Cultura

Miguel Herrero de Jáuregui: «El ateísmo como lo conocemos nosotros es casi impensable en la Grecia Antigua»

El especialista en literatura, filosofía y religión es el profesor de nuestro curso 'Mitos vs. dogmas Introducción a la religión de la Grecia Antigua'

por The Objective

Miguel Herrero de Jáuregui es profesor de Filología Clásica en la Universidad Complutense de Madrid y especialista en literatura, filosofía y religión de la Grecia antigua y en la recepción de la cultura clásica en el cristianismo antiguo y la modernidad. Así, los próximos 16 y 17 de junio impartirá el curso ‘Mitos vs. dogmas. Introducción a la religión de la Grecia Antigua’, en el que expondrá los principios fundamentales de la religión de la Antigua Grecia y su evolución a lo largo de un milenio.  Doctor en Clásicas e Historia de las Religiones, y formado como investigador en el Max Planck Institut, Harvard, Oxford (Christ Church), Zúrich y Bolonia (Real Colegio de España), Miguel Herrero de Jáuregui es autor de obras como Tradición órfica y cristianismo antiguo (2007), Política de Aristóteles de Juan Ginés de Sepúlveda (2013), y Focílides de Mileto: Sentencias (2018). Además es Fellow de Aspen Institute España y colaborador de The Objective.

¿Qué vamos a aprender en este curso?

Los principios fundamentales de la religión griega antigua, que está en la base de montones de nociones religiosas que tenemos hoy en día y, sin embargo, es muy distinta a lo que nosotros entendemos por religión.

¿Cuáles son esas características generales de la religiosidad griega?

Ante todo diría que es una construcción moderna, porque no existe una palabra griega que nosotros podamos traducir por religión. Es un conjunto de cultos en un esquema politeísta inclusivo, en el que los nuevos dioses son siempre bienvenidos, en el que el practicar los ritos correctamente dentro de la comunidad política es mucho más importante que la creencia o la definición ortodoxa de esa creencia. Además, es una religión cambiante, a lo largo de dos milenios de existencia tiene múltiples formas, y que es la condición de posibilidad de las grandes creaciones del arte y la literatura e incluso de la filosofía griega.

¿Y cuáles son sus raíces?

Son múltiples, pero hay dos grandes troncos. Por un lado, el tronco indoeuropeo y, por otro, el influjo medio oriental, incluyendo en este medio oriente al propio Egipto, que son culturas unos cuantos siglos anteriores a la aparición de los griegos en la península balcánica y que influye de un modo enorme y continuado en la religión y cultura de los propios griegos.

¿En qué contexto surgió la religión griega? 

Los primeros documentos que tenemos son las tablillas micénicas, en el segundo milenio antes de Cristo. Ahí se testimonia la existencia de este panteón griego antiguo, que tiene ya el influjo medio oriental bien marcado a través de la cercanía a la cultura minoica, a los pueblos del canal, y después se va transformando a lo largo de un milenio hasta la cristianización, incluida la romanización, la coexistencia con el culto imperial, las nuevas religiones, con los misterios orientales, de Mitra o Isis, que se adoptan y extienden durante la época del Imperio romano y, por supuesto, la parte final de coexistencia con el cristianismo.

A diferencia de otras culturas, la religión en Grecia, estaba totalmente integrada en la sociedad, era pública y comunitaria, el ateísmo en este momento era impensable.

El ateísmo como lo conocemos nosotros es casi impensable, porque no se trata de creer tanto, sino de hacer. Sin embargo, ateo es una palabra que viene del griego y se lanza en el siglo V con bastante frecuencia para calificar a los sofistas, a actitudes innovadoras en cuanto a la religión. Por ello, quizá lo debemos traducir mejor como irrespetuoso respecto a los dioses, impío. Pero sí hay algunas figuras a las que se las clasificaba de ateas en cuanto que no creían en la existencia de los dioses, el más famoso es Diágoras de Melos. Incluso hay actitudes, como la de los epicurios, que sin ser ateas, es decir, aunque reconocen la existencia de los dioses, actúan como  si no existieran. Es un concepto moderno pero que tiene sus raíces en la antigüedad de un modo distinto.

¿Y había algún tipo de castigo para estos ‘ateos’? 

Sería un castigo político. A Sócrates lo condenaron por no considerar a los dioses, fue el cargo por el que lo condenaron a cicuta. En época imperial, por ejemplo, cualquier falta de respeto al culto imperial tiene una dimensión política que lo hace peligrosísima.

¿Cómo honraban a las divinidades los griegos?

La institución fundamental es el sacrificio animal. Cuando se sacrifica a una oveja, o a una cabra o vaca la primera porción es para los dioses. Y no se puede matar a un animal y comérselo sin sacrificarlo. Ese sacrificio tiene una dimensión colectiva que no solo liga en vertical con los dioses, sino que en horizontal cohesiona a la comunidad. Después del sacrificio hay una serie de ofrendas rituales que constituyen ese favor que se da a los dioses y que estos otorgan de forma bilateral a los hombres y que lo distingue de la noción cristiana de la gracia, que es unilateral, es decir, de los dioses a los hombres.

¿Y cómo un pueblo tan civilizado y culto podía creer en estos dioses?

Ese verbo creer probablemente es inadecuado cuando hablamos de los griegos, porque ellos crean esos dioses no para creer en esos mitos, sino para pensar en lo divino de acuerdo con esa manera narrativa de presentar a la divinidad.

¿Cuáles son las figuras más importantes que vas a tratar en el curso?

Trataremos a los dioses olímpicos, empezando por Zeus y siguiendo por Dioniso, Atenea, las figuras más prominentes del Panteón; y después trataremos específicamente los misterios del Eleusis, el Orfismo, las religiones integradas en el panteón griego, y finalmente su relación con el cristianismo.

En resumen, ¿a quién puede interesar?

A todos a los que le interese la cultura y religión de la antigua Grecia, a los que les interese la historia de las religiones y las raíces de nuestra cultura.