La sucesora de Merkel al frente de los conservadores renuncia a ser candidata para la cancillería

Política y conflictos

La sucesora de Merkel al frente de los conservadores renuncia a ser candidata para la cancillería
Foto: FABIAN BIMMER| Reuters

La líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Annegret Kramp-Karrenbauer, quien sucedió a la canciller alemana, Angela Merkel, al frente del partido en diciembre de 2018, ha anunciado este lunes que no se postulará a la cancillería, así como su intención de renunciar a la presidencia de los conservadores.

Kramp-Karrenbauer, llamada popularmente AKK por sus iniciales, ha explicado en una reunión de la cúpula del partido que tiene previsto iniciar antes del verano el proceso dentro de la formación en la carrera hacia la cancillería, preparar al partido para el futuro y después renunciar a la presidencia de la formación. Además, ha señalado que la presidencia del partido y la candidatura en la carrera hacia la cancillería deben estar en manos de la misma persona, según informan los medios de comunicación locales.

Por otra parte, Kramp-Karrenbauer, que además de presidir el partido es ministra de Defensa, ha señalado que tiene intención de permanecer en este cargo siempre y cuando cuente con el apoyo de su formación y del grupo parlamentario.

La sucesora de Merkel ha justificado su decisión en la tentación de un sector del partido de aliarse con el movimiento de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD). «Una parte de la CDU tiene una relación poco clara con la AfD», ha dicho, pero también con el partido de izquierda Die Linke (La Izquierda), y que ella rechaza cualquier alianza con ambas formaciones, según fuentes cercanas al partido.

AKK fue elegida presidenta de la CDU en diciembre de 2018 en reemplazo de Merkel, quien había decidido renunciar a dirigir el partido debido a su creciente impopularidad tras una serie de derrotas electorales y el acenso electoral de la extrema derecha. Sin embargo, ha sido  muy criticada por la alianza sorpresiva entre la CDU y la AfD para elegir un dirigente liberal a la presidencia de Turingia, aunque este renunció pocas horas después por haber logrado el cargo con el apoyo de la ultraderecha.