Stellan Skarsgård: «A los hijos hay que decirles siempre la verdad»
Foto: Agnete Brun

Cultura

Stellan Skarsgård: «A los hijos hay que decirles siempre la verdad»

El patriarca de los Skarsgård protagoniza 'Hope', candidata al Óscar por Noruega

por Begoña Donat

Cuando la directora noruega Maria Sødahl se puso en contacto con Stellan Skarsgård (Gotemburgo, 1951) para ofrecerle un papel en un drama biográfico en el que detalla su zozobra tras ser diagnosticada de un tumor cerebral terminal, el primer pronto del actor sueco fue rechazarlo.

Su rol era el del marido de la realizadora, el también director Hans Petter Molland, amigo íntimo junto al que ha colaborado en cuatro películas, Zero Kelvin (1995), Aberdeen (2000), En ganske snill mann (2010 y In Order of Disappearance (2019). Pero más allá de ese compromiso con una experiencia tan personal que podía rozar lo pornográfico, el veterano intérprete temió que fuera «otra puta película sobre el cáncer, y que ella la fuera a rodar como terapia».

Skarsgård, ya se percibe en la primera respuesta de esta entrevista realizada en la pasada Berlinale, es conocido en el circuito de festivales por garantizar charlas amenas, pero sobre todo, brutalmente honestas. Su repulsa inicial fue superada cuando leyó la sinopsis, «su personaje era extraño y divertido, se pasaba casi todo el tiempo colocada. Así que pensé que había tomado suficiente distancia para poder manejarlo». Este viernes se estrena la película resultante, Hope, candidata al Óscar por Noruega.

 

Creo que no conozco a ningún otro actor que transmita mayor tristeza.

(Risas) Pues soy un tipo muy feliz. Lo que pasa es que con la edad, la fuerza de la gravedad ya va haciendo estragos en mis facciones.

¿Cuál fue tu reacción al descubrir la enfermedad que aquejaba a Maria?

Me lo comunicaron en una llamada telefónica. Viven en Noruega y yo, en Suecia, así que no estuve allí para acompañarlos durante este trance. Todos pensábamos que iba a morir, pero no lo hizo.

Tu personaje trabaja mucho y descuida su vida privada. ¿Te has identificado con él en ese sentido?

La verdad es que este papel me hizo revisar toda mi carrera. Me remonté 40 años atrás, a cuando empecé en el Dramaten de Estocolmo. Desde entonces he trabajado cuatro meses al año y he pasado el resto del tiempo en casa con mis hijos. Soy muy privilegiado, así que no me identifico con él. No he vivido la misma experiencia. En lo que sí coincido es en que mi primera mujer enfermó de cáncer.

Stellan Skarsgård: “A los hijos hay que decirles siempre la verdad» 4

Poster de la película.

¿Lo encaraste de manera parecida a Molland?

Cuando tu pareja tiene el monopolio de la compasión y todo gira en torno a ella, te sientes absolutamente inútil, porque no hay nada que puedas hacer. Ni siquiera puedes apoyarla en condiciones, porque esa persona está totalmente superada por la ansiedad de la muerte. Nada es normal. Como mi personaje, me centré en las cosas prácticas: en garantizar que nuestros seis hijos estuvieran cuidados, en lograr que la maquinaría doméstica funcionara.

Hay periodistas que han encajado la película como una crítica al sistema de salud de los países nórdicos. ¿Lo compartes?

Es una descripción, no una crítica, con todas sus fallas y cualidades. Lo bonito de esta película es que muestra lo diferente que es la atención en función del médico que te corresponda, porque hay profesionales que no pueden lidiar con los horrores con los que tratan y se vuelven fríos y técnicos, y otros que se vuelcan. Es algo muy humano.

¿Cuán a menudo entras a Internet para hacer consultas médicas?

No me hace falta googlear. Siempre he sido del tipo de personas que siempre tienen una enciclopedia a mano. Cuando discutía con mis chicos, todos acudíamos a realizar consultas, así que somos unos freaks de las enciclopedias. Tampoco recurro mucho a Google en general, porque las noticias ya me informan de lo que está sucediendo en el mundo. Lo que me da miedo hoy día es Polonia, Hungría, Inglaterra y el partido en contra de la inmigración en Suecia. Aunque también depende de la perspectiva: en un millón de años este puto planeta habrá desaparecido.

Stellan Skarsgård: “A los hijos hay que decirles siempre la verdad» 2

Maria Sødahl en la filmación. | Foto: Agnete Brun

¿Cómo te manejas con ocho hijos?

Bueno, Osama Bin Laden tuvo a un centenar… (risas) Mi familia está muy unida, vivo a cinco minutos de distancia de mis esposas y de mis hijos. Los veo a menudo, nos lo pasamos muy bien. Nos reunimos para cocinar todos juntos. Trato de hacerles sentirse queridos y valiosos. Nunca les miento. Ese es un principio que llevo a rajatabla. Siempre hay que decirles la verdad, incluso si te preguntan cosas muy personales y difíciles. O reconocer que no puedes responderles (risas).

¿Cómo recuerdas tu propia infancia?

Éramos cinco hermanos y nos mudábamos a menudo. Mis padres eran bastante atípicos. En aquel entonces Suecia era bastante conservadora, te enseñaban religión en la escuela, teníamos que rezar en clase, y mis padres, especialmente él, no aceptaba ninguna norma social que fuera incitada, así que teníamos mucha más libertad que mis compañeros, una absoluta libertad de expresión. Nos trataban como adultos, con respeto, y no había jerarquías, así que tuve una infancia fantástica.

Por ahora tres de tus hijos son actores de éxito, Alexander, Bill y Gustaf. ¿Qué tipo de espectador eres cuando los ves en la gran pantalla?

Soy tan crítico como con cualquiera. sé distinguir perfectamente cuando están fingiendo, no me pueden engañar.

Stellan Skarsgård: “A los hijos hay que decirles siempre la verdad» 1

Maria Sødahl, Andrea Bræin Hovig y Stellan Skarsgård. | Foto: Agnete Brun.

¿Les molesta que seas muy honesto?

No nos criticamos los proyectos ni los trabajos los unos a los otros. Sólo hablamos en positivo, porque no hay porqué machacarse: todos practicamos el prueba y error. Intento ver todo lo que hacen, pero no me da la vida, son tan productivos… Voy años retrasado.

¿Qué tipo de conversaciones sobre roles y trabajo tienes con el más famoso, Alexander?

Cotilleos. En plan ese director es un capullo, yo también lo odié…

Alternas los papeles en superproducciones, como Piratas del Caribe y la saga Vengadores, con cine de autor en Europa. ¿De que depende que te decantes por un proyecto u otro?

De no aburrirme. Trato de tener una dieta variada. Suelo rodar una película pequeña como esta y luego me hago un Mamma Mia, y al revés. Siempre digo que cuando ruedo estos taquillazos ayudo a las pequeñas producciones, porque los financiadores miran qué dinero ha dado mi último proyecto y eso les hace decidirse a invertir dinero en el siguiente. Por supuesto es un mal negocio regirse por eso en tus inversiones, pero funciona para ayudar al cine de autor (risas).

Stellan Skarsgård: “A los hijos hay que decirles siempre la verdad» 3

Escena de ‘Hope’. | Foto: Manuel Claro.

Imagino que habrás firmado un contrato de confidencialidad castigado, caso de romperlo, con el exilio a Arrakis, pero ¿qué nos puedes adelantar de Dune?

Va a ser muy visual. Es una película de Denis Villeneuve, pero al mismo tiempo existe el compromiso de que venda muchas entradas.

¿No te despiertan recelos a estas alturas los remakes?

Teóricamente no puedes hacer remakes que sean mejores que los originales, pero eso sucede porque se hacen por las razones equivocadas. Cuando los americanos rehacen películas europeas se limitan a adaptar la historia y a eliminar todo lo valioso del filme original, y ahí la has cagado. No sé cuántos Hamlet he visto, y no hay problema, en principio, porque los puedes contar desde diferentes perspectivas, lo jodido es si piensas que puedes comprar el marco de una obra de arte y llenarlo de cualquier mierda de película.

Molland rodó él mismo un remake de una película que protagonizaste tú en el original noruego, Venganza bajo cero. ¿Se lo has reprochado alguna vez?

Bromeamos a veces. Le digo: «¿Qué cojones, podemos rodar una película en inglés para variar? Sólo haces proyectos en noruego, que no ve nadie. ¿O es que lo haces para luego rodar un remake con el jodido Liam Neeson y que te paguen el doble?» En el fondo lo entiendo, debe ser divertido intentar hacerlo de nuevo. Y Liam es un tipo muy majo.

Begoña Donat

Periodista freelance y especialista en la comunicación integral de organizaciones culturales.