Olatz Vázquez y la fotografía como terapia para sobrellevar el cáncer
Foto: Olatz Vázquez| RRSS

Sociedad

Olatz Vázquez y la fotografía como terapia para sobrellevar el cáncer

Hemos hablado con Olatz Vázquez para conocer su experiencia con el autorretrato como herramienta de aceptación de los cambios que el cáncer ha provocado en su cuerpo 

por Laura Gómez

Olatz Vázquez es una periodista y fotógrafa de 26 años a la que diagnosticaron un cáncer gástrico avanzado el pasado mes de junio. Bajo su lema «lloro fotografías» comparte su lucha contra el cáncer mediante autorretratos en los que expresa sus emociones.

Olatz cuenta a The Objective que con sus fotografías pretende normalizar la enfermedad y enseñar «la parte más cruda de sufrir cáncer de la que no se suele hablar» porque «veía que en redes sociales mucha gente hablaba del cáncer con un halo de positivismo con el que no me sentía para nada identificada». Tenía la necesidad de que alguien dijera que «el cáncer es una putada que te cambia la vida completamente, que te hace valorar muchas cosas pero que es una faena».

Pese a pasar un año visitando a diferentes médicos en medio de una pandemia, ninguno de ellos daba con el diagnóstico correcto. El cáncer gástrico es una enfermedad cuyos ‘pacientes estándar’ son hombres mayores de 50 años. «No tener antecedentes familiares de cáncer, ser joven y ser mujer fueron tres factores esenciales para que ningún médico se pudiera llegar a plantear que yo tenía un cáncer gástrico», asegura. Ella tampoco esperaba esa noticia y confiesa que «’cáncer’ era una palabra que no estaba en mi diccionario».

Olatz Vázquez, la fotografía como terapia para sobrellevar el cáncer 1

Olatz Vázquez | RRSS

Cuando es diagnosticada, Olatz se propone no dejar de autorretratarse porque es algo que disfruta y que le ayuda a aceptar los cambios por los que pasa su cuerpo. Más allá de la reivindicación social de normalización, la primera persona a la que pretende ayudar con sus fotografías es a sí misma porque para ella la cámara ya era «terapia» antes de su diagnóstico.

La caída del cabello fue un cambio que le afectó personalmente debido a que le aseguraron que con el tratamiento que iba a seguir no sufriría esa consecuencia. «Si te dicen que algo no va a pasar, te haces a la idea de que no va a pasar y cuando pasa es muy duro aceptarlo». Ante la caída, decidió afeitarse la cabeza. La cámara le ha acompañado en todo el proceso y recuerda con dolor sus primeros autorretratos sin pelo.

Olatz Vázquez, la fotografía como terapia para sobrellevar el cáncer 2

Olatz Vázquez | RRSS

Pese a los efectos, afirma que su relación con la quimioterapia ha sido de «amistad» porque le ha permitido que la enfermedad no fuera a más y «el lujo de poder seguir viviendo». Relata que durante el primer y el segundo tratamiento no tuvo muchos efectos secundarios: «tenía un día o dos malos pero podía seguir teniendo una vida relativamente normal». Desafortunadamente, no tuvieron los efectos clínicos esperados y ahora está siguiendo una tercera línea de tratamiento.

Olatz Vázquez, la fotografía como terapia para sobrellevar el cáncer 3

Olatz Vázquez | RRSS

Tras meses sin tener la menstruación, ha compartido en redes sociales mediante una fotografía que ha vuelto a bajarle la regla. Es una noticia que ha afrontado con sorpresa y felicidad porque para ella el periodo es símbolo de salud: «Mi cuerpo todavía tiene fuerzas, después de 15 ciclos de quimioterapia, para poder seguir ovulando». Incluso, confiesa que llegó a sentir miedo porque no se lo esperaba para nada, pero asegura que «ha sido un chute de energía».

Olatz Vázquez, la fotografía como terapia para sobrellevar el cáncer 4

Olatz Vázquez | RRSS

Describe sus sesiones de fotos como su «momento de meditación y de desconectar». Al estar de baja, pasa muchas horas sola en casa y aprovecha sus días más enérgicos para hacer fotos en lo que considera su particular «ritual». Sostiene que «cuando estás haciendo lo que te gusta es como que no te duele nada y todo está bien».

Laura Gómez

De Jumilla y del mundo. Pretendo dar voz a quien necesite que le escuchen.