Tanques para el almacenamiento de agua de lluvia, una solución para la pobreza más grande que existe
Foto: | Foto cedida por AUARA

Mundo ethos

Tanques para el almacenamiento de agua de lluvia, una solución para la pobreza más grande que existe

Desde su nacimiento, en 2016, la empresa social AUARA ha llevado a cabo 18 proyectos de instalación de 38 tanques

por Lidia Ramírez

¿Te imaginas abrir el grifo de tu casa y que no salga ni una sola gota de agua? ¿Si, cada vez que tuvieras sed, tuvieses que recorrer kilómetros para buscar agua? ¿Si tuvieras que hervir el agua traída desde lejos para matar las bacterias?

En todo el mundo, alrededor de tres de cada 10 personas, o 2.100 millones, carecen de acceso a agua potable y disponible en el hogar; y seis de cada 10, o 4.500 millones, carecen de un saneamiento seguro, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 La escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial

La falta de agua es un problema cada vez más acuciante debido, en parte, a un cambio climático que nos está afectando en todos lo niveles y está intensificando las épocas de lluvia torrenciales de la misma forma que las sequías. Esto ya afecta a más del 40% de la población mundial. Además, según Naciones Unidas, los humanos estamos contaminando el agua más rápido de lo que la naturaleza puede reciclarla y purificarla en ríos y lagos. Si unimos esto al aumento de la población mundial, la demanda de agua limpia seguirá creciendo en el mundo.

En este contexto, y con la intención de aportar un granito de arena a la pobreza más grande que existe, la falta de agua potable, nació hace cuatro años AUARA, una marca de agua que comercializa agua mineral y otras bebidas y destina el 100% de sus dividendos a facilitar el acceso a agua potable en países en vías de desarrollo. Entre sus proyectos, la construcción de pozos, la instalación de saneamientos o el emplazamiento de tanques para el almacenamiento de agua de lluvia.

Tanques para el almacenamiento de agua de lluvia, una solución para la pobreza más grande que existe

Tanques de agua en un hospital de Camboya. | Image cedida por AUARA

De este último trabajo nos habla Antonio Espinosa de los Monteros, cofundador y CEO de AUARA, quien después de haber colaborado durante varios años en proyectos de cooperación en países como Perú, Camboya o Etiopía, este joven arquitecto tuvo claro lo que tenía que hacer: «Durante esos viajes me di cuenta que quería trabajar en impactar positivamente en esa realidad. Cuando estás en los lugares más pobres del mundo, como en la región de Afar, en Etiopía, te das cuenta que la pobreza más grande que existe es la falta de agua».

En sus cuatro años de vida, esta empresa social ha desarrollado 81 proyectos para proveer de agua y saneamiento a comunidades de 17 países de todo el mundo, generando 56 millones de litros de agua potable que han cambiado la vida de más de 49.800 personas.

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Imagen: Tsvangirayi Mukwazhi | AP

De esta forma, la empresa social, que se financia a través de la venta de sus productos y no mediante donaciones o recaudaciones,  llama a la adopción de medidas reales que den respuesta al desafío de la escasez de este recurso provocada por el cambio climático, que afecta a 700 millones de personas.

Para AUARA, parte de esa solución está en la instalación de canalizaciones y tanques de almacenamiento de agua de lluvia. «Lo que buscamos es intentar recolectar el agua que cae en exceso en épocas de lluvia y conservarla y almacenarla en entornos saludables y limpios para, luego, en las épocas secas, poder utilizarla para consumo e higiene», nos cuenta Espinosa de los Monteros, seleccionado como uno de los 15 mejores emprendedores del año por One Young World.

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Antonio Espinosa de los Monteros. | Imagen cedida por AUARA

Así, con tanques que almacenan entre 5.000 y 10.000 litros, estas estructuras instaladas en los tejados recogen el agua de lluvia para luego distribuirla mediante griferías a centros de salud, colegios y uso doméstico. «El agua que se recoge es bastante limpia, sin embargo, en aquellos lugares donde la calidad no es suficiente para consumo, instalamos filtros domésticos para que se pueda consumir», explica el CEO de AUARA, que nos dice que su objetivo es beneficiar a 200.000 personas para 2023. Y es que la falta de agua apta para el consumo puede tener consecuencias trágicas, especialmente para los niños. En promedio, cerca de 1.000 niños mueren todos los días a causa de enfermedades diarreicas asociadas con agua potable contaminada, saneamiento deficiente o malas prácticas de higiene.

Desde su nacimiento, en 2016, AUARA ha llevado a cabo 18 proyectos de instalación de 38 tanques

De esta forma, en el África subsahariana, por ejemplo, aunque hay grandes diferencias entre regiones, existen muchos países con alta frecuencia de lluvias. De hecho, según datos de la FAO, las regiones del oeste y el centro de Europa y las del África subsahariana reciben más o menos el mismo promedio anual de precipitaciones: unos 800.000 litros/Km2 al año. Este organismo calcula que solo un 39% del agua de lluvia se destina en realidad al consumo humano, el resto se evapora a través de bosques, zonas naturales y cultivos. Pero igualmente, el 39% de la lluvia que cae en este subcontinente sería suficiente para abastecer a su población si se contara con las infraestructuras adecuadas.

En este sentido, desde AUARA hacen el siguiente cálculo: el 39% de 800.000 litros/Km2 son 312.000 litros/Km2 al año, y la densidad de población en esta parte del continente africano es de 32 habitantes/Km2. Si se estima que cada persona necesita cinco litros diarios de agua para su consumo e higiene, estaríamos hablando de que solo haría falta almacenar 58.400 litros/Km2 al año para abastecer a esas 32 personas. Eso quiere decir que se necesitarían seis tanques de 10.000 litros por cada Km2, con sus correspondientes canalizaciones. Y construir todas esas infraestructuras para toda el África subsahariana costaría 265.000 millones de euros; una gran cifra, pero que representa menos de la mitad de lo que los ciudadanos de todo el mundo gastamos el año pasado en la campaña del Black Friday (606.000 millones de euros). 

Los buenos planetas son difíciles de encontrar y, claramente, estamos enfocando más las prioridades del nuestro. Sin embargo, tal vez la solución es más sencilla de lo que pudiéramos pensar.

Lidia Ramírez

De la tierra de los cinco Califas. Tras años viviendo en directo en la pequeña pantalla, ahora escribo sobre cambio climático y derechos humanos en The Objective. Siempre a compás.