¿Por qué Amazon quiere ahora que recojas tus pedidos?
Foto: Shannon Stapleton| Reuters

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¿Por qué Amazon quiere ahora que recojas tus pedidos?

Con la compra de Whole Foods Market -una cadena de supermercados- por 13.700 millones de dólares (más de 15.000 millones de euros), Amazon no solo se ha metido de lleno en el mercado de la comida y la bebida, sino que propone un nuevo modelo de negocio: permitir (¿o animar?) al usuario a recoger sus propios productos. Si bien la empresa ya había coqueteado con el comercio físico con anterioridad (como cuando estableció Amazon Books), el cambio es ahora masivo, al estar presente en más de 400 puntos de venta en Estados Unidos, Reino Unido y Canadá. El inicio de la idea es simple: los productos comestibles tienen que almacenarse y transportarse con más cuidado que un libro o una cafetera y, además, no se le pueden dejar al portero del edificio en caso de que el cliente no esté en casa, porque son bienes perecederos y se pudren.

por The Objective

Con la compra de Whole Foods Market -una cadena de supermercados- por 13.700 millones de dólares (más de 15.000 millones de euros), Amazon no solo se ha metido de lleno en el mercado de la comida y la bebida, sino que además propone un nuevo modelo de negocio: permitir  -¿o animar?- al usuario a recoger sus propios productos. Si bien la empresa ya había coqueteado con el comercio físico con anterioridad, cuando estableció Amazon Books, el cambio es ahora masivo, al estar presente en más de 400 puntos de venta en Estados Unidos, Reino Unido y Canadá.

El inicio de la idea es simple: los productos comestibles tienen que almacenarse y transportarse con más cuidado que un libro o una cafetera y, además, no se le pueden dejar al portero del edificio en caso de que el cliente no esté en casa, porque son bienes perecederos y se estropean.

Pero el fondo es más complejo, porque la compañía de Jeff Bezos puede aprovechar estos puntos de venta físicos para la transacción de sus demás productos. Así que, además de ampliar su negocio para vender pan y leche, Amazon entra de lleno en el mundo físico y abre así la posibilidad de superar la barrera más difícil, o al menos la más costosa, de la distribución de productos: la entrega a domicilio.

 

Las posibilidades que se abren para la compañía de Seattle son rompedoras con respecto su modelo de negocio inicial

 

El precio de transportar grandes cantidades de compras de forma mayorista es, por producto, más barato que sortear el espacio entre el último distribuidor y el cliente final. Así que lo que puede hacer la empresa es que sea el propio cliente el que realice ese paso. Lejana parece ya la entonces modernísima idea de transportar productos con drones, que, aunque no está descartada, sí ha encontrado un rival bastante más económico para el gigante del comercio electrónico.

¿Por qué Amazon quiere ahora que recojas tus pedidos?

Whole Foods Market, recién adquirido por Amazon. | Foto: Rick Wilking / Reuters

Punto de recogida… ¿y de devolución?

No solo eso: Whole Foods Market, de momento operativa únicamente en Estados Unidos, Reino Unido y Canadá, pero cuyo futuro apunta prometedor –sus acciones se han disparado un 28% desde que Jeff Bezos le ha echado mano-, podría convertirse en un punto de atención al cliente o incluso de devolución de productos.

Las posibilidades que se abren para la compañía de Seattle son rompedoras con respecto su modelo de negocio inicial. Un cliente puede pedir una empanada en el trabajo y, de camino a casa, puede acercarse a buscarla, a devolver una chaqueta que había comprado el día anterior y recoger un libro que había pedido hace tres días y que ya ha llegado. Tres en uno.

Hasta ahora, Amazon asumía los costes de distribución de buena parte de las compras de sus usuarios. Con esta inversión de 13.700 millones de dólares, puede ya tocar con los dedos unos beneficios millonarios procedentes del ahorro de este pago.