Northern Lights: el primer gran proyecto global para capturar y almacenar CO2
Foto: EQUINOR

Energía y medioambiente

Northern Lights: el primer gran proyecto global para capturar y almacenar CO2

La captura y almacenamiento de carbono es una tecnología que puede capturar hasta el 90% del CO2, evitando que el dióxido de carbono entre en la atmósfera

por Cecilia de la Serna

El dióxido de carbono (CO2) es un gas de efecto invernadero que se encuentra naturalmente en la atmósfera. Las actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles y otros procesos, aumentan significativamente su concentración en la atmósfera contribuyendo al calentamiento global del planeta.

La captura y almacenamiento de CO2 es un proceso que consiste en separar dicho compuesto de fuentes industriales y energéticas, transportarlo a una localización en la que será almacenado, y aislarlo a largo plazo. Esta tecnología no es nueva, lleva ya varios años en el sector, pero ahora hay un primer gran proyecto a escala global: el noruego Northern Lights.

En qué consiste esta tecnología

La captura y almacenamiento de carbono (CCS, por sus siglas en inglés) es una tecnología que puede capturar hasta el 90% del CO2, evitando que el dióxido de carbono entre en la atmósfera.

Esta tecnología es similar a la utilizada en las estaciones de energía de combustibles fósiles. Solo que en este caso permite almacenar el CO2 bajo tierra para evitar que se incorpore a la atmósfera. Con el objetivo de capturarlo, hay que comenzar por separarlo de los demás gases resultantes de los procesos industriales o de combustión.

Después de separarlo, hay que purificarlo, comprimirlo, transportarlo y finalmente conservarlo durante un largo periodo de tiempo, ya sea en formaciones geológicas del subsuelo, en océanos o en otros materiales.

Las tecnologías de captura permiten la separación de dióxido de carbono de gases producidos en la generación de electricidad y los procesos industriales por uno de los siguientes tres métodos: captura de pre-combustión, captura de post-combustión y captura de combustión de oxicombustible. Dependiendo de cuál se utilice, la técnica será una u otra.

Northern Lights: el primer gran proyecto global para capturar y almacenar CO2 1

Gráfico: Erich Gordon | The Objective

Esta tecnología de descarbonización es clave para industrias como la producción de fertilizantes, cemento, acero e hidrógeno, entre otras. Alrededor de una cuarta parte de las emisiones globales provienen de la industria. Con la demanda de productos industriales vinculada al crecimiento económico y de la población, las emisiones del sector seguirán aumentando, por lo que el desarrollo de estas tecnologías es fundamental, defienden sus propulsores, para controlar las emisiones.

Northern Lights, almacenamiento de CO2 en el Mar del Norte

Northern Lights, el programa en el que nos centramos aquí, es un proyecto de captura y almacenamiento de carbono respaldado por el gobierno noruego y por la Unión Europea.

El proyecto se encuentra en fase de perforación de pozos de prueba en el Mar del Norte para encontrar un emplazamiento adecuado para almacenar el CO2.

La terminal receptora de CO2 está ubicada en las instalaciones del área industrial de Naturgassparken, en el municipio de Øygarden, en el oeste de Noruega. La planta será operada remotamente desde las instalaciones de Equinor en la terminal de Sture en Øygarden y las instalaciones submarinas desde la plataforma Oseberg A en el Mar del Norte.

Una vez que el CO2 se haya capturado en tierra por emisores industriales carbono, Northern Lights se encargará del transporte por barco, la inyección y el almacenamiento permanente a unos 2.500 metros por debajo del fondo del mar.

Noruega ha sido durante mucho tiempo un líder en este tipo de tecnología, ya que es el hogar de dos proyectos de almacenamiento geológico a gran escala e instalaciones de prueba de última generación en Europa. No obstante, decimos que se trata del primer gran proyecto a escala global de captura y almacenamiento de CO2 porque el plan es que no solo Noruega, sino que otros países europeos envíen su CO2 para almacenarlo.

La iniciativa está liderada, además de por las instituciones mencionadas por varios entes privados. Entre ellos, las energéticas Shell, Total y Equinor. El CEO de Equinor, Eldar Saetre, ha descrito este proyecto como “el primero de almacenamiento de CO2 transfronterizo del mundo”. “El proyecto Northern Lights podría convertirse en el primer paso para desarrollar una cadena de valor para la captura y almacenamiento de carbono (CCS), que es vital para alcanzar los objetivos climáticos globales del Acuerdo de París. El desarrollo de proyectos CCS también representará nuevas actividades y oportunidades industriales para las industrias noruega y europea”, asegura por su parte Anderson Opedal, vicepresidente ejecutivo de Tecnología, Proyectos y Perforación en Equinor.

Las inversiones iniciales totalizarán casi 6.900 millones de coronas, unos 63 millones de euros. El proyecto generará empleos muy necesarios para la industria noruega, con un estimado del 57% de la inversión destinada a contratistas del país

Este gran primer proyecto europeo es una gran noticia, pero también en España se están haciendo avances en este sentido. Por ejemplo, Petronor –propiedad de Repsol, que es la única refinería de la Península Ibérica y una de las pocas de Europa que ha integrado procesos de captura, almacenamiento y uso del CO2 y está previsto que pueda realizar captura directa del aire.

Cecilia de la Serna

Escribe sobre energía y medioambiente pero también sobre cultura, tecnología, y cualquier tema del que pueda aprender. Además, edita las newsletters del medio y coordina el contenido creativo.