La cirugía permite controlar los síntomas en el 80% de los pacientes con párkinson

El 11 de abril es el día mundial contra el párkinson, los expertos señalan una vida saludable como factor preventivo

Por: The Objective

Mundo ethos
La cirugía permite controlar los síntomas en el 80% de los pacientes con párkinson
Foto: Cristian Newman

El 11 de abril se celebra el Día Mundial contra el párkinson, una enfermedad neurodegenerativa que afecta a la motricidad, socavando la calidad de vida del paciente. La intervención quirúrgica permite controlar los síntomas en el 80% de los casos, según un informe realizado por el comparador de seguros de salud Acierto.com que incide especialmente en la importancia de un abordaje temprano. En esta misma línea, el vocal de la Sociedad Española de Neurología –SEN–, el doctor Javier Pagonabarraga, ha afirmado en una entrevista a la agencia Efe que el 28% de los pacientes con párkinson aun no han sido diagnosticados.

La incidencia de esta enfermedad se ha disparado en los últimos años, «solo en España el número de afectados supera los 160.000; y la cifra alcanza los siete millones en todo el mundo» según los datos del informe. Según cifras de la SEN, cada año se diagnostican 10.000 casos más en España.

El especialista en enfermedades neurodegenerativas y trastornos del movimiento subraya que el párkinson «puede aparecer en menores de 50 años», en contraste con el estereotipo que tenemos de esta enfermedad.

El 15%  de los casos se dan en menores de 50 años, y existen casos en los que la enfermedad se inicia en la infancia o adolescencia. No obstante, según los datos del comparador «en el 20% de las ocasiones la patología se detecta entre los 40 y los 45 años».

Por otro lado, Pagonabarraga también ha puesto el acento en su entrevista en que hay casos de pacientes que «tras años de enfermedad no han sido correctamente diagnosticados o, ante la complejidad de los síntomas, se mantienen sin ningún diagnóstico determinado, lo que genera incertidumbre».

Esto es posible porque, tal y como señalan desde Acierto.com, la parte «positiva» de la enfermedad –sin síntomas motores– puede aparecer hasta 20 años antes de que la motricidad del paciente empiece a verse afectada. Además, una quinta parte de los casos son asintomáticos. 

No existen causas determinantes para el desarrollo de esta enfermedad, pero sí factores de riesgo medioambientales y genéticos, aunque «solo entre el 5% y el 10% de los diagnósticos tienen origen genético». Pero el informe apunta a preocupantes factores ambientales como «el haber estado en contacto continuado con pesticidas, herbicidas y similares», algo nada raro dentro del sistema de producción intensiva hegemónico.

«Se estima que será la enfermedad grave más común dentro de veinte años y que en 2040 la padecerán –en el mundo– hasta 12 millones de personas», también es cierto que la pauta de envejecimiento poblacional no deja de acelerarse por lo que en 2040 la población será más anciana, y esto es otro factor de riesgo. La estimación de la SEN es que los casos de párkinson se puedan triplicar en el horizonte de 2050.

«Los datos recogen que cada vez vivimos más años, pero por otro lado las sociedades longevas desarrollan enfermedades relacionadas con el sistema nervioso central», dice Pagonabarraga, y añade que es alarmante porque «si no somos capaces de tratar estas enfermedades y revertir su aparición, se genera mucho sufrimiento y mucho coste social». Concretamente, según los datos de la SEN, el coste en Europa del párkinson se acerca a los 11 billones de euros anuales.

El tratamiento

Según el informe, los expertos inciden en la necesidad de una intervención temprana «pues los beneficios que ofrece la operación precoz superan a los riesgos». Eso sí, los más beneficiados son los pacientes jóvenes y no se recomienda intervención para pacientes de más de 80 años.

La cirugía permite «controlar e incluso atenuar» los síntomas en 8 de cada 10 ocasiones. Reduciendo las alteraciones motoras como temblores y rigidez, a la vez que retrasa el avance de la enfermedad.

Al margen de la cirugía, debe llevarse a cabo un tratamiento farmacológico. Habitualmente se emplean «precursores de la dopamina, inhibidores de la MAO-B/COMT, agonistas de la dopamina, anticolinérgicos y amantadina».

Además, acudir a especialistas en fisioterapia, logopedia y psicología ayuda a sobrellevar la enfermedad lo mejor posible.

Los síntomas

Con todo lo dicho, es evidente que un diagnóstico temprano resulta determinante en el tratamiento para convivir con esta enfermedad neurodegenerativa grave. Desde la Sociedad Española de Neurología señalan que los pacientes tardan una media de entre uno y tres años en ser diagnosticados. En el 40% de los casos, la primera manifestación del párkinson es la depresión.

En el informe también se recopilan algunos síntomas que pueden ayudar a acelerar el diagnóstico. Puede empezar a manifestarse con «cansancio, malestar general, e incluso temblores muy ligeros» durante las primeras horas del día. «La dificultad para levantarse de una silla, el tono de voz bajo y la caligrafía apretada son otros indicativos».

Los dolores musculares de hombros, espalda y cuello con calambres también son síntomas de los primeros estadios de la enfermedad. Pasado un tiempo se transforman en rigidez e incluso trastornos posturales en los que la espalda y las enfermedades se elevan y curvan hacia delante. La postura inestable y la falta de equilibrio también son síntomas a observar.

Los primeros estadios de la enfermedad también suelen conllevar lentitud en la realización de labores cotidianas, en especial las que demandan más precisión como pelar fruta o atarse los cordones. Muy relacionado con esto, la lentitud y pérdida del movimiento espontáneo denominada brandicinesia es otro síntoma.

Fuera de los trastornos motores, «pueden darse alteraciones en la función cognitiva, dolor, alucinaciones, trastorno del control de los impulsos, disfunción del sistema nervioso autónomo y depresión», así como alteraciones del sueño, la ansiedad.

Respecto a la prevención, los expertos recomiendan llevar una vida saludable: alimentarse bien, practicar ejercicio con regularidad y dormir adecuadamente. Para acabar con el estigma social y favorecer la integración de los pacientes que sufren párkinson, lo de siempre, más conocimiento y divulgación.