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España

La nueva moda en las piscinas valencianas: defecar en el agua

Redacción TO
Foto: Karim Kadim | AP

Varias piscinas de acceso público de la Comunidad Valenciana han tenido que cerrar temporalmente sus puertas debido a una incívica práctica que se ha puesto de moda este verano: defecar en el agua. Tavernes Blanques, Catarroja o Segorbe son algunos de los ayuntamientos que se han visto afectados por esta escatológica tendencia.

Segóbriga Park, un parque acuático de la localidad castellonense de Segorbe, ha tenido desinfectar sus piscinas después que “realizar un llamamiento al civismo de los bañistas” después de un incidente de este tipo. Tras reabrir sus puertas al público, el ayuntamiento ha tenido que “realizar un llamamiento al civismo de los bañistas”.

Segóbriga Park ha abierto sus puertas de nuevo tras el cierre de ayer por trabajos de desinfección. Lamentamos las molestias que haya podido ocasionar y volvemos a realizar un llamamiento al civismo de los bañistas. pic.twitter.com/zSu0PDXzpY

Empleados de Segóbrica Park han contado a El Periódico Mediterráneo que, en los 19 años que llevan trabajando ahí, “no había pasado nada similar”. El mismo diario detalla que defecar en las piscinas es una moda creada por adolescentes de entre 12 y 16 años. No se han encontrado fotos ni vídeos de esta práctica en las redes sociales, por lo que no se sospecha que se trate de un reto viral.

El Ayuntamiento de Tavernes Blanques, en la provincia de Valencia, ha tenido que tomar medidas frente a estos “episodios vandálicos”. Ahora, para acceder a la piscina municipal de la localidad, los usuarios deben mostrar el DNI y dejar que el personal revise sus pertenencias en el momento de entrar. Además, el consistorio ha anunciado que “se está estudiando la implantación de un sistema de detección instantánea de excremento (tanto de defecaciones como de orina) en el agua”.

También el polideportivo del ayuntamiento de la localidad valenciana de Catarroja ha tenido que cerrar sus piscinas por este motivo y “activar el protocolo de sanidad en estos casos, que obliga a vaciar el agua, llenarlas de nuevo y hacer un tratamiento de hipercloración”, según ha anunciado el consistorio, que ha enfatizado que “el comportamiento incívico de una sola persona ha dejado al vecindario de Catarroja sin servicio de piscina” durante todo un día.