La generación que aprendió en analógico pero emprendió en digital

La generación que aprendió en analógico pero emprendió en digital
Nerea Luis, ingeniera de datos en SNGULAR

Nerea Luis, ingeniera de datos en SNGULAR

Ilustración: Marisa Maestre

Un NUEVO LIDERAZGO

Mi nombre es Nerea Luis, tengo 29 años y soy doctora en Inteligencia Artificial. Durante mi corta carrera profesional he estado muchos años ligada al mundo académico, como investigadora en formación y como docente. Apenas llevo un año en el mundo de la industria, donde encontrarse con la figura de líder es mucho más habitual. 

Siendo mujer y trabajando en tecnología es difícil que me imagines dentro del “estereotipo de líder” que se dibuja inconscientemente en nuestro cerebro cuando alguien menciona ese término. Por ello mismo, hoy quiero hablarte un poco de mí, de mi generación y de la visión de líder con la que me siento identificada.

Nací a principios de los 90 y pertenezco a esa generación de jóvenes españoles que ha recibido la mejor formación (pública, en mi caso) de toda la historia reciente. A su vez, también soy de esa generación que, en plena etapa universitaria, sufría las consecuencias de una crisis económica que había echado al traste los sueños y promesas de muchas familias. 

Si parase aquí el texto, el resultado sería poco esperanzador. Sin embargo, me siento muy afortunada de pertenecer a la última generación que conoció y vivió el mundo ‘analógico’ y ser de las primeras generaciones en vivir y dar forma al mundo digital: Internet. Sin duda, mi generación está marcada por este cambio y ha sido muy positivo.

“Sin duda reconocer nuevas líderes ayudará a potenciar el emprendimiento femenino y a eliminar de una vez por todas las desigualdades de género”.

Personalmente, sin Internet no sería la persona que soy hoy en día, y menos aún me dedicaría a la tecnología, profesionalmente hablando. Tampoco hubiese emprendido ningún proyecto, estoy casi segura de ello, pues mi entorno cercano familiar no ha fundado empresas. Y es que, aún no te lo he contado, pero, gracias a la tecnología e Internet, en el instituto creé mi primera web (con comunidad incluida) y más tarde, siendo estudiante universitaria, cofundé el evento tecnológico anual T3chFest que albergaba a más de 2.000 asistentes y 90 ponencias. 

Todos estos acontecimientos despertaron en mí una vocación emprendedora que hasta esos momentos era inexistente. La curiosidad que siempre había tenido “de pequeña” se multiplicó y se convirtió en ganas de emprender proyectos que utilizasen la tecnología como herramienta. Pienso que algo que nos caracteriza a “los líderes del futuro” es la capacidad de emprender y crear pensando en un público diverso y global. El siguiente paso es aprovecharnos de Internet para dar forma al proceso y finalmente enriquecernos de la tecnología para poder obtener datos, medir y así tomar decisiones menos sesgadas. Hay algo más, y es la pérdida del sentimiento de pertenencia a un lugar físico concreto. Muchos de nosotros nos consideramos nómadas digitales, que podemos desempeñar perfectamente nuestro trabajo con un portátil, un smartphone y poco más. De hecho, los equipos de personas con los que trabajamos se pueden encontrar distribuidos en diferentes ciudades o incluso países.

Desde que abandoné mi labor investigadora para iniciar mi carrera profesional en la empresa, he vuelto a trabajar en equipo fuera del ámbito docente universitario. Bajo ese punto de vista, para mí un líder es aquella persona que es capaz de sacar, de un equipo, todo el potencial individual de cada integrante y a la vez ser capaz de combinar las habilidades de cada uno de ellos para que los integrantes se complementen, se desarrollen profesionalmente y crezcan en un entorno diverso, sin egos. Hay pocas cosas más bonitas en el entorno laboral que ver crecer a alguien profesionalmente, más aún si has podido mentorizarle. 

Me gustaría pensar que hablar de los nuevos “líderes del futuro” ayudará a abrir mentes y visibilizar que no todos los líderes tienen traje y corbata o son emprendedores de éxito menores de 30 que abandonaron los estudios en Silicon Valley. Hay que mostrar otras caras, otros perfiles, y valorar a aquellos que fomentan el aprendizaje en equipo. 

En estos últimos ocho años me han pasado cosas excepcionales gracias a la mentorización que he recibido mayoritariamente por mujeres del sector tecnológico y académico. Este artículo es también una forma de dar las gracias a todas ellas, por lo que aportan al mundo y por lo que me aportaron a mí particularmente. Tener nuevos referentes que te inspiren y en los que te sientas reflejada como mujer y profesional ayuda mucho a reconocerte a ti misma (con el tiempo) como “líder” cuando gestionas equipos, proyectos o emprendes ideas. Tampoco os voy a mentir, personalmente es un viaje que me ha costado unos 10 años, pero está mereciendo la pena. Sin duda reconocer nuevas líderes ayudará a potenciar el emprendimiento femenino y a eliminar de una vez por todas las desigualdades de género.

Finalmente, espero que mi generación sea la encargada de continuar definiendo y mejorando la relación humano-máquina, sin olvidar lo que nos hace humanos. La inferencia y la interpretación humanas, combinadas, nos dan las herramientas necesarias para crear, idear e investigar (entre otros). Si a esa ecuación añadimos tecnología e Inteligencia Artificial, tenemos la oportunidad en nuestras manos de potenciar un producto, proceso, servicio o incluso áreas de conocimiento completas. Entendamos qué parte se la dejamos a la máquina y cuál nos quedamos nosotros; y después, colaboremos. 

Este artículo fue publicado originalmente en la revista UNO. Lea el original.

UNO es una publicación de IDEAS LLYC dirigida a clientes, profesionales del sector, periodistas y líderes de opinión, en la que firmas invitadas de España, Portugal, América Latina y Estados Unidos junto con Socios y Directivos de LLYC, analizan temas relacionados con el mundo de la comunicación.

Nerea Luis, Doctora en Inteligencia Artificial, Cofundadora de T3chFest e ingeniera de datos en Sngular. Es una apasionada de la divulgación, la Inteligencia Artificial y la robótica. Fue Women Techmaker Scholar en 2016 por Google. En 2018 la Fundación COTEC la seleccionó dentro de su red “Los 100 de Cotec”. En 2019, Nerea fue galardonada por la Casa Real con la condecoración a la Orden del Mérito Civil y fue  incluida dentro del Top 100 mujeres líderes en España en la categoría revelación. En 2020 ha sido incluida en el ranking de Future Leaders elaborado por LLYC en colaboración con Trivu.

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