La telemedicina, una nueva alternativa para las mujeres en países antiabortistas

Política y conflictos

La telemedicina, una nueva alternativa para las mujeres en países antiabortistas
Foto: Clodagh Kilcoyne

La telemedicina es una nueva opción para aquellas mujeres que deseen interrumpir su embarazo, pero deban cumplir con medidas legales antiabortistas, según han publicado científicos estadounidenses en el diario médico BMJ. De esta manera, las mujeres podrán abortar con seguridad y sin tener que cometer un delito penado por la ley.

Para el estudio, los investigadores observaron los datos de Women on Web (WoW), una organización sin ánimo de lucro que asesora de manera online a mujeres en países donde el aborto está prohibido. Los doctores de WoW revisan y analizan la información que tienen sobre el embarazo de la mujer que ha solicitado el servicio y prescriben mifepristona o misoprostol, pastillas denominadas  abortifacientes. Una tercera parte de la organización se encarga de cumplimentar los datos de la receta y seguidamente manda las pastillas por correo a la paciente.

Los especialistas de WoW ofrecen apoyo durante todo el proceso de interrupción del embarazo. Eso sí, el servicio está únicamente disponible para aquellas mujeres que no superen las 10 semanas de gestación.

El estudio se realizó entre 2010 y 2012 con 1.000 mujeres de la República de Irlanda y de Irlanda del Norte, donde la posición política sobre el aborto es más conservadora.  Cerca del 95% de las mujeres que contactó con la ONG acabó con su embarazo sin la necesidad de una intervención quirúrgica aunque 93 mujeres presentaron síntomas severos y fueron transferidas a clínicas locales, de las cuales siete necesitaron una transfusión de sangre y a 26 se les suministró antibióticos. Esto no es una tasa mayor que el de las mujeres que acuden a otros países donde está permitido abortar.

La investigadora Abigail Aiken de la Universidad de Texas, Estados Unidos, y sus colaboradores han concluido que los abortos a través de la telemedicina pueden ser muy efectivos y seguros y que los resultados, comparados con los protocolos clínicos tradicionales, son favorables.

Wendy Norman, de la Universidad de British Columbia, y Bernard Dickens, de la Universidad de Toronto, han puntualizado que la eficacia de la pastilla abortiva es ya muy conocida, pero que lo que en realidad muestra el estudio es que las mujeres que pueden acceder a un buen sistema sanitario son capaces de evaluar los síntomas del embarazo y sus posibles complicaciones.

“Por primera vez en la historia, las mujeres de cualquier clase social que residen en países con leyes antiabortistas, pero con buenos sistemas sanitarios, tienen aquí un acceso equitativo a un método alternativo más que razonable”, han asegurado.