Política y conflictos

Superviviente del Holocausto | Zvi Szlamowicz: el niño judío al que los nazis arrebataron su infancia junto a su familia

por Rodrigo Isasi Arce

La historia de Zvi Szlamowicz es la de un bebé de guerra. La historia de un niño judío al que los nazis arrebataron su infancia junto a su familia. La historia de un superviviente del Holocausto. Zvi nació en Bélgica, en 1942, en plena Segunda Guerra Mundial. ¿Por qué traer a un niño al mundo en ese momento? Zvi dice que hay dos versiones para este hecho, que le ha contado su hermana Raquel, y que no sabe cuál es la verdadera. Una de ellas es que su madre tenía depresión y el médico creía que tener otro hijo podría ayudarla. La otra versión, es sobre el rumor que se extendió rápidamente en 1941 de que los nazis iban a esterilizar a todas las mujeres judías.

Sea como fuera, Zvi vino al mundo en un momento convulso, cuando los nazis ya habían adoptado en Wannsee la «solución final de la cuestión judía» (Endlösung der Judenfrage) y la ofensiva en Bélgica era cada día mas fuerte.  En ese contexto nació Zvi, que apenas tuvo tiempo de estar son su familia. Cuando cumplió cinco meses, y ante el temor de que la represión nazi aumentara, su familia decidió acudir al cura de su barrio, que formaba parte de la resistencia belga que se oponía a Hitler, y entregar a Zvi a una mujer de 40 años que iba a casarse con un oficial del Ejército Belga  para que lo protegiera. A su hermana, Raquel, la enviaron a un convento por el mismo motivo.

Zvi Szlamowicz: el niño judío que fue salvado del Holocausto

Zvi junto a su familia adoptiva. | Foto: Libro ‘El pequeño Henri’, de Zvi Szlamowicz.

Zvi dice que vivió una infancia separado de su familia pero «como la de un príncipe», gracias a la clase media alta de la familia que le había acogido. Pero no todo fue fácil: según le contó su madre adoptiva, en el viaje en tren que hicieron para instalarse en Amberes, se les acercó un oficial alemán nazi y les dijo: «Se ve que es un bebé judío, y no me conteste porque usted va a mentir». Ante el miedo, se bajaron del tren, pero al final consiguieron llegar sanos y salvos a Amberes.

A pesar de que los padres y familiares de Zvi se escondieron en casas durante días para que los nazis no los descubriesen, un día, su madre fue a visitar a su hermana y los nazis cercaron el barrio en el que vivía. Las tropas de Hitler se llevaron a las dos al campo de tránsito de Dossin, desde donde partían los trenes con destino a los campos de concentración de Polonia. La madre y la tía de Zvi llegaron a Auschwitz-Birkenau, donde las separaron en dos filas: las de la gente sana o hábil para trabajar, y los que no. Su madre fue incluida en esta segunda fila, pero su tía, más joven, no lo aceptó y se movió a la fila de su hermana. Ambas fueron ejecutadas en las cámaras de gas.

Zvi Szlamowicz: el niño judío que fue salvado del Holocausto 1

Deportación de los judíos de Amberes al campo de tránsito de Dossin | Foto: Libro ‘El pequeño Henri’, de Zvi Szlamowicz

El padre de Zvi logró ocultarse de los nazis hasta 1944, cuando alguien lo denunció y fue llevado a la cárcel para presos políticos de Breendonk donde sufrió torturas. Pero, según palabras del propio Zvi, «tuvo suerte», ya que no le llevaron a Auschwitz y no tuvo el mismo destino que su mujer. Cuando Bélgica fue liberada de los nazis, el padre de Zvi fue excarcelado y lo primero que hizo fue ir a buscar a su hija, Raquel, al convento en el que estaba, y unir sus fuerzas para encontrar a Zvi.

Finalmente, dieron con Zvi y su familia adoptiva, pero su padre no tenía dónde llevar a su hijo. «No había casa, ni mamá, ni empleo. No había nada», cuenta Zvi. Entonces, se quedó con su familia adoptiva hasta los seis años, cuando le pu metieron en un colegio privado. No sería hasta dos años después, en 1950, cuando Zvi, su hermana Raquel y su padre, viajarían a Bolivia, donde tenían un familiar que había escapado de Alemania en 1938.

Zvi, que ha estado en Bolivia 10 años, (donde conoció a su mujer) y en Brasil otros 11 años. En ese tiempo nunca perdió el contacto con su familia de acogida, con la que siguió carteandose y gracias a la que ha podido reconstruir su pasado.

En 1971, Zvi y su esposa decidieron irse a vivir a Israel, donde desde hace unos años se habían instalado su hermana y su padre.En su viaje, hicieron una parada obligatoria en Bélgica, donde visitó a su familia adoptiva y la casa donde vivió cuando era pequeño. «Estaba todo en el mismo lugar, las paredes llenas de fotos mías y todas las cartas que les mandé en 20 años», cuenta Zvi.

La relación con su madre adoptiva siguió hasta 1983, cuando Zvi fue a visitarla nuevamente a Bélgica, pero la señora estaba ingresada en el hospital, según le contó su sobrino. «Ella no estaba enferma, estaba cansada ya que tenía 86 años, pero estaba lúcida», asegura Zvi. «Una gran parte de lo que te cuento me lo contó ella entonces, era como si me esperara». Fue su último encuentro; dos semanas después, su madre adoptiva falleció.

El próximo día 25 de enero, Zvi Szlamowicz contará su historia en directo a través de Youtube y dentro del marco de actividades que organiza el Centro Sefarad-Israel en Madrid para conmemorar a las víctimas de la Shoá (Holocausto).  Además del testimonio de Zvi, el centro acogerá también los testimonios de Thomas Geve y Sam Modiano, supervivientes de Auschwitz, también de manera online por la pandemia de coronavirus.

Rodrigo Isasi Arce

Periodista especializado en Defensa, conflictos armados, mundo arabo islámico y cooperación internacional. Viajero empedernido y fotógrafo aficionado.