Israel, primer país en prohibir el comercio de pieles para moda

Energía y medioambiente

Israel, primer país en prohibir el comercio de pieles para moda
Foto: Markus Spiske| Unsplash

Israel ha prohibido, por un decreto del Ministerio de Medio Ambiente, el comercio de pieles para la moda, convirtiéndose en el primer país que adopta una legislación tan estricta. «El comercio de pieles, importación y exportación, quedará prohibido salvo cuando se haga por necesidades de investigación, enseñanza y algunas tradiciones religiosas», afirma el Ministerio en un comunicado, en el que también indica que la medida entrará en vigor dentro de seis meses.

En contexto: ya en 1976, Israel prohibió la cría de animales para obtener sus pieles. Hasta ahora, la prohibición total solo rige en algunas ciudades como Sao Paulo, o en el estado de California. En India se impuso una normativa similar a nivel nacional pero solo incluía el pelaje de visón, zorro y chinchilla.

«La industria del comercio de pieles provoca unos sufrimientos inimaginables a los animales y este decreto transformará el mercado de la moda israelí, mejorándolo en el ámbito del respeto» al medio ambiente, declara en el comunicado Gila Gamliel, ministra de Medio Ambiente. Sin embargo, su uso para la confección de Schtreimel, un sombrero de piel que llevan algunos judíos ultraortodoxos, seguirá estando autorizado.

Desde la institución también han publicado una carta en la que Jane Halevy-Moreno, directora de la Coalición Internacional Antipieles (IAFC, por sus siglas en inglés), aplaude el decreto y lo calificaba de «gesto histórico».

Actualmente, tanto en Europa como en Estados Unidos, el uso de pieles de animales domésticos está vetado en algunos territorios. También hay otros que han declarado ilegales las granjas peleteras dentro de sus fronteras. La ley en la que está trabajando el estado israelí sería la primera que no veta solo la producción, sino también el comercio de las pieles. Como consecuencia, se ha incrementado exponencialmente la importación de pieles de países sin leyes de protección animal, como es el caso de China.