Por qué deberías añadir sal al café en lugar de azúcar
Foto: MARIO ANZUONI| Reuters

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Por qué deberías añadir sal al café en lugar de azúcar

Un reciente estudio publicado en la revista Nature muestra como la sal suprime la amargura del café y aumenta su sabor.

por The Objective

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Si eres de los que necesita comenzar el día con una buena taza de café, es probable que alguna vez el sueño te haya jugado una mala pasada y en alguna ocasión hayas confundido la sal con el azúcar. Pues parece que la idea no es tan descabellada. Un reciente estudio publicado en la revista Nature muestra como la sal suprime la amargura del café y aumenta su sabor. Sí, has leído bien. Según este estudio añadir sal al café puede sacarte de más de un apuro.

Un toque de sal contra el café amargo

Los diferentes tipos de café tienen distintas notas de acidez, dulzor y amargor, pero no hay que confundir esta última característica con un café amargo de mala calidad. En ocasiones nos encontramos con granos de café de mala calidad o simplemente, el agua se ha calentado demasiado y, en consecuencia, la infusión sabrá demasiado amarga, de forma que no conseguimos arreglarlo ni añadiendo demasiada azúcar.  De hecho, esto suele ser un problema, sobre todo, al tomar café fuera de casa, cuando no tenemos el control de la cafetera ni de los ingredientes. Pues a grandes males, pequeñas soluciones. Con una pizca, de sal problema resuelto.

 

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El sabor demasiado amargo de algunos cafés se contrarresta con una pizca de sal, lo que reduce el amargor. | Foto: Adeel Halim/Reuters

 

Este hecho, tiene una explicación científica. Y es que cuando las moléculas de sodio de la sal, que también es una potenciadora de los sabores, se liberan en el café bloquean las moléculas que causan el amargor, impidiendo que las percibas a través del gusto en la lengua.

El resultado es sorprendente, hasta la taza más amarga se puede convertir en un buen café sin tener que rebajarlo con medio vaso de leche o varios sobres de azúcar. Eso sí, recuerda que sólo se necesita una pequeña pizca por cada café, el exceso de sal puede tener un desagradable efecto contrario.