Radiografía de la 'yihad sexual' en Europa
Foto: Cecilia de la Serna

Política y conflictos

Radiografía de la 'yihad sexual' en Europa

Las centenas de denuncias por agresión sexual durante la Nochevieja en Colonia han puesto el foco en un problema, hasta ahora desconocido, que empieza a ser endémico en la sociedad Occidental.

por Cecilia de la Serna

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Colonia, y Alemania en general, vive horas convulsas tras el escándalo que ha supuesto ver cómo miles de hombres aprovechaban la ocasión de la celebración del Año Nuevo para agredir sexualmente a cientos de mujeres en la Estación Central de Colonia y en varias ciudades más. La polvareda levantada en las últimas horas por el caso de Colonia ha propiciado la denuncia de agresiones en grupos similares en otros lugares, como la reciente violación a una mujer de 18 años perpetrada por cinco agresores en Nueva York, o la agresión en masa en un festival de verano en Suecia, que la policía ha reconocido esta semana haber ocultado para evitar conflictos raciales.

Colonia era un caos bajo la ‘Yihad sexual’

La policía de Colonia no pudo hacer nada para proteger a las víctimas. Tan de sorpresa le pilló a las autoridades esta agresión múltiple, que ni los 200 agentes enviados “pudieron mantener el control de todos los sucesos, ataques y crímenes. Sencillamente, sucedían demasiadas cosas a la vez para que fuese posible controlar la situación», según fuentes policiales alemanas. Para que algo así ocurra, que la policía no pueda hacer nada, el ataque debe ser planeado previamente y perpetrado por muchas personas a la vez. Y así fue, ya que la policía trabaja sobre esta hipótesis y eleva el fenómeno a ‘Yihad sexual’. Los agresores acorralaron a sus víctimas ante la impasible presencia de las autoridades alemanas. El ministro del Interior ha criticado la actuación de la policía regional, y el director de la policía de Colonia fue destituido el pasado viernes.

La policía sí decidió evacuar la estación ante la peligrosidad de los hechos, aunque no fue suficiente, dando como resultado que la gente que se había concentrado para recibir el Año Nuevo se viera atrapada en la masa. La estación se convirtió en una ratonera. Uno de los informes policiales califica de «vergonzosa» la situación en la que las víctimas tuvieron que atravesar sin protección la masa de asaltantes -más de mil hombres, según fuentes policiales-.

Múltiples agresiones encubiertas en el festival ‘We are Sthlm’ en Suecia

Durante los veranos de 2014 y 2015 se produjeron decenas de agresiones en un festival de música para jóvenes, el ‘We are Sthlm’, en Estocolmo. Según el diario ‘Dagens Hyheter’, que ha tenido acceso a un memorando interno de la policía de Estocolmo, varias bandas de jóvenes acosaron en masa a niñas y adolescentes en dicho evento. 12 de las agredidas lo denunciaron, pero no descartan que se dieran más hechos no denunciados. Lo curioso de estos casos es que se han dado a conocer a la opinión pública mucho después de haber ocurrido. La publicación de estas agresiones ha coincidido con la polémica por lo sucedido en Colonia y en otras ciudades alemanas a principios de año.

El origen de los agresores, en el centro de la polémica

La polémica entorno a estas agresiones se ha visto agravada por el origen inmigrante de los agresores. En el caso de Colonia, la mayoría de los agresores tenían rasgos «árabes o norteafricanos», según los testigos. Algunos de los detenidos esgrimieron que eran refugiados sirios, y por ello debían tratarles con “amabilidad”. La respuesta no ha tardado en aparecer en forma de agresiones xenófobas a inmigrantes y refugiados. Muchas voces se han alzado en defensa de los refugiados, para que el estigma no se cierne sobre este colectivo.

La presión mediática pone en el centro de la polémica el origen geográfico de los agresores, y es difícil que este estigma no se asiente en parte de la población. En el caso de Suecia, los agresores eran en su mayoría afganos, y la policía sueca decidió ocultar los hechos para no “hacerle el juego a los Demócratas Suecos” -una formación de extrema derecha al alza-, según fuentes judiciales. El temor ahora está en que el apoyo a formaciones neonazis se consolide en media Europa a raíz de estos sucesos.

Un tipo de agresión común en la Primavera Árabe

Los agresores de Colonia actuaron según un patrón muy definido: de forma coordinada y preparada, como ya ocurrió en las manifestaciones de la Plaza Tahrir, en Egipto, durante la Primavera Árabe. Entre 250 y 300 mujeres fueron agredidas, muchas de ellas directamente violadas. Este fue el caso de la periodista estadounidense Lara Logan en 2011 y cuyo testimonio esclarece el patrón que sigue este tipo de agresores, que son conocidos ya como ‘los bailones’ ya que se acercan amigablemente a la víctima con bailes y cánticos. Este patrón era, por tanto, ya conocido y utilizado en países como Alemania, Francia o Suecia. Sin embargo, como afirma el ministro de Justicia Alemán: «Estamos ante una dimensión nueva del delito». Si bien la forma de actuar no era desconocida, el número de agresores y de víctimas no tenía precedentes.

Las consecuencias de estos ataques a la integridad de las mujeres y, como muchos consideran, al modo de vida occidental, son impredecibles. Lo que sí sabemos es que los grupos de extrema derecha ya han estipulado claramente su postura y que, con sucesos de esta índole, es dificil de contraargumentar. El patrón que siguen los agresores es concreto, y que grupos de individuos se organicen para perpetrar estas agresiones sexuales es preocupante. Podemos hablar ya de crimen organizado, y las autoridades centran ahora las pesquisas en averiguar el modo en que los asaltantes podrían estar coordinándose para llevar a cabo esta nueva forma de violencia, a la que muchos se refieren ya como ‘Yihad sexual’.

Las reacciones a todo lo que tenga que ver con este momento tenso no se hacen esperar, y la islamofobia crece más allá de Europa. Hoy hemos conocido que grupos paramilitares estadounidenses planearon secuestrar a un musulmán, decapitarlo y filmarlo. Además, Islamberg -la aldea musulmana en Nueva York- es el blanco para estos grupos paramilitares. La guerra hace tiempo que ha empezado, y los campos de batalla germinan hasta en los lugares más insospechados.

Contexto

Cecilia de la Serna

En The Objective desde 2015. Antes, esRadio, Mediaset y El Mundo. Escribe sobre lo que surja. Además, edita las newsletters del medio y coordina el contenido creativo, así como al resto del equipo.