Política y conflictos

¿Qué está pasando en Túnez? Las claves de la crisis política en la cuna de la Primavera Árabe

El presidente de Túnez, Kais Saied, ha destituido al primer ministro, a los ministros de Defensa, Justicia e Interior, ha suspendido el Parlamento y se ha hecho con el control del país. Una decisión que llega después de varios días de protestas en las calles contra el Gobierno y que aboca al país a un periodo de incertidumbre. ¿Es un golpe de estado? Te damos las claves de la crisis política en Túnez

por Rodrigo Isasi Arce

Túnez es visto como el único país que triunfó en la Primavera Árabe. En 2011 los tunecinos lograron echar del poder al presidente Zine el-Abidine Ben Ali, que que gobernó férreamente Túnez durante más de 23 años ¿Pero verdaderamente fue un triunfo del pueblo o solo una victoria a medias? Han pasado ya 10 años desde que Ben Alí saliera forzosamente del país del norte de África y negar que ha habido avances democráticos y mejoras en el país sería un error, pero la transición democrática no se ha terminado de consolidar.

Hay una gran decepción de aquella juventud que derrocó en las calles a Ben Ali y que hoy ve cómo casi la mitad de los jóvenes está en paro y sin expectativas de mejora en un país que sufre una grave crisis social y económica y una corrupción descontrolada. Ahora, el actual presidente de Túnez, Kais Saied, ha destituido al primer ministro, a los ministros de Defensa, Justicia e Interior, ha suspendido el Parlamento durante 30 días y se ha hecho con el control del país. Una decisión que llega después de varios días de protestas en las calles contra el Gobierno y su gestión de la pandemia y que aboca al país a un periodo de incertidumbre. ¿Qué ha llevado al presidente a tomar esta decisión? ¿Qué consecuencias tiene? ¿Es un golpe de estado? Te damos las claves de la crisis política en Túnez.

Las claves de la crisis en Túnez, cuna de la Primavera Árabe 1

Los militares bloquean el acceso al Parlamento el lunes 26 de julio de 2021. | Foto: Yassine MAHJOUB / AFP

Cuna de la Primavera Árabe y resurgimiento islamista

En 2010, el vendedor de frutas tunecino Mohamed Bouazizi se prendió fuego para protestar contra la corrupción después de que unos agentes de la Policía intentaran confiscar sus productos. Eso desencadenó una revolución en el país, el germen de la Primavera Árabe, que acabó con el régimen autoritario de Ben Ali en Túnez y ayudó a marcar el comienzo de una transición democrática.

Desde 2011, Túnez lastra inestabilidad, con varios gobiernos desde la revolución, muchos de corta duración o fracturados. Nunca se han resuelto problemas graves y ya estructurales como el desempleo, la corrupción o el desmoronamiento de las estructuras estatales, causas que motivaron las manifestaciones de la Primavera Árabe. Túnez es un país con una profunda crisis social agravada por la pandemia, un estado fuertemente endeudado y que negocia actualmente su cuarto plan de ayuda en 10 años con el Fondo Monetario Internacional.

¿Qué está pasando en Túnez? Las claves de la crisis política en la cuna de la Primavera Árabe

Protestas antigubernamentales en Túnez, 25 de julio de 2020. | Foto: Zoubeir Souissi / Reuters

Túnez, antes de la revolución, se enorgullecía de ser uno de los estados más laicos de la región, de valorar la libertad religiosa y donde la religión y la política estaban muy separadas. Durante el período de Ben Ali los partidos islamistas están prohibidos, pero esto cambió después de las revueltas de 2011 y generó tensión entre los partidarios de seguir siendo un país secular y los que apostaban por el islamismo.

Ahora mismo, Túnez es un país políticamente dividido donde tres son los principales actores: el actual presidente, Kais Saied, un independiente de corte populista, religioso y conservador pero que no es fanático del partido islamista Ennahda y con el que ha tenido varias discrepancias en los últimos meses. El propio partido Ennahda, como segundo actor, con Rachid Ghanuchi a la cabeza y que ostenta el cargo de presidente del Parlamento. Y, por último, el Partido Desturiano Libre, que defiende un Túnez secular al estilo del Gobierno de Ben Ali y carga contra los islamistas.

Desde hace varios meses, el país está envuelto en una crisis política y en desacuerdos respecto al reparto del poder entre el presidente y el jefe del gobierno, que ejercen poderes ejecutivos en virtud de la Constitución de 2014.

Saied toma el control de Túnez

La Constitución de 2014 divide el Ejecutivo tunecino entre el presidente, el primer ministro y el presidente del Parlamento. Ahora, el presidente Kais Saied ha acabado con los otros dos y se ha hecho con el control del país. Saied asegura que ha tomado estas medidas para «salvar al Estado y a la sociedad» de la grave crisis que sufre. Una maniobra que le ha servido para echar del poder a los islamistas de Ennahda, e incluso para cerrar las oficinas de Al Jazeera en la capital, Túnez,y que algunos sectores tachan de antiislamista y la comparan con la llevada a cabo en Egipto para echar a los Hermanos Musulmanes del poder.

El presidente de Túnez cesa al primer Ministro y suspende el Parlamento para «salvar al Estado»

El presidente de Túnez, Kais Saied. | Foto: Zoubeir Souissi / Reuters.

Para llevar a cabo esa medida, Saied ha invocado el artículo 80 de la Constitución tunecina, el cual permite al gobernante adoptar «medidas excepcionales» en caso de «peligro inminente de las instituciones del país».

Sin embargo, para tomar estas medidas el presidente debería haberlas deliberado previamente con el primer ministro y el presidente del Parlamento (Asamblea de Representantes del Pueblo), y haber informado al Presidente del Tribunal Constitucional. En este caso, el presidente del Parlamento, Rachid Ghannuchi, no ha evaluado las medidas adoptadas y estas, a su vez, no han sido aprobadas por ningún Tribunal Constitucional, ya que en Túnez todavía no existe ninguno, puesto que el pasado 3 de abril el presidente Saied se negó a firmar la ley que debía dar cabida a la instauración de un Tribunal Constitucional.

¿Es un golpe de Estado?

Correspondería al Tribunal Constitucional responder a esta pregunta pero, claro, no existe ahora mismo esta institución en Túnez.

El islamista Ennahdha, con mayoría parlamentaria, no ha dudado en calificar la suspensión de la Asamblea como un «golpe de Estado contra la democracia» y ha asegurado estar preparado para celebrar elecciones anticipadas con el fin de proteger la democracia y evitar un régimen autocrático.

¿Qué está pasando en Túnez? Las claves de la crisis política en la cuna de la Primavera Árabe 1

Rachid Ghanuchi, presidente del Parlamento y líder el partido Ennahda| Foto: Zohra Bensemra / Reuters

No creo que debamos descartar la transición democrática todavía. Está por ver si Saied inicia negociaciones o si sigue tomando decisiones unilaterales. Es pronto para decir si su decisión de concentrar los poderes estatales en sus manos es una medida temporal o si finalmente su Gobierno deriva hacia un régimen autocrático. Todo depende de lo que suceda durante los próximos días.

Rodrigo Isasi Arce

Periodista especializado en Defensa, conflictos armados, mundo arabo islámico y cooperación internacional. Viajero empedernido y fotógrafo aficionado.