¿Por qué Eurovisión no permite las actuaciones con instrumentos en directo?

Cultura

¿Por qué Eurovisión no permite las actuaciones con instrumentos en directo?

por The Objective

La gala especial de Operación Triunfo para elegir a los nuevos representantes de España en Eurovisión, así como la canción con la que participarán, marcó un récord insólito: rompió el techo de los tres millones de espectadores, acumulando un 23,6% de share, y su minuto de oro rozó los cuatros millones (3.833.000). Se convirtió en la preselección de Eurovisión con más seguidores de los últimos 14 años y dejó dos vencedores claros: Amaia y Alfred, que actuarán el 12 de mayo en Lisboa con Tu canción, una composición del músico sevillano Raúl Gómez.

El festival, que se celebra desde 1956 y cuenta con algunas actuaciones emblemáticas, como la de Abba con Waterloo en 1974, alberga algunas peculiaridades que sorprenden. Por ejemplo, ¿por qué en un certamen musical no se aceptan las interpretaciones instrumentales en directo? Vicente Rico, uno de los coordinadores de la página especializada Eurovisión Spain, aporta una respuesta: “La orquesta en directo se suprimió en el año 1999”. Las razones que dieron, explica, radican en “una cuestión de igualdad entre todos los participantes” para que “todos actúen con las mismas condiciones”. No obstante, estima que “debería ser una elección de cada concursante”, aun teniendo en cuenta que “el coste y la logística del festival se complicaría dejando abierta esta opción”.

El productor y músico Alejandro Abad, representante de España en 1994 y autor de Dile que la quiero –canción que interpretó David Civera en el festival en 2001–, explica que se utilizan bases «con una reglamentación (estricta) en cuanto a la calidad de sonido» porque «si hubiesen instrumentos en directo se podría poner en riesgo el directo». Una circunstancia que, en principio, no tendría que afectar a los participantes españoles: «Igualmente pueden tocar el piano aunque sólo sea escénico y no de audio en directo: la sensación emocional no cambiaría«.

Esta opción, para Rico, sí podría haber favorecido a España, dado que sus dos representantes saben tocar diferentes instrumentos, entre ellos el piano y la guitarra. Por ello, valora que si bien “todos tienen las mismas posibilidades”, “quizá Amaia y Alfred tendrían un punto a su favor en este sentido”.

A falta de tres meses, la próxima edición de Eurovisión genera un interés enorme en España tras el éxito de Operación Triunfo y el dueto tratará de arrebatar el trono que el año pasado viajó a Portugal gracias a Salvador Sobral y su canción Amar pelos Dois, creada por su hermana Luisa. Rico apunta que la elección, que partió de los propios espectadores –quienes votaron desde sus casas–, fue acertada: “Me parece el pack perfecto que hace tiempo que España buscaba para Eurovisión, dos buenos cantantes, con talento y carismáticos, una canción de calidad y universal, y con una historia que contar”.

De este modo, considera –con reservas– que este podría ser el año de España en el certamen, después de tanto tiempo. “Eurovisión es impredecible”, admite. “Pero con una actuación acorde, que en este caso para mi sería algo sencillo, donde todo el peso recayera estrictamente en Alfred y Amaia, con muchos primeros planos y sin adornos que despisten de ellos, creo que tenemos muchos ingredientes para conseguir uno de los mejores resultados de los últimos años, lo cual tampoco es difícil”.

Abad, por contra, tiene una perspectiva menos entusiasta. «Es una canción bonita que pretende emocionar como lo hizo Portugal ganando el pasado año, pero hay que puntualizar que la historia de Salvador Sobral era real y en Eurovisión no suelen tener éxito las fórmulas repetidas o culebrones exprés«, defiende. «Desde mi punto de vista y experiencia, deberíamos hacer propuestas con auténtica identidad hispano/latinas, que es lo que nos identifica y diferencia. Triunfamos por todo el mundo con canciones e intérpretes con nuestra identidad, pero nos empeñamos por enviar a Eurovisión propuestas que darían igual que las cantara cualquier país del norte, incluso canciones españolas escritas por suecos. Anualmente desaprovechamos la oportunidad de mostrar lo mejor de nosotros ante una audiencia de más de 200 millones de personas en el evento musical más importante del mundo. Porque lo es, aunque aquí nos vendan lo contrario para justificar nuestros malos resultados».

Con esta información sobre la mesa, Abad concluye que una hipotética victoria de España «no es imposible», pero sí «demasiado» dependiente de la «suerte» para que se produzca.