La muerte de cinco personas aumenta a 16 el número de fallecidos en las protestas en India

Política y conflictos

La muerte de cinco personas aumenta a 16 el número de fallecidos en las protestas en India
Foto: Adnan Abidi| Reuters

La muerte de cinco personas en las protestas en India contra una controvertida ley que excluye a los inmigrantes musulmanes de la vía a la ciudadanía aumenta a 16 los fallecidos en casi dos semanas de manifestaciones, según ha informado este sábado la Policía.

El viernes, cuatro manifestantes murieron durante enfrentamientos con la Policía en el estado de Uttar Pradesh, en el norte del país, y un niño de ocho años murió durante una estampida en una manifestación en la ciudad de Varanasi, en el mismo estado, según han informado varios cargos de la Policía regional.

La información ofrecida este sábado por las autoridades locales actualiza la cifra de cuatro muertos confirmada el viernes sobre las víctimas de esa jornada solo en ese estado. Con estas muertes se elevan a 16 los manifestantes que han perdido la vida tras dos semanas de intensas protestas en todo el país.

Las protestas comenzaron el lunes de la semana pasada cuando el Gobierno del primer ministro, Narendra Modi, presentó en el Parlamento una enmienda a la ley de ciudadanía que permitiría regularizar a los inmigrantes procedentes de Afganistán, Pakistán y Bangladesh llegados al país antes de 2014 y pertenecientes a las religiones hindú, sij, budista, jain, parsi y cristiana.

La norma, aprobada en tres días por el órgano bicameral, provocó el rechazo de buena parte del país, que la encuentra contraria al espíritu laico de la nación y discriminatoria hacia los musulmanes.

Las manifestaciones subieron de tono después de que hace una semana la Policía entrara sin permiso en una universidad capitalina destinada principalmente a musulmanes y cargara duramente contra los estudiantes.

Se trata de las protestas más importantes desde la llegada al poder en 2014 del Gobierno nacionalista hindú de Narenda Modi. En muchos lugares de este país de 1.300 millones de habitantes se mantiene la prohibición de manifestarse y en algunos casos las autoridades han cortado incluso el acceso a Internet.