Paco Arango, el filántropo y el cineasta

Sociedad

Paco Arango, el filántropo y el cineasta

Paco Arango es un director de cine intermitente. Esta semana ha presentado Lo que de verdad importa, una película que además de dirigir escribe, pero han pasado seis años desde la anterior –Maktub– y uno se vuelve impaciente. Si algo puede decirse de sus películas es que son todo corazón y que su éxito comercial está fuera de debate: ayer mismo la vi en el cine y las butacas estaban llenas, todo vendido. El público sale con los ojos rojos y conteniendo las lágrimas y entonces uno comprende que otro atributo que puede concederse al cine de Arango es que sus películas son sugestivas, provocan emociones en sus espectadores.

por Jorge Raya Pons

Paco Arango es un director de cine intermitente. Esta semana ha presentado Lo que de verdad importa, una película que además de dirigir escribe, pero han pasado seis años desde la anterior –Maktub– y uno se vuelve impaciente. Si algo puede decirse de sus películas es que son todo corazón y que su éxito comercial está fuera de debate: yo mismo pude verla en el cine y las butacas estaban llenas, todo vendido. El público salió con los ojos rojos y conteniendo las lágrimas y en ese momento comprendí que otro atributo que puede concederse al cine de Arango es que sus películas son sugestivas, provocan emociones en sus espectadores.

Hace casi 16 años, Paco decidió hacerse voluntario en el Hospital Niño Jesús de Madrid. Todo vino a raíz de una conversación con un amigo que es cura que le habló de la labor que él mismo hacía apoyando a niños enfermos de cáncer. Era un tiempo en el que Paco lidiaba con algunos dilemas existenciales, como él mismo ha contado en diversas ocasiones, y lo que comenzó con unas horas semanales terminó por convertirse en su propósito de vida. Tanto es así que, sintiendo el voluntariado como insuficiente, inició un proyecto, la Fundación Aladina, que desde 2005 se ha convertido en un actor necesario en la batalla psicológica y emocional contra el cáncer en niños y adolescentes. Ahora se ha comprometido a aportar 1,3 millones de euros para reformar la Unidad de Cuidados Intensivos de la planta oncológica del hospital.

Fotograma de Lo que de verdad importa. (Fuente: Topsail Entertainment)

Fotograma de Lo que de verdad importa. (Fuente: Topsail Entertainment)

Paco es un hombre admirable que encarna perfectamente aquella idea –robada al filósofo Antonio Escohotado– de cumplir con el compromiso de conjugar el verbo hacer en primera persona. Es un hombre valiente y generoso y su labor es decisiva. En su nueva película se expresa de un modo puro su debilidad por aquellos niños con cáncer que contra todo pronóstico y para sorpresa general son una fuente de energía y vitalidad, una llamada a mantener la esperanza y a vivir en paz y en calma y evitando ansiedades innecesarias.

Lo que de verdad importa es una película que remueve conciencias y arranca compromisos. Paco Arango mantiene aquí el espíritu de su película anterior, solo que en esta pronuncia su inclinación solidaria: los ingresos de taquilla irán directamente a la fundación Serious Fun Children’s Network, que nació en 1988 con el respaldo del actor Paul Newman, y costearán los campamentos de verano de cientos de niños con cáncer, que más allá de terapias agresivas encuentran diversión y aventuras y motivos para seguir creyendo a partir de estas experiencias purificadoras.