La preinscripción escolar en Cataluña no incluirá la opción de elegir el castellano

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La preinscripción escolar en Cataluña no incluirá la opción de elegir el castellano
Foto: Manu Fernandez

La hoja de preinscripción para acceder a la educación obligatoria en Cataluña en el curso 2018-2019 no incluirá ninguna casilla para que las familias puedan decidir si sus hijos estudiarán en catalán o en castellano, según una resolución publicada este miércoles por el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC).

La resolución, que no incluye cambios significativos con respecto al curso anterior, aprueba las normas de preinscripción y matrícula de alumnos del segundo ciclo de educación infantil, primaria y secundaria.

En la hoja de inscripción, como ocurre desde hace varios años, se seguirá preguntando a los padres de los niños que se escolarizan por primera vez cuál es su lengua materna para poder aplicar a programas de adaptación lingüística para quienes lo necesiten, han informado fuentes del Departamento de Enseñanza a Efe.

El plazo de presentación de solicitudes de preinscripción en los colegios e institutos de enseñanza secundaria comienza el 13 de abril y concluye el 24.

En febrero, una sentencia del Tribunal Constitucional anuló el procedimiento por el que la Lomce establecía que la Generalitat tenía que pagar la escolarización en centros privados de los alumnos sin enseñanza pública en castellano.

Los magistrados consideraron por unanimidad que el sistema de esta ley para garantizar la enseñanza en castellano sostenida con fondos públicos invadía las competencias de la Generalitat, por lo que anuló los artículos que se refieren a la capacidad del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para decidir sobre la escolarización de dichos centros privados y su financiación.

Esta decisión llegó un mes después de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se reuniera con el presidente de Sociedad Civil Catalana, José Rosiñol, para estudiar la posibilidad de que se incluyera una casilla en la que los padres pudieran elegir el castellano como lengua vehicular para sus hijos en Cataluña.

Una idea que provocó el rechazo de varias instituciones culturales y partidos políticos, así como de sindicatos de docentes y estudiantes.