Israel se juega volver a las restricciones por el coronavirus

Sociedad

Israel se juega volver a las restricciones por el coronavirus
Foto: Ronen Zvulun| Reuters

Israel, que sigue una rápida desescalada y ha sufrido moderadamente el coronavirus, se juega esta semana volver a las restricciones, en particular al cierre de colegios, tras haberse detectado 120 contagios en un instituto de Jerusalén.

Israel ha sufrido 284 muertes por la COVID-19, que ha infectado a poco más de 17.000 personas. Aunque las cifras son moderadas comparadas con muchos otros países, la reapertura de los negocios y de la vida pública en la última semana ha provocado un ligero aumento de los contagios.

«Hemos decidido que los próximos días serán de prueba, para ver si hay un cambio en la tendencia que requiera cambiar las medidas, tales como el cierre de las instituciones educativas», advirtió anoche el primer ministro, Benjamín Netanyahu, tras finalizar la jornada de descanso del shabat.

«Por el momento hemos decidido no cerrar todas las escuelas, porque los datos no lo requieren. Espero de veras no tener que cambiar esta decisión más adelante», señaló.

La alerta la ha marcado lo ocurrido esta semana en un instituto de Jerusalén, el Gymnasia, donde se ha localizado un «súper-contagiador» que transmitió el virus a 120 alumnos y profesores y que hoy –día laborable en el país, donde la semana lectiva va de domingo a jueves– ha cerrado sus puertas.

El Gobierno ha ordenado a la Policía que aumente la inspección y el cumplimiento de las pocas restricciones que quedan en pie, entre otras el uso de mascarillas en espacios públicos, que había caído bastante, el mantenimiento de la distancia física y las precauciones para evitar contactos en los comercios, restaurantes y cafés.

Netanyahu reconoció que hay un cumplimiento «muy reducido» de las normas «por decirlo suavemente», y aseguró que esto va a cambiarse con el uso de la Policía y de inspectores municipales. También pidió al Ministerio de Educación que tome «medidas adicionales» para garantizar que se cumplen las normas en las escuelas.

Además del Gymnasia, hoy permanecen también cerradas en Jerusalén tres escuelas de primaria, donde muchos alumnos tienen hermanos mayores que acudían a ese instituto. Otro centro de adolescentes, el de Kseife, también está cerrado porque tiene a 70 profesores y personal bajo cuarentena preventiva. Tampoco han abierto sus puertas cuatro clases del colegio de secundaria Katzir, en Holon, por un positivo de un alumno, que obligó a más de un centenar a quedarse en cuarentena dos semanas.

Israel inició la reapertura de guarderías y colegios el pasado 10 de mayo, comenzando por las clases de los más pequeños y en grupos limitados, pero a mediados de mes se incorporó el resto del sistema escolar y desde entonces se registran casos puntuales de contagios que obligan al cierre temporal de centros o de algunas clases de estos.

Netanyahu llamó al orden a la población y le recordó: «Las reglas son simples: mantener dos metros de distancia, llevar mascarillas en público, lavarse las manos y mantener las reglas de higiene. Si no hacemos esto no tendremos más remedio que volver a las restricciones a la economía y la esfera pública. Si lo hacemos podremos continuar abriendo nuestra economía, devolviendo los empleos y restaurando el crecimiento y la esperanza».