Sonrisas que no le temen al cáncer infantil: «Incluso cuando estás en los peores meses, hay esperanza»
Foto: | Shaurya Sagar | Unsplash

Sociedad

Sonrisas que no le temen al cáncer infantil: «Incluso cuando estás en los peores meses, hay esperanza»

El cáncer infantil tiene una incidencia de 1.500 nuevos casos cada año. Sigue siendo la primera causa de muerte por enfermedad en menores de 19 años. No obstante, el índice de supervivencia cada vez es más alto, situándose en el 80%

por The Objective

El 21 de diciembre se conmemora el Día Nacional del Niño con Cáncer. Una fecha que sirve para sensibilizar a la sociedad sobre esta enfermedad; de cómo es fundamental que la investigación avance para que estos pequeños tengan un futuro mejor.

Carmen es la madre de Pablo, un niño de cinco años al que le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda de tipo B cuando tenía sólo 16 meses. «Lo peor de que tu hijo tenga cáncer es el proceso de asimilación para los adultos. Ellos, con su inocencia, no se enteran de nada», relata a The Objective.

El cáncer infantil tiene una incidencia de 1.500 nuevos casos cada año, según cifras de la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer (FEPNC). Sigue siendo la primera causa de muerte por enfermedad en menores de 19 años. No obstante, el índice de supervivencia es cada vez es más alto, situándose en el 80%.

En este año tan atípico, las distintas asociaciones que ayudan a los niños y familias que están pasando por esta enfermedad han tenido que dar el salto a las pantallas. La Fundación Aladina —que cumple 15 años— ha lanzado Juntos desde casa, una iniciativa cuyo objetivo final es prestar apoyo psicológico, social y lúdico de forma virtual. Desde esta asociación explican, en la nota de prensa de la iniciativa, que «han hecho lo propio con los pacientes para que ninguno se quedase atrás y mantuviese la forma física y el ánimo bien alto». Los niños, pase lo que pase, continúan luchando con una sonrisa.

Unas palabras en las que se reafirma Carmen. El tratamiento de Pablo, por fin, ha finalizado hace tres meses. El proceso ha sido «duro». Casi tres años de terapia, corticoides e ingresos en el hospital. «Nosotros no veíamos el fin». Y es que, aunque el 2020 haya sido duro —en mayor o menor medida— para todos, la historia de supervivencia de Pablo hace mantener la esperanza.

Día Nacional del Niño con Cáncer: sonrisas que no le temen a la lucha 1

Chrischelle, una niña de 11 años que cuenta con asistencia profesional de la fundación Aladina. | Aladina

La leucemia es el cáncer más común en España entre los niños con un 30%, según datos de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) y del Registro Nacional de Tumores Infantiles (RNTI). Sin embargo, según afirma Carmen, el tratamiento «no ha variado apenas en años. No hay casi investigación por falta de medios». Por ello la importancia de un rápido diagnóstico y tratamiento adecuado. Para que el presente que estén viviendo no sea un futuro en vano.

Juan Carlos Terroso es el fundador y coordinador de Proyecto Garabato, que se desarrolla en el Área Oncológica del Hospital Materno Infantil de Badajoz. «Nace de la necesidad de ayudar y de poner en valor el talento artístico de un niño. Por eso se llama Garabato», comenta a este medio el presidente de la asociación.

En esa expresión creativa, a Terroso se le ocurrió «plasmar los dibujos de los pequeños en los pijamas del hospital». Con la llegada de la pandemia, el mundo se quedó en stand by. Pero Juan Carlos no. Mientras llegaban los pedidos de pijamas, decidió que —con aquel excedente artístico— se harían mascarillas solidarias. «Los beneficios, una vez que paguemos la producción, van a ir para financiar un ensayo clínico sobre el cáncer infantil».

Aliviar los días, semanas, meses o incluso años en un hospital —donde impera la monotonía— es el fin de estos proyectos. Como la causa del cáncer infantil es aún desconocida, no pueden establecerse estrategias para prevenirlo, pero «en fundaciones como Garabato velamos para que la estancia sea más amena en los hospitales».

«Incluso cuando estás en los peores meses, hay esperanza», dice Carmen. Pablo no ha perdido la alegría en este tiempo y cuenta que «nunca se ha cansado de pelear». Por Pablo y por los demás niños que sufren esta enfermedad. No sólo en el Día Nacional del Niño con Cáncer. La investigación y los soportes de apoyo para aquellas sonrisas que no le temen a la lucha debe ser perseverante.