Política y conflictos

Marta Rosique (ERC): «La izquierda española no entiende que debe descentralizar para llegar a defender a las clases trabajadoras»

por Rodrigo Isasi Arce

Con 24 años, Marta Rosique es la diputada más joven del Congreso, pero su relación con la política le viene de lejos. Graduada en Periodismo y en Ciencias Políticas en la Universitat Pompeu Fabra, asegura que entró en el mundo de la política con tan solo 15 años, en una organización que trabajaba a nivel de debate europeo, por una proposición de su profesora de inglés. «Yo ya me consideraba feminista e independentista y, por tanto, al trabajar a nivel europeo, hubo un momento en el que me di cuenta de que tenía que trabajar, sobre todo, para mi país, y empecé a implicarme en las juventudes de Esquerra Republicana».

«Siempre he pensado que por mucho que tengas 24 años, esto no hace que sepas menos o que puedas aportar menos. Al fin y al cabo tenemos experiencias distintas y está bien también incorporar toda esta generación también en el Congreso de los Diputados».

Hablamos con la militante de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

Eres la diputada más joven del Congreso. ¿Cómo se lleva eso, mucha presión?

Sí que es cierto que hay gente que te trata un poco distinto, pero no hay mucha presión. Lo que sí genera presión es la parte de ser independentista y estar en el Congreso de los Diputados, porque llegamos aquí con una situación extraña en la que, bueno, tenemos a nuestro presidente en la cárcel, a nuestra secretaria general en el exilio. Por tanto, estamos discutiendo con gente que ha contribuido a que estén en la cárcel o que estén en el exilio. Y esto genera presión. Y además, te das cuenta de que algunos marcos mentales que nosotros tenemos muy establecidos en Cataluña resulta que aquí son completamente distintos.

Marta Rosique (ERC): «La izquierda española no entiende que debe descentralizar para llegar a defender a las clases trabajadoras» 1

Foto: Congreso de los Diputados.

La presión es doble, porque aquí, más allá de condicionar, más allá de estar negociando y de resolver este conflicto político defendiendo el derecho a la autodeterminación, hay una cuestión que tenemos que hacer también, que es desmentir todo lo que se dice de Cataluña. Y esto es un reto. Tenemos a medios de comunicación vendiendo a veces que en Cataluña hay un tipo de guerra civil que está en marcha y esto es falso. Entonces tenemos que intentar explicar cuáles son nuestros motivos para ser independentistas y qué es lo que está sucediendo en Cataluña. 

¿En qué tres puntos clave se debe centrar la política en España?

A nivel estatal, yo creo que aquí hay un un conflicto a resolver y que se liga con el tema de Cataluña, que es la autodeterminación de los pueblos. Eso no solo implica a Cataluña, también implica a Euskal Herria, a Galicia, a Andalucía y a todos aquellos que tengan una voluntad de ejercer en algún momento el derecho a la autodeterminación. Es un tema tabú en el Estado español y que hay que resolver, sin duda alguna.

Luego hay otro gran conflicto que es todo el tema judicial, cómo se utiliza a los tribunales para acabar con la disidencia política, con aquellos que piensan distinto, a los que siempre han estado gobernando en el Estado español. Esta, sin duda, es una cuestión a resolver, porque la represión llega no sólo para independentistas, sino para feministas, para sindicalistas, y tenemos demasiados casos de represión en el Estado español.

Y en tercer lugar, el tema de la monarquía. Otro tema tabú. En Cataluña, más del 80% considera que habría que vivir en una república. Por tanto, nos encontramos con un marco mental, como decía, completamente distinto a lo que sucede en el Estado español. Tenemos casos de corrupción demostrados por parte de la monarquía y no se pueden investigar. Nosotros presentamos una proposición de ley en el Congreso de los Diputados para acabar con la penalización de injurias a la Corona y se votó que no. ¡El Partido Socialista, que es de tradición republicana, voto que no!

Marta Rosique (ERC): «La izquierda española no entiende que debe descentralizar para llegar a defender a las clases trabajadoras» 3

Foto: Nacho Doce / Reuters.

¿Y los tres puntos claves de la política en Cataluña?

Aquí, sin duda, hay una cuestión a resolver por parte de Cataluña, que es el derecho a la autodeterminación, sobre todo el hecho de poder votar, poder hacer un referéndum con condiciones que nos permita ver si la ciudadanía catalana defiende la independencia de Cataluña y, si es así, empezar un proceso de emancipación.

Luego, por otra parte, todo aquello que se debería debatir en el Parlament de Cataluña ha acabado pasando por los tribunales. Y por eso también creo que es una de las cuestiones a trabajar, especialmente el tema de la amnistía. En el Estado español se está hablando de indultos, pero nosotros creemos que los indultos no sirven para nada, porque lo que implican es que tú aceptes el delito. Nosotros estamos apostando por la amnistía como un cambio de paradigma, es decir, cómo volver atrás. Ahora mismo hay unas 2800 personas represaliadas después del 1 de octubre en Cataluña. Esto se dice poco. Personas que están en la cárcel, personas que están en exilio, personas que están pendientes de su entrada en la cárcel, personas que han pagado unas multas millonarias. Entonces la amnistía nos permitiría volver hacia atrás. Y este es uno, uno de los temas más relevantes.

Y luego también hay un reto a nivel social en Cataluña, que es el tema de la vivienda, y en eso también estamos trabajando. Ahora se ha hecho está esta ley de regulación del alquiler en Cataluña, que por suerte ha sido un avance. Pero estamos trabajando también desde el independentismo para conseguir bajar los precios del alquiler y asegurar sobretodo que la gente tenga una vivienda digna en el confinamiento. 

Y evidentemente, y aunque ya haya dicho tres, el gran reto de actualidad máxima es la situación del coronavirus y todo lo que implica. Teniendo en cuenta que no sólo es una crisis sanitaria, sino que también es una crisis humanitaria. Este sería, al fin y al cabo, el principal reto, no solo en Cataluña, no solo el Estado español, sino a nivel mundial. 

¿La justicia española es independiente?

No, para nada. De hecho, algo muy curioso es ver que, por ejemplo, la Audiencia Nacional viene del Tribunal de Orden Público del franquismo y, por tanto, cuando nosotros hablamos de régimen del 78, que a veces no se entiende suficiente, lo que venimos a decir es que algunos pilares del franquismo todavía perviven hoy en día. No se ha hecho una transición que implique un cambio directo respecto a lo que vivíamos, y por eso no nos sorprende que esté creciendo tanto la extrema derecha, porque de alguna forma esto se ha ido permitiendo. Ha habido impunidad en las manifestaciones neonazis desde hace mucho tiempo. Lo veníamos denunciando en Cataluña y nadie nos hacía caso el respecto. Pero es que a nivel judicial nos encontramos con jueces que estaban también en su momento en el franquismo y por tanto, esto demuestra que no se ha evolucionado hacia la democracia en ese sentido.

De hecho, el mismo Pedro Sánchez en una campaña electoral dijo que controlaba la Fiscalía, y no se nos escapa, que en la misma Abogacía del Estado, en el caso de los presos políticos catalanes, también se posicionó para que estuvieran tantos años en la cárcel y, por tanto, esto no vamos a perdonarlo de ninguna forma.

Lo que estamos esperando es que por parte del Gobierno, que se considera el Gobierno más progresista de la historia, que hablan de plurinacionalidades, es que hagan una propuesta que nos permita volver a la situación en la que no había represión en Cataluña y que nos hagan una propuesta que implique amnistía y que a la vez nos permita resolver este conflicto mediante un referéndum, que es la única forma en la que podemos saber qué es lo que piensa realmente la ciudadanía catalana sobre la independencia.

Sobre los políticos catalanes presos, el Estado les avisó previamente: si se declara la independencia, se enfrentan a un posible delito de sedición y de rebelión.

Sedición es un delito que solo existe en el Estado español y, por tanto, en ese sentido ya se está viendo cómo la Justicia funciona de una forma concreta para acabar reprimiendo a cualquier movimiento secesionista.

Además, se ha estado incluso juzgando de delito de malversación, cuando no tiene ningún sentido concreto. Entonces, aquí hay una voluntad política clara de acabar con el independentismo. El Estado español no puede aceptar que haya un movimiento independentista en Cataluña. El Estado español tiene miedo de que esto empiece a suceder en otros territorios. Cuando vimos los resultados de las elecciones vascas y gallegas, ahí seguramente el Estado español también tuvo miedo, porque el independentismo vasco y el gallego están creciendo a marchas aceleradas.

Y eso, en vez de dar miedo a aquellos partidos que son progresistas, debería suponer orgullo, porque lo que está poniendo todo esto es que la gente está apostando por una república que sea tan  social como sea posible, que lleve a cabo políticas sociales, que sean estructurales, y lo que pide la gente es que se puedan hacer políticas que sean cercanas a ellos. Esto debería ser motivo de orgullo, no de miedo.

Aquí lo que deberían plantearse es qué concepción están teniendo los partidos que se consideran progresistas respecto al Estado español, y entender que, precisamente, tenemos a múltiples movimientos independentistas en el Estado español que están creciendo por una razón concreta y que es porque no ven una opción alternativa en el Estado español, entre otras.

¿Qué es ser de izquierdas en España?

Aquí hay un problema con la izquierda española, que es que no está sabiendo dar una alternativa posible. Cuando hablamos de que el Partido Socialista no es ni socialista ni obrero, es porque por mucho que hablen de que defienden a las clases trabajadoras, a la hora de la verdad, no están proponiendo cambios materiales para la gente. La reforma laboral es un claro ejemplo de ello. Si hubiésemos derogado la reforma laboral antes del estado de alarma ahora mismo, por ejemplo, la autoridad laboral quizás hubiese podido aprobar los ertes, cosa que hubiera facilitado también toda la situación que hemos vivido durante la pandemia.

Marta Rosique (ERC): «La izquierda española no entiende que debe descentralizar para llegar a defender a las clases trabajadoras»

Foto: Congreso de los Diputados.

Nos encontramos con una izquierda española que no está sabiendo ocupar su lugar, que no está sabiendo responder a las preocupaciones de la clase trabajadora que dice defender, que incluso está evitando ciertos temas. El tema de la seguridad que ha planteado Vox, la izquierda española ni siquiera habla de ella, ni siquiera ha dado una solución al respecto y, por tanto, esto lo que hace es dar más espacio a la derecha en ese sentido.

Nosotros hablamos de independentismo, entre otras cosas, porque creemos que cuanto más cerca estén las instituciones de la gente, mejor se podrá gobernar. Y por tanto, aquí la izquierda española no está entendiendo que lejos de centralizar, lo que debe hacer es descentralizar, porque es entonces cuando podrá llegar a defender a las clases trabajadoras. Más allá del Partido Socialista, Unidas Podemos son el gran ejemplo de cómo centralizar todas las políticas que hacen. Por tanto, desde el independentismo de izquierdas lo que hacemos es recordar a la izquierda española que debe estar al lado de las clases trabajadoras, pero que para hacerlo lo que tienen que tener en cuenta es que centralizar nunca es una opción. Nunca. Y esto no lo entienden.

¿Os esperabais más de la entrada de Unidas Podemos en el Gobierno?

Nosotros somos muy conscientes de cómo funciona el Gobierno español, haya el gobierno que haya, por tanto ya veníamos avisando a los compañeros y compañeras de Podemos que no podrían tampoco cambiar las estructuras, los pilares del Estado. Dicho esto, sí que es cierto que para mucha gente el Partido Socialista y Unidas Podemos pueda suponer una solución y de alguna forma creo que durante la situación de estado de alarma que vivimos en la primavera, se ha demostrado, se ha ido demostrando que por mucho que estén Unidas Podemos y el Partido Socialista en el Gobierno, esto no implica que haya cambios estructurales en el Estado español.

Nos hemos dado cuenta, por ejemplo, de que Unidas Podemos defendía derogar la reforma laboral y ahora están en el Ministerio de Trabajo y no están proponiendo nada de eso, o que ellos mismos defendían acabar con la monarquía, y es que no es que estén planteando un referéndum sobre monarquía o república en el Estado español, sino que es que incluso lo que están diciendo es que no se puede investigar. Y es más, desde el mismo Gobierno se ha facilitado la fuga del rey.

Por tanto, estamos viendo incoherencias constantes, incoherencias que vienen ligadas a una incapacidad por parte del Estado de superar el franquismo. Eso nos lo encontramos con la situación judicial, cuando se plantean grandes cambios estructurales, y es que no hay voluntad política de hacerlo.

Hay una situación que preocupa mucho, que es como la extrema derecha, es decir, Vox, está consiguiendo llevar consigo no solo a la derecha española, es decir, al Partido Popular y Ciudadanos, sino incluso muchas veces al Partido Socialista. El Partido Socialista en muchas ocasiones no se atreve a llevar a cabo políticas por lo que puedan decir desde la extrema derecha. Y es más, no únicamente esto, sino que incluso asume su discurso, su marco mental.

Nos estamos encontrando como la extrema derecha lleva el discurso del Estado español, estén o no estén en el Gobierno, y hay que prepararnos porque esta gente, si sigue así, acabará gobernando el Estado español, y eso no es bueno ni para los españoles, con los que queremos mostrar nuestra solidaridad siempre, porque somos republicanos y la fraternidad es nuestra primera bandera, ni para los catalanes, ya que Vox está pidiendo la ilegalización de los partidos soberanistas, como Esquerra Republicana, e incluso del Partido Nacionalista Vasco. Aquí debe haber una respuesta de la izquierda española.

¿Por qué alguien debería creer en el independentismo?

No solo por razones históricas, si no por una cuestión de actualidad. Estamos viendo que, aunque haya un Gobierno que se autodenomina progresista y que seguramente será el gobierno más progresista que llegaremos a tener en el Estado español, ni aún así conseguimos cambiar la situación del Estado español. Es decir, ni aún así conseguimos mejores condiciones para los trabajadores, ni aún así conseguimos acabar con la monarquía, que viene a ser un claro ejemplo de cómo Francisco Franco decidió quienes le iban a suceder. Ni aún así conseguimos ver cómo se acaba con la represión política. De hecho, seguimos viendo como tenemos a nuestros compañeros en la cárcel, con una sentencia de más de 100 años.

Marta Rosique (ERC): «La izquierda española no entiende que debe descentralizar para llegar a defender a las clases trabajadoras» 2

Foto: Congreso de los Diputados.

Entonces, la mejor forma de de hacer políticas que sirvan a la gente, que sean cercanas a la gente, es desde la soberanía, y la soberanía en este estado español significa tener la independencia de Cataluña. Es decir, nosotros no queremos la independencia para hacer un Estado español en pequeño, queremos una independencia para precisamente poder aplicar todas aquellas políticas sociales que hemos estado reivindicando desde hace tantos años. Hay multitudes de proposiciones de ley que se han votado a favor en el Parlamento de Cataluña con una mayoría absoluta, como por ejemplo de de vivienda, como por ejemplo de pobreza energética, que luego las ha tumbado el Tribunal Constitucional y, por tanto, de alguna forma, lo que nos están demostrando que todas aquellas políticas sociales que queremos llevar a cabo desde Cataluña, luego no se pueden realizar porque tenemos a un Estado español que nos lo impide.

¿La unión hace la fuerza? Los partidos independentistas no estáis muy unidos.

Nosotros en ese sentido, lo que decimos siempre es que lo que se trata es de volver a llegar a una propuesta común por parte de Esquerra Republicana. De hecho, Oriol Junqueras y Marta Rovira, que son los líderes del partido, han hecho un libro en el que explican la propuesta de Esquerra Republicana. 

Es importante que tengamos en cuenta que aunque pueda haber discrepancias por temas sociales, por ejemplo, hay dos cuestiones que nos unen y que compartimos. Una es el derecho a la autodeterminación. Todos estamos convencidos de que la mejor solución es un referéndum de autodeterminación, aunque unos defiendan más la unilateralidad. Todos estamos convencidos de que esta es la mejor solución y la segunda, la amnistía. La amnistía es la única solución. Y en eso estamos todos unidos.

Según una encuesta sociopolítica del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) de la Generalitat, en unas próximas elecciones catalanas los partidos independentistas lograríais un 47,7% de apoyo frente al 52,3%. Con esta división de la sociedad, ¿podéis afirmar que los catalanes quieren la independencia?

Nosotros lo que queremos saber es si quieren o no la independencia y la mejor manera de saberlo es mediante un referéndum de autodeterminación.

Esta encuesta da la victoria a ERC en las elecciones

Pues ojalá sea así. De hecho, nosotros vamos a luchar tanto como sea posible para que sea así, porque estamos convencidos de que Esquerra Republicana es la mejor opción que nos puede llevar a la independencia, que puede dar respuesta a este conflicto político del Estado español y que además puede dar respuesta a la situación de crisis económica que estamos viviendo. Por tanto, evidentemente, ojalá sea así. Vamos a luchar para ello y sin creernos tampoco las encuesta.

También pronostica que Vox podría entrar en el Parlament con cuatro diputados

Es posible que esto suceda. Tenemos que estar preparados para ello. Aquí, en el Congreso de los Diputados, de alguna forma ya les conocemos. Hay 52 diputados y los tenemos justo detrás, y sabemos cómo consiguen cambiar la dinámica parlamentaria. Están consiguiendo cambiar incluso el tono parlamentario de las intervenciones. Si esto pasa en el Parlament de Cataluña, tendremos que prepararnos.

Pero antes de que suceda, evidentemente, aquí lo que hace falta es que haya una cierta coordinación, como ya he hecho históricamente Unitat contra el feixisme i el racisme, entre todos aquellos partidos que se consideren antifascistas, que consideren que Vox no debería tener representación porque no representa tampoco ni siquiera a la ciudadanía catalana, y eso supone no dar más altavoces, de los que ya tiene, a Vox. Supone no hacer electoralismo con Vox, y eso lo está haciendo bastante el Partido Socialista. En las últimas elecciones lo vimos. Al tener a alguien tan extremo como Vox, lo que hacían era aprovecharlo para quedar como que eran más progresistas, y lo que debe entender el Partido Socialista es que esto no ayuda, al contrario, les da fuerza.

La joven diputada de ERC responde a nuestras 11 preguntas random en el siguiente vídeo:

Rodrigo Isasi Arce

Periodista especializado en Defensa, conflictos armados, mundo arabo islámico y cooperación internacional. Viajero empedernido y fotógrafo aficionado.