptor.

Va a haber música en directo

Sí, va a haber música en directo. Después de los talleres daré pequeños conciertos para asentar la información que hemos recibido durante dos horas. La repetición en la música, que tiene que ver con la memoria, es importante para aprender un lenguaje.

¿Por qué Bach y por qué el violonchelo?

El violonchelo porque es mi corazón, empecé a tocarlo cuando tenía tres años, y Bach porque es para mí el más grande. La investigación en Bach nos dio a los violonchelistas la capacidad de hablar por nosotros mismos. Antes de que él escribiera esas seis suites, las obras que había para violonchelo solo eran pequeñas canciones, pero no había un lenguaje para que el violonchelo hablase por sí mismo, siempre necesitaba de otros instrumentos para tener un discurso coherente. Sin embargo, llega Bach, y aunque seguramente no son sus obras más importantes, con ellas nos dio la posibilidad de hablar por nosotros mismos y por ello se han convertido en grandes obras. Todo chelista tiene que pasa por las suites de Bach.

Se dice que Bach es el mejor músico de todos los tiempos

Para mí sí. Nosotros siempre decimos que el periodo barroco termina en 1750 con la muerte de Bach, él desarrolla su lenguaje a tal nivel, que ya es otro lenguaje el que viene después. Es el máximo exponente de un lenguaje.

¿Cuál es tu experiencia personal con este músico?

Desde pequeña he escuchado música, he crecido en ella, toqué minuetos con seis años. Para mí es una manera de crecer. En mis discos pone: ‘Bach es mi casa’. Y su primera suite la toqué con nueve años.

¿A quién está dirigido el curso?

A todo el que tenga curiosidad, interés o amor por la música. No se necesitan conocimientos previos, lo que se necesita es estar abierto a la comunicación a través de un lenguaje abstracto como es la música. Yo creo que es un formato muy único, con música en directo, que es algo que no se da a menudo. La música vibrante nos ayuda a conocer y desarrollar nuestras capacidades auditivas para poder disfrutar más de la música.