Italia registra más de 14.600 fallecidos y casi 120.000 casos de coronavirus

Sociedad

Italia registra más de 14.600 fallecidos y casi 120.000 casos de coronavirus
Foto: PAOLO SALMOIRAGO

Los fallecimientos en Italia asociados al coronavirus han alcanzado este viernes los 14.681, tras registrarse 766 más en las últimas 24 horas, una cifra algo superior a los 760 de la jornada anterior.

El numero de casos positivos desde que se detectó el virus en Italia el 20 de febrero es de 119.827, según los datos ofrecidos en la habitual conferencia de prensa del jefe de Protección Civil, Angelo Borrelli. De ellos, 19.758 ya se han curado (unos 1.500 el último día) y en la actualidad hay 85.388 casos positivos.

Los contagios de las últimas 24 horas fueron 2.339, una cifra algo inferior a la del día anterior y que parece confirmar que se está aplanando la curva de la propagación del virus.

«Hay una reducción en la transmisión del virus. La realidad nos dice que las medidas de contención han tenido eficacia, también hay una disminución en cuidados intensivos», ha afirmado el doctor del hospital Policlínico Gemelli de Roma, Massimo Antonelli. En cualquier caso, el experto ha señalado que «el pico todavía no ha terminado» y falta aún constatar una caída neta de los contagios, fruto de las restricciones y el confinamiento impuesto en todo el territorio nacional hace tres semanas, el pasado 9 de marzo.

La curva de contagios desciende levemente

El Instituto Superior de Sanidad italiano (ISS) ha confirmado esa tendencia de ligero descenso en la curva de contagios, pero exige que se persevere en las medidas contra la difusión del patógeno. «La curva de nuevos casos en Italia muestra una especie de meseta, tal vez una ligera disminución«, ha indicado esta mañana Giovanni Rezza, el jefe de enfermedades infecciosas del ISS.

Pero, al mismo tiempo, ha advertido de la necesidad de insistir en las medidas de restricción social, como el confinamiento, sin las cuales, apostilló, las víctimas se habrían seguramente multiplicado. «Sin medidas en seis meses habríamos tenido la inmunidad colectiva, pero con un gran número de muertes y de afectados», ha explicado.

La tendencia se confirma en Lombardía

Esta tendencia a la baja también se confirma en la región de Lombardía (norte), la más azotada por la pandemia en el país: solo en su territorio se han contabilizado 47.520 contagios desde el primero autóctono en la localidad lombarda de Codogno.

A día de hoy, 26.189 personas dan positivo en COVID-19 y han fallecido 8.311 enfermos del total, pero la evolución es «confortante» porque demuestra que «se ha frenado el crecimiento», según ha celebrado el consejero regional de Salud, Giulio Gallera. «Nos encontramos en una fase de estabilización que tiende a la reducción», ha sostenido, para luego destacar la menor presión en los hospitales, que «empiezan a respirar» después de semanas al borde del colapso.

Las restricciones se alargarán

El pasado miércoles, el primer ministro, Giuseppe Conte, pidió un nuevo esfuerzo a los italianos y prorrogó diez días más las restricciones y el confinamiento de la población, hasta el 13 de abril. Sin embargo, nadie duda de que esta situación se alargará.

En este sentido, el jefe de la Protección Civil italiana consideró que el cierre del país debe durar al menos hasta el 2 mayo y que su apertura deberá ser gradual y a partir del día 16 de ese mes. «Debemos usar medidas firmes y de precaución porque la posibilidad de que pueda haber un retorno del virus no está excluida, como lo demuestran las nuevas medidas en China», ha añadido en declaraciones a la emisora pública Radio Anch’io.

Una vez se controlen los contagios, y a la espera de una vacuna que ponga fin a la amenaza de una vez por todas, Italia afrontará lo que en el Gobierno han bautizado como «Fase 2», la de la convivencia con el patógeno, sofocando eventuales brotes. El ISS ha añadido que entonces «habrá un reinicio de las actividades de producción«, pero ha añadido que el control en el territorio tendrá que fortalecerse enormemente.

Como armas esenciales contra el patógeno se requerirá una identificación temprana de casos, su aislamiento inmediato y el desarrollo de estrategias para minimizar la transmisión, por ejemplo, entre familias y trabajadores sanitarios.