La solidaridad de los que menos tienen: mascarillas hechas por refugiadas para agradecer la acogida
Foto: Cedida por URDA Spain

Sociedad

La solidaridad de los que menos tienen: mascarillas hechas por refugiadas para agradecer la acogida

Un grupo de refugiadas confecciona 500 mascarillas para donarlas a la Policía Nacional, que se encargará de distribuirlas entre los ciudadanos que las necesiten

por María Hernández

Rachida Kamal es marroquí y vivió durante 14 años en Siria, de donde la guerra la hizo huir con su marido y sus cuatro hijos. Desde 2017, intenta conseguir asilo en Europa, que constantemente se lo niega. Primero en España, luego en Alemania y ahora otra vez en España, Rachida se gana la vida como puede mientras espera lograr los ansiados papeles que le permitan trabajar y darle una vida digna a su familia.

Aunque tiene un diploma en comercio internacional y economía y cuenta experiencia laboral en ese ámbito en Marruecos, además de hablar varios idiomas, Rachida no puede trabajar en España debido a su situación irregular.

Mientras espera, Rachida, junto a otras tres mujeres, todas procedentes de Siria, participan en el proyecto refugiARTE Sostenible, de la ONG URDA Spain. Gracias a este proyecto, estas mujeres pueden recibir unos ingresos, creando productos a partir de bolsas de plástico usadas, como bolsos, monederos, broches y muchos otros accesorios.

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Foto: cedida por URDA Spain

Ahora, el coronavirus les ha paralizado este trabajo, que para Rachida constituía su único ingreso estable. “Al no tener asilo, no tenemos derecho a la ayuda para la renta ni nada, ahora vivimos de una manera un poco difícil”, nos cuenta esta mujer, cuya familia sobrevive con el trabajo que hace en URDA Spain y las clases privadas de árabe y francés que da, que ahora también ha tenido que cancelar.

Ella es la única de las cuatro mujeres que participan en este proyecto que se encuentra en esta situación, pero el resto también necesitan estos ingresos, pues solo cuentan con una pequeña ayuda económica. “Las otras mujeres con este dinero pueden vivir mejor, porque tienen también la ayuda para la renta”, explica, “pero nosotros no tenemos nada, solamente cuando me pagan desde URDA puedo comprar algo”, añade. “Con esto y con las clases, aunque son poco, está bien, es una salida a un camino difícil, pero ahora estoy mejor”, dice Rachida, que no deja de mostrar su agradecimiento a quienes les han permitido no solo tener un trabajo, sino una manera de no depender de nadie y un futuro.

Mascarillas para agradecer la acogida

Amneh, Zoralla, Rama y Rachida llegaron a España huyendo de los horrores de la guerra en Siria. A pesar del dolor, de todas las dificultades y obstáculos, de tener que vivir lejos de sus familiares, estas cuatro mujeres están realmente agradecidas por la acogida que les ha dado este país.

Aunque todavía tienen que hacer frente a numerosos obstáculos para poder salir adelante aquí, también ven la solidaridad y el apoyo de muchas personas gracias a las que han podido formar parte del proyecto que les permite trabajar, además de toda la ciudadanía que muestra a menudo su espíritu solidario.

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Foto: cedida por URDA Spain

Por eso, desde que dejaron de poder trabajar y están confinadas en sus casas, las cuatro, junto a sus familias, están confeccionando mascarillas de varios diseños y múltiples usos, tras su lavado, para donarlas a las personas que más las necesiten.

En total, las mujeres confeccionarán 500 mascarillas que la ONG donará a la Policía Nacional, que se encargará de distribuirlas entre los ciudadanos que las necesiten.

Los manteros de Barcelona, también solidarios

La iniciativa de estas mujeres refugiadas no es la única que demuestra la solidaridad de aquellos que menos tienen. Los manteros de Barcelona, agrupados en el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes, han decidido emplear su tiempo, ahora que no pueden vender por el coronavirus, en tejer mascarillas y batas para los hospitales catalanes.

En total, los manteros han repartido más de 5.000 mascarillas y batas para el personal sanitario de los hospitales de Cataluña.

Y su solidaridad no se ha quedado ahí. Además de tejer el material sanitario que tan necesario y escaso es desde hace semanas, este grupo de manteros ha repartido comida a más de 300 familias en situación vulnerable. “¡Ni os imagináis lo emocionados que estamos de poder colaborar!”

 

La ONG URDA Spain considera que acciones como estas son “una muestra de que la solidaridad es una actitud necesaria que no funciona solo en una dirección”. “Quienes menos tienen también se se sienten felices de poder compartir”, añade la ONG, que se refiere a las cuatro mujeres que confeccionan las mascarillas como “un ejemplo de conciencia social”.

María Hernández

De Murcia y madrileña de adopción. Escribo a menudo sobre derechos humanos e inmigración. También estudié Publicidad, pero lo mío es el periodismo. Y los viajes.