Vivir atrapados: el futuro de los migrantes y refugiados que quieren entrar en Grecia desde Turquía
Foto: Huseyin Aldemir| Reuters

Sociedad

Vivir atrapados: el futuro de los migrantes y refugiados que quieren entrar en Grecia desde Turquía

¿Cuáles son sus opciones ahora? ¿Debe Turquía seguir haciéndose cargo de ellos? ¿Debería Grecia aceptar a los refugiados que tratan de entrar al país?

por María Hernández

Actualizado:

La decisión de Turquía de dejar de impedir el paso, e incluso facilitarlo, a los migrantes y refugiados que quieren entrar en la Unión Europea a través de Grecia ha generado un conflicto internacional que era de esperar, a la vista de las varias amenazas que Turquía ha hecho desde que firmó el acuerdo con Europa en 2016.

Desde que Turquía decidió abrir su frontera el día 28 de febrero, unas 13.000 personas se desplazaron hasta la frontera con Grecia en autobuses que aseguran que les facilitaron las propias autoridades turcas con la esperanza de poder cruzar a Grecia, como primer paso para llegar a cualquier otro país de la Unión Europea.

Sin embargo, el país heleno no se lo ha puesto nada fácil y ha blindado la frontera de policías y militares, aunque no ha facilitado una cifra. Las fuerzas de seguridad han cargado con violencia contra los migrantes y refugiados, a quienes han lanzado gases lacrimógenos e incluso algunos testigos aseguran que dispararon munición real.

Vivir atrapados: el futuro de los migrantes y refugiados que quieren entrar en Grecia desde Turquía 2

Los policías griegos lanzan gases lacrimógenos contra los migrantes. | Foto: Florion Gaga | Reuters

Ahora, esos miles de personas que se desplazaron con la ilusión, impulsada por las autoridades turcas, de entrar en un país con un mejor sistema de asilo, se encuentran en una especie de limbo entre Turquía y Grecia sin saber qué será de su futuro.

¿Cuáles son sus opciones ahora? ¿Debe Turquía seguir haciéndose cargo de ellos? ¿Debería Grecia aceptar a los refugiados que tratan de entrar al país? Hablamos con Lorenzo Gabrielli, investigador del Interdisciplinary Research Group on Immigration (Gritim) de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, que nos explica estas cuestiones.

Sin sistema de asilo real en Turquía

La opción más probable para muchos de los migrantes y refugiados que intentan entrar en Grecia desde que Turquía decidió romper el acuerdo con la Unión Europea es quedarse en el país que los está usando como peones en su lucha con Europa.

“El problema de todo esto es que se está jugando una partida en las relaciones internacionales sobre la piel de los refugiados”, denuncia Gabrielli. Ahora, muchos de estos migrantes, en su mayoría refugiados, una gran parte procedente de Siria, se tendrá que enfrentar a un comienzo desde cero en el país en el que llevan meses o incluso años en una especie de limbo legal.

“Estas personas formalmente en Grecia no han entrado, los que están en la frontera terrestre supongo que si no consiguen entrar en la parte griega, se quedarán en Turquía de momento”, dice Gabrielli, que afirma que el país no tiene un sistema de asilo que funcione.

“Turquía básicamente está desarrollando un sistema de asilo en los últimos años pero en la práctica no existe, hay visados humanitarios temporales, pero no hay un mecanismo de apoyo”, explica.

Por tanto, el futuro cercano de los migrantes y refugiados que dejaron todo atrás para tratar de entrar en Grecia muy probablemente pase por empezar otra vez de cero en un país que no les garantiza casi ninguna protección.

Las islas griegas, otro tapón de la inmigración

Además de los que intentan cruzar la frontera terrestre, Turquía también ha falicitado las cosas a los que quieren entrar en Grecia por la vía marítima, aunque los policías y militares griegos tampoco se lo han puesto nada fácil.

A los que consigan esquivar los controles y llegar a las islas griegas no les espera un futuro más esperanzador que a los que se quedan en Turquía. Los países de la Unión Europea cuentan con un sistema de asilo y con la Convención de Ginebra, en la que se establecen los derechos de un refugiado, así como con la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 2007, que reconoce el derecho de asilo.

Sin embargo, Grecia también está actuando como una especie de tapón con los inmigrantes que llegan al país. En concreto, en la isla griega de Lesbos se concentran cada año más migrantes y refugiados y solo en el campo de Moria ya hay 20.000 personas, en un espacio preparado para albergar a 3.000, según explica la ONG Médicos Sin Fronteras.

Vivir atrapados: el futuro de los migrantes y refugiados que quieren entrar en Grecia desde Turquía 1

El campo de refugiados de Moria. | Foto: Michael Varaklas | AP

Hacinados en condiciones infrahumanas, viviendo en tiendas de campaña y enfrentándose a serios problemas de salud en muchas ocasiones, miles de personas esperan en un campo de refugiados a que Europa decida qué hacer con ellos.

Huyeron de la guerra, del hambre y de la inseguridad para vivir atrapados en un lugar que también empieza a convertirse en un infierno.

Grecia, contra el derecho internacional

Lo que probablemente nadie les cuente a estos refugiados es que Grecia les debería dejar pasar. “El asilo no se trata de una cuestión humanitaria, sino de un derecho”, recogido en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 2007, según explica la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). “Toda persona tiene derecho de a buscar protección fuera de su país de origen o de residencia habitual y disfrutar de ella en caso de huir de un conflicto que pone su vida en peligro y tener fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a un determinado grupo social”, añade.

El derecho de asilo establece que “un refugiado que cruza una frontera sin visado o permiso de residencia no comete un crimen, es decir, en ningún caso el que escapa de un conflicto o persecución puede pedir visado antes de ir a un lugar seguro, es parte del proceso y tendrían que dejar pasar a las personas”, explica Gabrielli.

Vivir atrapados: el futuro de los migrantes y refugiados que quieren entrar en Grecia desde Turquía 3

Los refugiados se reúnen en torno a un edificio abandonado cerca de la frontera de Grecia y Turquía. | Foto: Emrah Gurel | AP

En busca de rutas más peligrosas

Aunque quedarse atrapado en Grecia no sea la mejor de las opciones, los refugiados y migrantes buscan desesperadamente una vía de entrada a Europa, a cualquier país que les garantice unos derechos mínimos.

Por eso, lo más probable es que acaben buscando otras rutas hacia Grecia que les permitan evitar los controles fronterizos, explica Gabrielli. “El hecho de que el Estado turco no esté controlando o que esté de alguna manera apoyando la salida de estos refugiados puede hacer que desarrollen nuevas rutas, nuevos intentos de cruzar que sean posiblemente muy caros”, señala el investigador. También se harán seguramente “por medios más ocultos que normalmente serán bastante más violentos, bastante más arriesgados”.

Entre quedarse en Turquía casi sin protección y la opción de encontrar una vida mejor en otro país de Europa, aun sin saber cómo ni cuándo, muchos migrantes optan por jugarse la vida en rutas más ocultas. Esto ocurre a diario con los que se lanzan al mar en embarcaciones precarias con la esperanza de ser acogidos en un país sin conflictos, y nada hace pensar que no ocurrirá también con estas personas que Turquía está utilizando como moneda de cambio.