El Gobierno y el Congreso acuerdan endurecer el Código Penal para erradicar la trata y explotación sexual

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El Gobierno y el Congreso acuerdan endurecer el Código Penal para erradicar la trata y explotación sexual
Foto: Emilio Naranjo| EFE

El Gobierno y el Congreso de los Diputados han manifestado este miércoles –Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata– su compromiso con la erradicación de estas prácticas que suponen una «gravísima vulneración de los derechos humanos» y «formas horribles de violencia machista».

Lo más importante: el objetivo es, según ha explicado la ministra Irene Montero, que las mujeres víctimas de explotación sexual, de trata con fines de explotación sexual y mujeres en contexto de prostitución sean reconocidas en la legislación española como víctimas de violencia de género. Para ello, Justicia e Igualdad han acordado endurecer el Código Penal para perseguir todo tipo de proxenetismo y castigar a quienes se lucran del alquiler de locales donde se produce explotación sexual, una reforma que se incluirá en la futura Ley Orgánica de Garantía sobre Ley de Libertad Sexual. 

Montero ha incidido en que España es uno de los principales países tanto de tránsito como de destino en el ejercicio de la explotación sexual. Además de destacar que es urgente perseguir las redes y las mafias que se lucran de la explotación sexual, el Congreso de los Diputados, en una declaración que ha contado con la conformidad de todos los grupos, ha hecho llamamiento a la ciudadanía, «especialmente a los hombres», para que muestren su más absoluto rechazo contra la explotación sexual, ya que es la «esclavitud del siglo XXI».

Distintas organizaciones no gubernamentales que trabajan con mujeres explotadas sexualmente, víctimas de trata y personas prostituidas han exigido que se apruebe la ley integral contra la trata anunciada por el Gobierno de coalición, es decir, que la trata y la explotación sexual sean reconocidas como formas de violencia machista en la legislación española..

La Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (Apramp) ha pedido a la sociedad que «recupere la capacidad de indignación ante la demanda de prostitución en España» y empiece a llamar a las cosas por su nombre. «No son clientes, son puteros; el ‘oficio más antiguo del mundo’ no es un oficio, es explotación; no son prostitutas, son mujeres prostituidas; no es turismo sexual, es trata de personas», son algunas de las frases de una campaña con la que Apramp quiere despertar conciencias.

Desde Médicos del Mundo han que la pandemia ha provocado una mayor ceguera en la sociedad española con respecto a las mujeres prostituidas, «que han descendido todavía más escalones hacia la invisibilidad absoluta». La Asamblea Abolicionista de Madrid, por su parte, ha denunciado que los prostíbulos son espacios donde los hombres ejercen violencia constante contra las mujeres y que la sociedad «convive con ellos y los ha normalizado».