La gran estafa del festival más caro del mundo
Foto: CARLO ALLEGRI| Reuters

Cultura

La gran estafa del festival más caro del mundo

El Fyre Festival debía ser como una extraposición de Instagram, lleno de glamur y cuerpos esbeltos en un entorno único, las Bahamas, bajo un sol radiante, con los pies desnudos sobre la arena fina y frente al océano. La música, francamente, era lo de menos. Sin embargo, todo ha salido mal.

por The Objective

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Lo vendieron como el festival de música más caro del mundo, el más sofisticado. Prometieron que asistirían actrices, modelos e influencers de todas partes del mundo. El Fyre Festival debía ser como Instagram, lleno de glamour y cuerpos esbeltos en un entorno único, las Bahamas, bajo un sol radiante, con los pies desnudos sobre la arena fina y frente al océano. La música, francamente, era lo de menos.

Sin embargo, todo ha salido mal.

Ni la comida ha sido vanguardista, ni el viaje cómodo, ni la estancia equiparable a un lujoso balneario de Florida. Basta con pasear a través de los hashtag #fyrefest y #fyrefestival en Twitter para descubrir que los asistentes no solo están descontentos, sino también furiosos, y que muchos de ellos se agolpan en el aeropuerto para salir corriendo de la isla. Aunque, según parece, la organización no está facilitando la fuga: se han anunciado largas esperas y los perjudicados se encuentran en salas sin agua ni comida.

 

Las suits prometidas, como decíamos, no son las mejores…

…y la comida dista mucho de ser apetecible.

El Fyre Festival fue creado por el rapero Ja Rule y el empresario Billy MacFarland para competir con Coachella, otra cita musical de primavera, a pesar de establecer unos precios desorbitados; el pase más económico ascendía a 1.500 euros. Para promocionarlo, según la revista Vanity Fair, Ja Rule y MacFarland pagaron a más de 400 estrellas de las redes sociales que se convirtieron en imagen del evento, cuya celebración se divide entre este fin de semana y el que viene. Ninguna de ellas se ha manifestado hasta el momento.

Quien sí lo ha hecho es el grupo Blink 182, uno de los cabezas de cartel. En un escueto comunicado, la banda ha lamentado tener que anular su concierto porque no confían en que se les asegure la «calidad de la actuación» que siempre ofrecen a sus seguidores.

El caos se ha extendido de tal manera que el propio gobierno de las Bahamas ha manifestado en las redes sociales su «decepción» con la gestión del evento y ha pedido disculpas a los turistas que han visitado el país a propósito del festival.

El Fyre Festival auguraba un éxito arrollador cuando, antes de anunciar los grupos invitados, las entradas se habían agotado. Sin embargo, algunos medios ya alertaron de que los trabajadores estaban encontrando problemas a la hora de instalar las suits de lujo para sus clientes. Asimismo, The Wall Street Journal publicó que los artistas estaban sufriendo retrasos en los pagos de sus emolumentos y que, en aquel punto, existía un riesgo de que la organización perdiera el control del festival.

Finalmente, los peores pronósticos se han ido cumpliendo uno por uno.