Política y conflictos

Isabel Díaz Ayuso: «Quiero que mi proyecto tenga la fuerza suficiente para gobernar en libertad»

por Rodrigo Isasi Arce

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«Comunismo o libertad». Ese es el eslogan de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para ganar a los votantes y volver a ostentar el puesto de mando en la Puerta del Sol después de las próximas elecciones electorales que ella misma adelantó al 4 de mayo ante la amenaza de que  los representantes madrileños de Ciudadanos replicaran la estrategia murciana de la moción de censura para desalojarla del poder. Las formaciones ya han comenzado su pugna por el liderazgo de la capital española que mucho tiene que decir en las futuras elecciones nacionales.

Hablamos con la presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata del PP a revalidar su posición, Isabel Díaz Ayuso, cuya intención es conseguir «gobernar en libertad» y en solitario. Criticada por la construcción del Hospital Zendal, la presidenta defiende su gestión por los resultados que ha traído y la «descongestión» de otros centros de salud. Hablamos con la política popular sobre si tiene su vista puesta en La Moncloa, los posibles pactos con Vox o los grandes retos del PP en Madrid.

¿Es usted la mejor candidata a la presidencia de Madrid?

Yo no me considero la mejor en nada, simplemente me considero un político que ha gestionado la Comunidad de Madrid en sus momentos más difíciles. Hemos vivido los dos años más complicados que un dirigente pudiera imaginar, hemos vivido dos incendios históricos, dos inundaciones que hacía décadas que no se registraban junto con una helada, con una nevada terrible, que bloqueó nuestros servicios públicos y una pandemia que ha puesto en jaque al planeta, pero especialmente a Madrid. Hemos estado dos años trabajando contracorriente en los momentos más difíciles, fieles a un discurso muy concreto basado en la libertad del individuo, bajos impuestos, el empleo la vida y unos buenos servicios públicos, y que ahora, le ha preguntado los ciudadanos libremente cómo quieren que sea Madrid en los próximos dos años.

Lo que me hace distinta, no mejor, pero sí distinta, es que soy una realidad, no una promesa, es una forma también de presentarme abiertamente ante los ciudadanos con mis deberes hechos para que ahora ellos me pongan las notas.

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Foto: Fernando Mariscal / EFE

«Comunismo o Libertad». ¿Cómo se explica este eslogan a un niño de 6 años?

No sé cómo se explica, pero muchos niños en Madrid cuando me ven dicen «libertad», y ellos mismos son conscientes de que viven en una región que en comparación con el resto las regiones españolas en los momentos más difíciles y con responsabilidad e información han podido salir adelante y sus familias no terminar de arruinarse. Ellos lo que sí que perciben es que hay buen humor, que hay ilusión y que estamos presentando una Comunidad de Madrid cada vez más orgullosa y con muchos proyectos atractivos para jóvenes, para universitarios, y ellos lo notan.

¿Tiene miedo al comunismo?

Absolutamente. Cuando esta forma de gestionar ha llegado a otros muchos países y lo único que hemos visto es un éxodo masivo de ciudadanos que buscaban ansiosamente ser líderes de sus propias vidas, llevar las riendas de sus proyectos vitales, he visto como el comunismo en otros países ha acabado con la propiedad privada, con las empresas que expropiado, que ha creado mucha pobreza, miseria, tiranía, y por eso es lo último que yo quiero para Madrid.

El socialismo tiene unas creencias en cierto modo similares a la hora de imponer un discurso único, una forma de ver las cosas y de igualar a la baja muchas veces a los ciudadanos bajo una pretendida igualdad que lejos de crear luego ciudadanos iguales lo que crea es una profunda desigualdad e injusticia, pero el comunismo va todavía mucho más allá y en los lugares donde no ha tenido freno ha acabado atentando con la vida.

¿Cómo de cerca ve el riesgo de perder la libertad en Madrid?

Cambiándole el signo político y, entonces, a partir de ahí, como estoy viendo en otras comunidades, y no digamos otros países, empezar a decirle a los ciudadanos a qué hora tienen que consumir, dónde tienen que llevar a sus hijos, cómo tienen que comportarse, cómo tienen que pensar, cuál es la agenda políticamente correcta, cómo hay que hacer todo. Tanto es así, que ahora mismo tú ves muchas películas o escuchas muchas canciones que en los 80 y los 90 se ponían en España y ahora siguen todas prohibidas, pero como eso te podría poner miles de ejemplos.

Es un discurso, al final maniqueo, que impone una forma de pensar sobre el colectivo LGTBI,  sobre el feminismo, el ecologismo, pero solo desde una bandera, desde una perspectiva dónde se empieza a prohibir todo y en algunas comunidades donde no se les ha puesto freno han acabado perdiendo a jóvenes que se han venido aquí, inversión privada que ha venido aquí y esa felicidad y esa libertad que te da pues dirigir tu vida.

Isabel Díaz Ayuso: «Quiero que mi proyecto tenga la fuerza suficiente como para gobernar en libertad»

Apuestan porque el PP sea la casa común del centro-derecha en España, ¿y qué pasa con Cs?

Eso lo tendrá que decir Ciudadanos. Yo en esta campaña, a pesar de que de vez en cuando lo intentan, yo no he pretendido más que dirigirme a mi proyecto. Es verdad que al principio de la legislatura estábamos juntos y yo hoy agradezco a las personas que han trabajado conmigo en este tiempo pero yo ahora lo que quiero es presentarme ante los ciudadanos con mi propio proyecto a ver si tengo la oportunidad, ahora sí, de gobernar en libertad para poder seguir bajando impuestos tener unos presupuestos y cumplir mis compromisos.

La precampaña madrileña se está jugando más en los tribunales, en el terreno de las denuncias y la Justicia. Es más, el Constitucional ha dejado fuera de listas a Toni Cantó.

Se está jugando de muchas maneras. Hay un partido que llevaba un procesado, el otro lleva un condenado por agresión, en fin, no todos todos los problemas en los tribunales son de la misma magnitud. Aquí estamos hablando de una cuestión burocrática que a mi juicio crea un perjuicio a la libertad de derecho para el representante porque sea la circunstancia de que personas huidas de la justicia, como puede ser el señor Puigdemont en Cataluña, se puedan presentar y alguien que vive prácticamente todos los días en Madrid no, por esa cuestión burocrática que no sé a quién beneficia, sinceramente, pero que por supuesto pues se respetan. Nosotros lo hemos llevado al Constitucional, básicamente, porque queríamos que nos dijeran rápidamente qué se puede hacer y ya de esta manera pues ver si sabemos si hay que sustituirle o hay que pasar lista y ya está.

Una cuestión de burocracia pero en todo caso es una persona excepcional que he conocido ahora y la verdad es que me gustaría seguir contando con él, o bien en el Partido Popular nacional o bien en Madrid, pero es un gran activo.

¿Cree usted que Pablo Casado será presidente, que llegará a la Moncloa?

Hombre, por supuesto. Yo creo que ahora mismo España hace ya tiempo que no da un buen titular. En estos días ha habido 2.500 jueces que han escrito a la Unión Europea pidiendo un respeto a la separación de poderes por parte del Gobierno de España, he visto como la Administración americana también ha apercibido al Gobierno en España por el trato que le está dando a los medios de comunicación, he visto como el Banco de España, como la IDEF, que son organismos independientes, o como la propia Unión Europea, también han cuestionado al presidente de Gobierno por no dar las cifras correctas en materia económica.

El paro juvenil está por encima del 40% y España no aguanta este Gobierno, necesitamos grandes gestores, buenos economistas y siempre están en el ala liberal. Siempre, cuando hemos estado en una situación económica como la actual, han venido precisamente gestores del Partido Popular a llevar las riendas del Gobierno y a conseguir salir de este atolladero bajando impuestos, ayudando a la empresa, a los autónomos, a los jóvenes que emprenden, y en ese sentido es lo que va a hacer que un político como Pablo Casado, que representa todo eso, llegue al Gobierno de La Moncloa por el bien de todos.

¿Y usted, se ve en Moncloa?

Pues la verdad es que no por muchos motivos. Primero, porque España ya tiene sus líderes que les están aguardando. Después, porque lo mejor que me podía pasar en la vida es precisamente lo que estoy viviendo, por complicado que sea. Madrid, a mí me parece el proyecto perfecto para un político, tiene un poquito de cada España, porque al final el 45% de las personas que viven aquí vienen de otros rincones y de otros países, es un motor económico, es libertad, es una forma de vivir distinta. La verdad es que gestionar esto, además de que me enamora cada día, me hace ver que yo creo que no voy a volver a vivir algo así, así que vivo este momento y ya está y no hay que pensar en más.

¿Prefiere que VOX tenga representación en la Asamblea o no?

Yo prefiero que quien no lo tenga, desde luego, o la mínima y la justa, sean o los comunistas o los socialistas, pero sobre todo lo que quiero es que mi proyecto tenga la fuerza suficiente como para gobernar en libertad.

¿Pero Vox entra en su proyecto o no?

Yo prefiero gobernar en libertad, pero desde luego con lo que no tengo nada que ver es con el desastre, y el desastre está enfrente, en el PSOE, en Podemos y en Más Madrid.

¿Qué es lo más urgente que hay que combatir desde la Puerta de Sol?

Otras pandemias que ha dejado esta pandemia. La pandemia económica, la cantidad de familias que lo han perdido todo estos meses por culpa de los cierres masivos, y las pandemias sociales que vienen a continuación, junto con otra pandemia sanitaria que es la de la salud mental: depresiones, desánimo, cierres masivos, mayores que se han desorientado por perder sus rutinas, etcétera, y a todo eso ahora nos vamos a enfrentar pero afortunadamente tengo a los mejores para eso.

¿De qué es sinónimo Madrid?

Madrid es sinónimo de libertad, además de verdad, vivir a la madrileña es una forma de vivir que seguramente habréis comprobado.

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Foto: Carola Melguizo / The Objective

¿Qué ha aprendido durante la pandemia?

Que en realidad lo que le da sentido a la vida política es esto, el sufrir, es así, y que cuanto más sufres, como todo en la vida, más aprecias aquello a lo que te estás dedicando, y cuando la vida es fácil es porque no la estás viendo correctamente, eso lo tengo también muy claro. Y después, que cuando tienes que hacer gestión a favor de la vida todo el rato, como vivimos sobre todo el año pasado, se colocan en los primeros puestos las cosas realmente importantes y todo lo demás se resuelve igual, pero mientras estemos sanos, estemos vivos, ya todo se puede ir colocando, entonces aprendes a tener aplomo a la hora de afrontar problemas de verdad.

¿Contra qué está usted vacunada?

Contra el miedo. No hay que tener miedo al miedo.

¿Y a qué tiene miedo?

A no hacer las cosas correctamente, porque yo hay veces que soy muy crítica conmigo misma y entonces digo: vas a toda tu vida en ese cuerpo, en ese cerebro, ten la conciencia tranquila, porque si no te pesará siempre, y entonces creo que no la tendría tranquila si no trabajará al 100% o si no hiciera las cosas de manera correcta. El no aguantarme por saber que no he hecho todo lo posible por disfrutar de este momento único de mi vida.

Según el CIS, los votantes más jóvenes son los que más se abstienen. ¿Cómo ganar el voto joven? 

Creo que estoy empezando ahora mismo una ilusión en los los jóvenes como nunca, lo estoy viendo en la calle, en las redes, pero sobre todo en la propia calle, donde todos los días son numerosísimos los jóvenes que me piden fotos, que me hablan de cosas que les preocupan, pero yo creo que sobre todo reconectando con ellos, preocupándote de cosas que les interesan y no tratándolas como si fuera un colectivo y luego ilusionándolos y cuando hablas con mensajes concretos, con ideas claras, ellos mismos también se rebelan, y por ejemplo muchos de ellos siempre te hablan de lo mismo, de la libertad. Ellos mismos son conscientes de que esta pandemia les ha arrebatado todo, sueños, viajes, tiempo estar con sus parejas, sus Erasmus, sus cosas no de siempre y entonces son conscientes de que lo primero que hay que recuperar es la libertad en Madrid para luego seguir viviendo y entonces les ve muy comprometidos.

Esa lista que tiene en su móvil de «cosas buenas para ser presidenta»: ¿Cuáles son esas cosas?

Algunas todavía no las puedo contar mucho, pero cosas que he vivido. Por ejemplo pues ver el museo de Prado de noche, durante la borrasca de Filomena poder sobrevolar la Comunidad de Madrid toda blanca que es una estampa que no es normal, mi primera audiencia con el rey Felipe VI,  el cariño de muchísima gente por la calle. El otro día por ejemplo fui a una residencia ancianos donde una de las mujeres mayores que estaba hablando conmigo un rato, estaba ella con su marido y cuando me di la vuelta se puso a llorar porque estaba muy contenta por haberme visto, pues fíjate esta mujer que no tendrá cosas y problemas, pues emocionada porque me había visto.

Esa forma, a lo mejor, de también inspirar a otros, niñas, chicas jóvenes que se sienten muy representadas por mí, porque me ven que peleo mucho y dicen: «Esto me representa, este es el feminismo que yo quiero», pues esas cosas me las voy guardando para que cuando esto acabe no tenga nostalgia, porque creo que la vida si la vives intensamente cuando llega la siguiente etapa pues la coges con ganas. Eso es como creo que hay que afrontar la política, para ser consciente de que cuando llega tu momento, cuando ya has servido y ya se ha acabado tu producto no puedes ser un estorbo y tienes que dejar que otros vengan y cojan tu testigo y mejoren aquello que tú has dejado.

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Foto: Fernando Villar / EFE

Desde esta España golpeada por la pandemia, ¿cómo debemos entender Europa? ¿Madrid mira a Europa?

Madrid mira a Europa. Es verdad que ahora estamos en un momento con el tema las vacunas un poco todos impresionados porque ha habido un exceso de burocracia, a mi juicio, que entorpece esto. Creo que Europa necesita reactivarse, veo que el continente asiático está liderando la tecnología, el continente americano y el asiático los bancos y Europa lo que necesita, bajo los valores de siempre, los valores del humanismo cristiano, las raíces que nos hicieron Grecia y Roma y lo que nos hizo hasta aquí libres y poner paz por fin a un siglo de guerras, etcétera, bajo esos valores ahora lo que hace falta es hacer una apuesta sin precedentes por los jóvenes, creo que en otros continentes vienen pisando muy fuerte y aquí en Europa no tanto y hace falta para ellos liderazgos fuertes, políticos jóvenes y nuevas políticas, porque yo siempre he creído en el proyecto europeo pero necesita rejuvenecerse.

Mirando un poco más allá. ¿Cuáles son sus referentes en política internacional? 

Iván Duque me gusta mucho, pero porque a su vez también me gustaba mucho Uribes. Tengo mis esperanzas puestas en Lasso, a lo mejor por la vinculación que he tenido con Ecuador. En Europa me cuesta ver algunos, pero el presidente del Comité de las Regiones tengo un gran aprecio por él, un griego que se llama Apostolos Tzitzikostas y que me parece un hombre excepcional y lo he conocido ahora en distintos encuentros. Lo que hace falta ahora en Europa son nuevos líderes, desde luego.

Cuando se mira al espejo, el último año, ¿qué ve distinto en la mujer que es hoy?

Me veo mucho peor pero porque creo que ha sido un año y medio que lo hemos pasado fatal, hemos estado un año y medio todos los días con algún problema más gordo que el anterior, y otro día, y otro día, y lo que veo es madre mía lo que he sudado.

Una de las cuestiones que más quebraderos de cabeza le ha traído ha sido el Hospital Zendal.

Al final, el Hospital Zendal es un símbolo de la apuesta por la vida, por la sanidad pública madrileña. Mil camas que ya han conseguido sanar a más de 4.000 personas, es un hospital concebido de otra manera, es un hospital que como todo lo que es transgresor y distinto al principio no tiene la misma aceptación sobre todo porque está politizado, pero es un hospital que ha servido el resto de los hospitales y les ha ayudado a descongestionarse, gracias a él el COVID no ha vuelto al 100% de los hospitales a bloquear por ejemplo las listas de espera y que ahora va a servir para que otros hospitales puedan descongestionarse y poder hacer obras.

Es un hospital al servicio de España, al servicio del mundo, junto a un aeropuerto, que se ha construido en tan solo tres meses y del que todas las personas que han pasado por él están enamoradas, están realmente impresionados por lo que se ha hecho allí, y es el testimonio del paciente el que me importa, no del que está fuera, porque los hospitales se hacen para los pacientes, son los protagonistas de la historia.


En el siguiente vídeo puedes ver la entrevista completa:

Rodrigo Isasi Arce

Periodista especializado en Defensa, conflictos armados, mundo arabo islámico y cooperación internacional. Viajero empedernido y fotógrafo aficionado.