La "peligrosa" tendencia del poder político de "controlar" a los medios de comunicación

Política y conflictos

La "peligrosa" tendencia del poder político de "controlar" a los medios de comunicación

La TV es el medio con mayores ingresos y el que tiene mayores recursos para afrontar la caída de la publicidad, entonces, ¿por qué hasta el momento la televisión ha sido la única favorecida por el Gobierno?

por Lidia Ramírez

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Solo ocho de cada 100 trabajadores de los medios están contratados por las televisiones privadas en España, cadenas que solo dan trabajo a 2.200 personas. Además es el medio con mayores ingresos y el que tiene mayores recursos para afrontar la caída de la publicidad. Por ejemplo, los dos gigantes audiovisuales facturaron 1.985,6 millones de euros en su conjunto el año pasado (1.039 Atresmedia y 946 Mediaset), así lo anunciaron ambos grupos en un comunicado este 27 de febrero.

Con estos resultados sobre la mesa, las redes sociales han estallado desde que el Gobierno anunciase hace una semana una ayuda de 15 millones de euros para «rescatar», según muchos, a las televisiones privadas. Un «rescate» del que Mediaset se ha desvinculado aprovechado para asegurar que es «tiempo de dar y no de pedir». De esta forma, los beneficiarios de esta ayuda serían los grupos dentro de la UTECA que además de Atresmedia está formada por Kiss FM, Net TV, Real Madrid TV, Ten, Trece TV y Veo, que concentran más del 60% de la audiencia de televisión en abierto.

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El objetivo, según el Ejecutivo, es “compensar una parte de los costes derivados de mantener durante un plazo de seis meses determinados porcentajes de cobertura poblacional obligatoria”.

Sin embargo, llegados a este punto es momento de preguntare, ¿qué pasa con el resto de medios de comunicación? Las radios privadas han reconocido que los ingresos publicitarios se desploman un 80%, según la AERC, mientras que la asociación de televisiones privadas ha publicado descensos del 45% o el 50%. Y con lo que respecta a los medios online ya son varios los que se han planteado ERTEs.

Entonces, ¿por qué hasta el momento la televisión ha sido la única favorecida? Hablamos con varios expertos.

El consumo de televisión en los hogares españoles desde que comenzó el confinamiento debido al Estado de Alarma ha registrado un aumento considerable y, es cierto, que, además de una forma de entretenimiento, ver la televisión es una manera de estar conectado a la realidad y ver lo que sucede fuera de nuestras casas; sin embargo, es algo que también hacen cada día las emisoras de radio y los periódicos. Sin embargo, las televisiones sí pueden ofrecer algo que otras plataformas no tienen, y es un altavoz para las comparecencias en directo, sin filtros ni críticas.

En este sentido, Manuel Albacete, profesor de televisión en la Universidad CEU San Pablo, asegura que «hay una peligrosa tendencia del poder político para controlar a los medios de comunicación. Las televisiones privadas también han vivido, desde su nacimiento, una batalla política y económica para su control editorial». Y agrega: «las ayudas, si fueran necesarias, deberían esperar a que la situación sea más estable para valorar las consecuencias reales».

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Imagen: JM Cuadrado | Efe

Por su parte, Concepción Cascajosa, profesora Titular de Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, considera que no se trata de un «rescate» ya que «ningún grupo está al borde de la desaparición. Se trata de una ayuda para grupos que tienen que mantener una obligación legal en contexto muy desfavorable a nivel de ingresos publicitarios». Una idea que apoya Esther Cervera, profesora de Radio y Televisión en la Universidad CEU San Pablo, que asegura que «muchas de esas televisiones que van a recibir esta ayuda ni siquiera incluyen en su parrilla de programación la información, sino que se dedican al entretenimiento». A lo que argumenta: «Las televisiones privadas son, en definitiva, empresas y viven de los beneficios».

El primer fin de semana de Estado de Alarma el consumo televisivo anotó máximos históricos. El sábado 14 de marzo los españoles se pusieron frente al televisor una medida de 318 minutos (+44,6% con respecto al mismo día de la semana anterior) y hasta los 335 minutos el domingo (+39,8%), según datos publicados por Barlovento Comunicación.

Es una evidencia que la mayor parte de la población se informa básicamente por la televisión. Pero las redes siguen opinando y planteando cuestiones.

¿Por qué no se reduce esta ayuda y se dedican más fondos a Sanidad?

Para Manuel Albacete la primera «obligación» del cualquier Gobierno sería «salvaguardar los servicios públicos esenciales como la sanidad, la educación, la justicia etc. Después, es muy probable que las ayudas se extiendan a todos los sectores económicos, por lo tanto, las radios y televisiones privadas también deberían recibir esa asistencia económica»; pero eso sí, hace hincapié: «Estas ayudas deberían estar condicionadas por esos datos objetivos y teniendo en cuenta también la capacidad financiera y los beneficios acumulados de estos grupos de comunicación».

Para Eshter Cervera, «el rescate se justifica siempre que no esté vinculado a intereses políticos del gobierno de turno», aunque defiende que «sin duda» debería priorizarse cualquier ayuda destinada a la Sanidad «por encima de otras partidas presupuestarias. Disponer de recursos necesarios y de un amplio personal sanitario es decisivo para poder enfrentarte a esta pandemia».

En las dos primeras semanas de confinamiento, la ocupación publicitaria cayó un 14,6%. Antes había 1.709 horas y después, 1.460: 249 menos. Y hay una progresión gradual, como se refleja en un informe publicado por la agencia Dos30’. La primera semana los anuncios cayeron un 12,6%; la segunda, un 29%. De 886 horas de publicidad en la semana que va del 9 al 15 de marzo, se pasa a 555 la pasada. La publicidad de objetos personales prácticamente ha desaparecido: un 91,4% ya no está. Los anunciantes han bajado, de 973 en los primeros 15 días a 800 en los siguientes, publica El País.

Así, analizando estos datos, Concepción Cascajosa se pronuncia y asegura que aunque «quizás los grupos más grandes tengan más colchón para hacer frente a la situación, los más pequeños no, y su desaparición sería negativa para el sistema porque restaría diversidad al sistema audiovisual». Por lo que, apunta, «obviar la función de los medios de comunicación como industria sí me parecería una irresponsabilidad«.  Y aquí, lanza la siguiente cuestión para concluir: «Quizás habría que preguntarse si la cobertura tan negativa del Grupo Vocento y el Grupo COPE no es una forma de presión al Gobierno para lograr más ayudas específicas, y son ellos los que están utilizando ese altavoz para ejercer una presión». 

Lidia Ramírez

De la tierra de los cinco Califas. Tras años viviendo en directo en la pequeña pantalla, ahora escribo sobre cambio climático y derechos humanos en The Objective. Siempre a compás.